Un repaso al 2006

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Por Diego Rodríguez

 

 

Guillermo Arriaga: “…Contando historias los seres humanos podemos celebrar los hondos dolores de la vida. Por eso se siguen escribiendo novelas, cuentos y guiones. Por eso escribo yo. Las influencias en mi obra son la calle y el monte donde cazo. Siempre, más que otros libros. La vida misma, con su crudeza y su dulzura, con sus desgarros y sus festejos. Mis autores favoritos son aquellos que beben de lo humano. Como decía Saint Beauve: “prefiero los libros lo más posible hombres y lo menos posible libros”.
Este escritor es el hombre del 2006. Y uno de sus dos trabajos como guionista -“Los tres entierros de Melquíades Estrada”- es sin lugar a dudas el mejor film del año, el otro guión que firma es el de “Babel” de Alejandro González Iñarritu, otro de los grandes títulos del año.
Todas sus historias están llenas de un profundo respeto por sus protagonistas con todas sus contradicciones, errores y aciertos, sus historias siempre tienen un halo de justicia, una justicia de la calle, justicia violenta, justicia divina, como si siempre hubiera una consecuencia a los actos de los hombres, consecuencias a veces asumidas y a veces no. En “El Búfalo de la noche” su gran novela hasta el momento, el protagonista no puede evitar su propia desgracia, esta condenado a asumir sus actos a sabiendas de que estos le destruirán como persona, este fatalismo impregna toda la obra de Arriaga.
El humanismo es la base de su credo como escritor y queremos creer que como ser humano.

Este fatalismo lo aprovecha muy bien Tommy Lee Jones en este su primer trabajo como director. Se agradece mucho que este actor tejano haya visionado repetidas veces las películas de Sam Peckinpah, en concreto esa maravilla esperpéntica de “Quiero la cabeza de Alfredo García”. Es este un film de miradas, discretas, sutiles, pero siempre demoledoras, miradas implacables a una sociedad, la de EEUU y por mimetismo la de todo Occidente, que moralmente está perdiendo la batalla. Parece como si el ser humano hubiese tirado la toalla y existiera una desidia generalizada. EEUU, el país de la libertad, de la primera declaración de los derechos del hombre parece haber emprendido un viaje hacía ninguna parte convirtiéndose en la nación del millón de Iglesias sin que nadie parezca capaz de evitarlo.
En una de estas secuencia-mirada, el personaje que interpreta January Jones, aburrida y desesperada, observa a través de la ventana de la cafetería, a una vecina de la localidad tomando el sol enfrente de su casa móvil (lo que aquí llamamos caravana), en este plano el miedo se refleja en su mirada con una intensidad pavorosa, es un miedo a convertirse en aquello que más teme, es el miedo a esperar sin objetivos a que pase el tiempo, el miedo a engordar poco a poco, es un miedo a no vivir o quizá sea miedo a seguir viviendo de esa manera para siempre. Es una clase de miedo que todos tenemos a veces, aunque hace falta haber nacido pobre para entenderlo y sentirlo con esa certeza. Nos bombardean a todas horas desde niños con la posibilidad de cambiar, de ser más guapos, delgados, felices, de que todo lo que nos propongamos será posible sólo con trabajar duro y desearlo. Una de las grandes mentiras con que nos educan desde niños. Como canta Sabina “….Para mentiras las de la realidad, todo promete pero nada nos da…”
Al final siempre queda el consuelo de seguir tu camino de forma coherente y encontrar en él a un Melquíades con el que poder pasar unos momentos de paz, cuando muera poder enterrarlo donde le plazca y después marcharte y vivir libre, por supuesto a caballo.

CINE DE LOS EEUU.

Entre mucho cine de calidad llegado este año de los EEUU tenemos que hablar de un titulo en concreto justo por lo contrario. En 1996 se estreno una obra maestra titulada “Crash” estaba dirigida por uno de los mejores directores de la actualidad, David Cronenberg, este film paso inadvertido a pesar de ser un demoledor retrato de la sociedad moderna y resulta ridículo que copien este titulo paro algo tan banal e ingenuo como la película del mismo título de Paul Haggis, injusta ganadora este año en los “oscar” de Hollywood.
Una de las joyas estrenadas a principios del 2006 fue “Todo está iluminado” de Liev Schreiber, un nuevo caso de actor con buena mano a la hora de dirigir. Esta extraña película, brillante a ratos e inclasificable casi siempre, es un catálogo de personajes pintorescos cercanos al cine de Jim Jarmusch en lo conceptual. El film con un gran sentido narrativo se transforma poco a poco en un duro retrato de los horrores nazis en la II guerra mundial en una Ucrania de judíos masacrados donde al final los supervivientes siempre son culpables por el mero hecho de sobrevivir.


En un cine digamos más comercial hay que destacar la ultima película de Tony Scott “Deja Vu”, una nueva muestra de cómo se puede hacer cine comercial sin insultar la inteligencia de espectador, Tony Scott cada dos o tres filmes nos regala una de estas pequeñas joyas sin pretensiones de “arte” que tanto se agradecen.
En esta lista de lo más destacable del cine del otro lado del océano también estarían: “Syriana” de Stephen Gaghan una esplendida muestra de cine político apoyado (como no podía ser de otra manera, el director es el guionista de esa joya titulada “Traffic”) en un muy buen guión. Spike Lee con “Plan Oculto” uno de los mejores Thriller de la última década (poco a poco Lee demuestra que es un director todo terreno y un buen “artesano” en el mejor sentido de la palabra). Y Richard Linklater nos volvió a sorprender con otro de sus experimentos formales en “A Scanner Darkly”.
Y dentro de este digamos cine de “gran presupuesto” una película destaca por encima de cualquier otra, se trata de “Hijos de los hombres” de Alfonso Cuaron.


En 1973 Richard Fleischer dirige “Cuando el destino nos alcance” basada a su vez en la gran novela “Soy Leyenda” de Richard Matteson, este film supone uno de los grandes ejemplos de cine apocalíptico que después se desarrollaría con la serie de “Mad Max” y otras tantas producciones de serie “B” ya no tan afortunadas, creando todo un sub-genero en el cual la última película de Alfonso Cuaron entraría de lleno en los puestos de honor de una supuesta lista de lo mejor. Cuaron y su director de fotografía Emmanuel Lubezki logran crear una atmósfera claustrofóbica e hiperrealista desarrollando a la vez un guión muy bien construido. El argumento nos recuerda mucho a ciertos comics de guionistas como Frank Miller (“Marta goes to Washington”) o Alan Moore (“V for Vendetta”) con sus historias de futuros cercanos en guerra permanente, autores que su vez beben de la gran novela de George Orwell “1984”.
Y para acabar este repaso del cine americano: “La joven del Agua” de M. Night Shyamalan. El último trabajo del casi siempre incomprendido director de origen indio es uno de esos films que se recordarán con el tiempo como pequeñas gemas para coleccionistas, este director nos vuelve a contar de nuevo una fabula, un cuento donde cada ser humano tiene su pequeño papel en la vida y todos somos importantes para las personas que nos quieren, Shyamalan nos vuelve a sorprender con su facilidad para colocar siempre la imagen adecuada en cada momento, estamos ante un nuevo Spielberg pero sin su toque sentimentaloide, lo que es muy de agradecer, Shyamalan nos trata de forma más inteligente.
Este director está construyendo una filmografía cada vez más interesante, a “El sexto sentido” su primera y más floja película le siguió la irregular “Señales” y esa obra maestra de “El protegido”, después rueda “El bosque” una de sus grandes fábulas sobre el ser humano y su miedo a lo desconocido y este curso 2006 nos mostró “La joven del agua”, realmente todas brillantes, esperemos con ilusión el siguiente cuento que nos regale este fabulador moderno.

ORIENTE.

De Japón nos llegó este año “The hidden blade” (2004) del maestro Yoji Jamada todo una prodigio de sencillez formal y sentido narrativo, la historia de este humilde samurai conmueve sin necesidad de artificios ni recursos fáciles.

Es una pena que nos llegue tan poco cine de aquellas latitudes porque últimamente estamos viendo lo mejor que se realiza en el mundo, esperamos con ansiedad “Host” la ultima ganadora en Sitges, lo último de Takashi Miike y sobre todo la película que cierra la trilogía sobre la venganza de Park Chang Wook autor de la memorable “Old Boy”.

EUROPA.

Aquí en Europa Haneke sigue haciendo de las suyas y en “Cache” nos vuelve a sacudir un directo a la boca del estómago con su retrato de la culpa. Todos somos culpables por el mero hecho de acostumbrarnos a la violencia latente en todo el mundo, vemos muerte y destrucción en los informativos mientras comemos y se nos olvida en el postre viendo “Cifras y letras”. Europa es culpable políticamente y moralmente, y mucha parte de esta culpa recae sobre los medios de comunicación por banalizar la violencia. El dolor existe y es muy real para la mayor parte del mundo.
”…. La manipulación en los medios es constante. Incluso las imágenes de “realidad televisiva” están manipuladas. Hoy en día nos acosan con imágenes que confundimos con la realidad y eso es peligroso, porque perdemos la referencia del mundo real, la única válida. Por eso, tomé la decisión de rodar esta película en vídeo de alta definición, para crear unas imágenes inconfundiblemente de vídeo. Y es porque los espectadores muchas veces toman por real lo que no lo es. Es tan sólo una nueva representación de la realidad. Las imágenes son el arma más poderosa para dominar la mente, al igual que la propaganda fascista. Por eso, cada cual debe estar alerta. Las nuevas tecnologías, tanto de la representación de los medios y del mundo político, permiten mayores daños cada vez a una velocidad mayor. Los medios contribuyen peligrosamente a una confusa noción de que cada vez sabemos más y en un ambiente de inmediatez cuando en realidad es que no sabemos nada de nada. Eso nos impulsa a sufrir conflictos internos muy intensos, que generan “angst”, que conduce a su vez a la agresión y, finalmente, a la violencia. Es un círculo vicioso….”.


Michael Haneke es un discípulo confeso de Robert Bresson y como él intenta siempre llevar hasta el límite la representación de realidad, todo su cine se aleja premeditadamente de cualquier artificio narrativo mostrando los hechos tal y como se producen, a la hora de colocar la cámara toma un punto de vista neutro a la altura de los ojos de los personajes, nunca por encima ni por debajo, y a la vez no es neutral en su puesta en escena y tampoco lo es a la hora de retratar la moral de sus personajes. Haneke siempre plantea interrogantes, no da respuestas claras ni soluciones, su cine nunca es fácil de visionar, en ocasiones incluso causa rechazo por su falta de pudor. Uno de los últimos francotiradores en este oficio.
También de Francia (en el país vecino llevan haciendo el mejor cine del continente desde hace tiempo) nos llego de Jaques Audiard “De latir mi corazón se ha parado” una interesante reflexión sobre las relaciones entre padre e hijo y en como es difícil cambiar sin causar daño a las personas que te quieren. En este caso Audiard rueda un remake de el film de culto americano “Fingers” de James Toback y como en aquella los personajes llevan al límite sus decisiones. Esta película es una nueva muestra de la fascinación que tienen los cineastas franceses por el cine de culto americano.

ESPAÑA.

Por último en España se producen más de 100 películas al año de las que sólo se estrenan unas 20. Ante este panorama realmente desolador escribir sobre Almodóvar o “Alatriste” no hace falta, pero si sobre “Azul oscuro casi negro” y sobre “Remake” las dos grandes películas españolas del año.


Roger Gual ya en “Smoking Room” nos regaló junto a Julio Wallowits un revelador making off de un capítulo de “Camera Café” pero sin humor y en “Remake” se alía con unos actores en estado de gracia para mostrarnos lo difícil que es ser padre y envejecer con un poco de dignidad. Cine incisivo y necesario.
En “Azul oscuro casi negro” Daniel Sánchez Arévalo realiza una de las mejores óperas prima de los últimos años en España “coñoooo”. Un muy buen guión y una puesta en escena de veterano son sus armas y su mejor baza en la pantalla es esa pedazo de actriz llamada Marta Etura, cada vez que sale en pantalla la inunda con una fuerza sorprendente, esto sin desmerecer a los demás actores que lo hacen muy bien.


Diego Rodríguez, enero'07

 

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