LO MEJOR DEL 2015

Por Diego Rodríguez

 

THE HOMESMAN


The homesman parece ser un western. Pero Lee Jones rehúye las etiquetas. “Bueno, tiene caballos y sombreros. Pero quiero estar fuera de las categorías. No me gustan”, asegura el cineasta, quien tampoco cree que sea una película feminista. Lo cierto es que la protagoniza una mujer, Hilary Swank, quien tiene que atravesar los EE UU del siglo XIX para llevar a tres enfermas mentales a un sanatorio. “No la conocía. Solo sabía que era perfecta estéticamente para el papel. Quedamos en un restaurante italiano de Beverly Hills y a los cinco segundos sabía que era apropiada. Me encantó que quisiera hacer la película. El deseo es una de las claves, para mí”, afirma el director sobre Swank.

 

“Creo en los guiones y he dedicado mi vida a crear buenos textos que pudieran funcionar. Mi mente no trabaja con la improvisación. No hay espacio para ella”. Así habla el Texano.

Jones nos ofrece un film de miradas, discretas, sutiles, pero siempre demoledoras, miradas implacables a una sociedad, la de los EEUU del XIX. El Oeste no es país para mujeres podría titularse el film.

La imágenes resonantes de “The Homesman” vienen a desmontar, de manera implacable, toda la mitología del Western y provocan una ruptura del vinculo de la Historia y su interpretación. Liberty Valance pero al revés.

La construcción de una nación con su mitología es también la historia de una culpabilidad colectiva; las mujeres, los nativos americanos, los negros… todos se quedaron por el camino.

Jones, que todavía guarda como un tesoro los derechos del Moby Dick de los westerns, Meridiano de sangre de Cormac McCarthy, no es el único que parece obsesionado con mantener con vida al género. Los que expidieron su certificado de defunción hace décadas no podían andar más equivocados. Aunque como dice el propio Lee Jones “The Homesman” no sea un western.


BIRDMAN

Emmanuel Lubezki. De nuevo EL “Negro” es uno de los responsables de una de las pocas grandes películas de 2015.

Lubezki es el director de fotografía de Birdman de Alejandro González Iñarritu y es uno de los maestros de la luz del cine actual. Deudor directo de la magia de Néstor Almendros y de su manera de entender el cine, el mexicano lleva años mostrándonos su arte en multitud de trabajos con directores como Terence Malick, Michael Mann o Alfonso Cuarón. Con los años su trabajo se ha vuelto mucho más exigente, logrando un difícil equilibrio entre el virtuosismo técnico y la simpleza narrativa, su estilo se suele basar en largos planos-secuencia llenos de simbolismo sin olvidar el realismo adherente a este tipo de plano.

 

Michael Keaton interpreta a un actor en el trance de la redención. El que fuera un superhéroe de fama en los 80 (dentro y fuera del film) se empeña ahora en convertirse en un reputado director teatral de éxito. El mismo que volara por las taquillas de los cines encerrados en centros comerciales quiere ahora, pasados los años, el respeto del mundo del “arte”.
Iñarritu vuelve a rodar su mejor cine esta vez sin su compatriota Arriaga y no se le echa de menos_ cosa que no se puede decir de sus últimos trabajos_.

Cinta de ritmo frenético gracias a su plano secuencia ininterrumpido y al genial y férreo guión, destacan todos los actores pero en especial Keaton y sobre todo el gran Edward Norton interpretando una parodia de si mismo (o quizá no lo sea).

En la segunda parte del metraje, la película sube paulatinamente de nivel hasta llegar al perfecto final de una película modélica de “superhéroes”.

RED ARMY

¿De dónde viene nuestra fascinación por la no ficción?

No ficción es una manera de llamar a una extensa zona entre el documental convencional, la ficción y lo experimental. Es un cine que intenta heredar la vocación reflexiva del cine experimental. Es un cine que hoy en día descubre nuevas formas más allá de los límites marcados por su propia tradición

Gabriel' Polsky de Chicago (Illinois) ese es el nombre del director de esta maravilla de montaje y búsqueda. Un nombre ruso (ucraniano) para un trabajo que exuda amor por ese deporte tan “rudo” y por otra parte tan bello llamado Hockey sobre hielo. En realidad Polsky usa el deporte como Mcguffin, su intención es ofrecer un poco de luz sobre la última etapa del conflicto político y cultural de la guerra fría.

Viacheslav Fetisov, Alexéi Kasatonov, Serguéi Makarov, Igor Larionov y Vladímir Krutov. Esos son los componentes del mítico Red Army y Anatoli Tarasov su creador e ideólogo. Un entrenador con técnicas revolucionarias y humanistas que fue sustituido por Viktor Tikhonov cuando se enfrento a la temida KGB. El seleccionador Tikhonov les hacía pasar once meses en un campo de entrenamiento sin contacto con el exterior y apenas una visita mensual a sus familias, para seguir entrenando sin descanso.

 

"…Empecé con el Hockey, pero sabía que las películas de éxito están guiadas por las emociones y los sentimientos de los grandes protagonistas si no podía contar con eso sabía que estaba acabado, desde luego no conocía toda la historia ni todos los detalles con los que me fui encontrando, pero sabía que tenía que lograrlo, estuve cavando para encontrar el oro en alguna parte…".
-¿Alguna vez pensó en huir?
-No, ¿por qué iba a hacerlo? Era mi país, no quería hacer algo ilegal.

Fetissov uno de los protagonistas del film hablaba así a cámara pero podemos intuir en su mirada que no nos dice toda la verdad.
Las vidas rotas de los jugadores, la lucha de Fetisov por marcharse sin desertar y sin renunciar a sus derechos, es el contrapunto a otro retrato, el de la NHL y la mentalidad práctica de EE UU y Canadá, pero también de su lado menos amable: el individualismo, el materialismo.
El director estadounidense teje una magnífica historia que refleja una época, los ochenta, con el enfrentamiento entre los EEUU de Ronald Reagan y la URSS en decadencia, que se disfruta en cada giro de los acontecimientos. Un emotivo relato de personas atrapadas en una guerra.

Loin des hommes' (Lejos de los hombres) David Oelhoffen.

Basada en el relato de Camus El invitado, El director ofrece una lectura compleja de una obra de Camus apartándose con respeto del original pero manteniendo la esencia humanista del texto.

Estamos en la guerra de Argelia, en 1954, y un hombre, solo, debe afrontar el riesgo de mantenerse neutral. Para Camus no es ningún riesgo simplemente es lo decente, lo correcto. Un maestro de escuela_ árabe para los colonos franceses y un pied noir para los franceses_ se empeña en mantenerse al margen y esta no es un opción baladí. Camus no nos habla del absurdo ni del fatalismo, al contrario nos habla de que todo cambia cuando un hombre, el más humilde de ellos dice NO. Esa primera negativa a ser sojuzgado es el principio al que toda sociedad debería aspirar.

Oelhoffen y Viggo Mortensen optan por la contención. Se trata de un western. El protagonista tiene que escoltar a su pesar a un hombre condenado. Haga lo que haga, se equivocará. Si le deja huir, condena a la familia del detenido (se vengarán en ellos); si le conduce al juez, la muerte es segura. Una película con emoción verdadera.

 


Diego Rodríguez, enero 2016

 

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