BALANCE  
  
CRONENBERG  
WAYNE WANG  
BROOMFIELD  
H.MAKHMALBAF  
QUEREJETA  
ICIAR BOLLAÍN  
WEINGARTNER  
PANG HO-CHEUNG  
CHRIS ZALLA  
  
MADE IN SPAIN  
OTROS CICLOS  
  
EL AMBIENTE  
  
INF. PREVIA  
   
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    FESTIVAL de CINE de SAN SEBASTIÁN
                                           DONOSTIA -ZINEMALDIA-
                                                      del 20 al 29 de Septiembre 2007

 
 

CRÓNICAS

por Jorge D. González Sáenz

  EASTERN PROMISES, DE DAVID CRONENBERG

El cine de mafias y gángsteres ha estado presente desde sus orígenes y a lo largo de toda la Historia del Cine, siendo el número de films tan extenso que incluso se le ha llegado a considerar un género cinematográfico. Teniendo en cuenta esto, podríamos preguntamos:
¿Qué nos puede aportar Cronenberg que no nos haya enseñado ya Scorsese o Coppola? Realmente, vista la película, es difícil considerarla dentro de un film de cine negro “al uso”.

Cronenberg vuelve a rebuscar en el interior de la psicología humana el germen de la violencia, analizando sus causas y sus efectos, retratados éstos en forma de cicatrices que duran toda una vida. Para ello elabora una trama en la que los personajes establecen unas relaciones complejas alrededor de Vigo Mortenssen (Nikolai) y Naomi Watts (Anna).
Nikolai es un chofer de la mafia Vory V Zakone (que significa ladrones de ley), nacido en los infiernos helados de Rusia, en un mundo cruel y vengativo. Todos los miembros de la banda llevan unos tatuajes que explican su trayectoria vital y que construyen la personalidad del individuo. En el film, se puede percibir un estudio exhaustivo de estas marcas, basándose, como explicó el propio director, en trabajos anteriores documentales como “The mark of Cain” (de Alix Lambert) y fotografías de presos hacinados en cárceles rusas.
Anna, comadrona de un hospital londinense, se involucra en este ambiente mafioso indirectamente, al intentar encontrar la familia de un bebé huérfano a través de las anotaciones del diario de su joven madre, muerta en el parto.

El guión se va construyendo tomando como hilo conductor la relación de estos dos personajes a partir de dos hechos en principio aislados, la muerte de un ruso a manos de la mafia y de una joven embarazada. Como el gran maestro narrativo que es, Cronenberg, va desvelando al espectador una verdad aterradora y deja al descubierto la naturaleza de los personajes, planteando a su vez una serie de preguntas sin respuesta sobre la propia esencia del hombre y el mundo oscuro que se esconde en nuestro entorno.
La brutalidad de algunos de los planos contagia a todo el metraje, que se mantiene más contenido, creando una sensación final en el espectador de violencia extrema durante toda la proyección. En las escenas de lucha, el artificio técnico nos recuerda a ciertas composiciones de “El rostro impenetrable” de Marlon Brando, como el uso del contrapicado y la inclinación del punto de vista, así como al cómic de género negro. Estas escenas, rodadas en espacios cerrados y claustrofóbicos contrastan con la fotografía exterior de un Londres frío como el hielo de tonos grisáceos, un Londres fabril como nunca habíamos visto en pantalla grande, obra del gran Peter Suschitzky. El uso del contrapicado y la inclinación del punto de vista viene siendo una constante en el último tramo de la filmografía de Cronenberg.
Por último destacar la presencia de cierto humor negro en algunos puntos del metraje, como el corte de los dedos del asesinado, momentos antes de arrojar su cuerpo al mar, o el acto de apagar un cigarro con la lengua. En mi opinión, excesivo, no aportando nada nuevo a la historia, una historia que se vuelve retorcida por momentos y se bifurca demasiado sin conducirnos hasta un límite claro. Tal vez sea así hasta el plano final, donde Vincent Cassel y Vigo Mortenssen desaparecen bajo la neblina de la noche, donde se sintetiza en una idea todo lo que hemos estado viendo.

En resumen, el film no es tan redondo como su anterior trabajo pero mantiene detalles interesantes y dobles lecturas, sólo propias de los grandes maestros. Temas como la verdadera naturaleza del pecado y su influencia en la sociedad están recogidos en la trama, así como la venganza y el recuerdo continuo de la memoria olvidada. Según palabras de un filósofo polaco: “Puede que Dios te perdone tus pecados pero tu mente, tu sistema nervioso nunca te los perdonará”

Jorge D. González Sáenz (oct'07)

 

   

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