BOBBY HUTCHERSON QUARTET
Centro Cultural Miguel Delibes.Teatro Álvaro Valentín (Valladolid).
                                    

7 de noviembre de 2009
Crónica por Borja Sánchez Mayoral

Bobby Hutcherson: vibráfono
Joe Gilman: piano
Glenn Richman: contrabajo
Eddie Marshall: batería


Un día después de haber visto en Madrid al Tomasz Stanko Nordic Quintet en el 28º Festival de Jazz San Juan Evangelista regreso a Valladolid para asistir al único concierto que da Bobby Hutcherson en España dentro de su gira europea de 2009. Este sucesor de Lionel Hampton y Milt Jackson modernizó -al igual que Gary Burton- el vibráfono, participó en obras maestras como ‘One Step Beyond' y ‘Destination… Out!' de Jackie McLean, ‘Idle Moments' de Grant Green (también de 1963) y ‘Out To Lunch' (1964) de Eric Dolphy, compartió asimismo en este período sesiones con otros artistas, como por ejemplo Andrew Hill, Grachan Moncur III, Tony Williams o Archie Shepp, y firmó como líder varios discos excelentes, entre los que destacan ‘Dialogue' y ‘Components' (ambos de 1965).

 

En esos años Bobby se movía con naturalidad por parámetros de jazz moderno y en algunos momentos se aproximaba al avant-garde; resumiendo, podría decirse que el hard bop, el post-bop y determinadas excursiones a terrenos más vanguardistas caracterizan sus interesantes producciones y colaboraciones de los 60 y principios de los 70. En general, sus LPs posteriores no alcanzan el nivel expuesto anteriormente, pero tienen calidad, situándose muchos entre líneas más tradicionales.

En Valladolid Hutcherson actuó en un formato de cuarteto teniendo a ‘Wise One' (2009) como la referencia más reciente, un disco equilibrado que se inspira en música compuesta por John Coltrane o standards también versionados por él. El arranque nos dio indicios de la forma en que iba a discurrir una actuación que mostró cómo cuatro músicos bien compenetrados ejecutaban de manera correcta jazz clásico. Durante casi hora y media (bis incluido) se mezclaron composiciones serenas -en este sentido debemos tener en cuenta su penúltimo disco ‘For Sentimental Reasons' (2007)-, con temas de desarrollo más vivaz dentro de un conjunto elegante y sutil, de armonías hermosas y sencillas, que dejó al público satisfecho, aunque no entusiasmado.

Bobby sigue recorriendo hábilmente los metales de su vibráfono y sus intervenciones fueron concisas y puntuales, dejando protagonismo a sus compañeros y retirándose del escenario a lo largo de los temas para después volver a él. Demostró precisión y sensibilidad, en alguna ocasión tocó con cuatro mazas y propició agradables diálogos con el pianista Joe Gilman, que actúo resolutivamente y contribuyó a formar con seguridad el armazón sónico. El contrabajista Glenn Richman moduló y sostuvo la base rítmica, y el veterano y solvente batería Eddie Marshall manifestó energía al no bajar el ritmo y mesura al adaptarse bien a las situaciones, ofreciéndonos además tres solos. Los intérpretes que tocaron en el Centro Cultural Miguel Delibes eran los mismos que habían grabado ‘Wise One', a excepción del guitarrista Anthony Wilson, y la verdad es que me hubiese gustado que éste formara parte del combo, puesto que su presencia hubiera enriquecido al conjunto.

Algunos espectadores esperábamos más de este viaje por sonoridades clásicas, pero debemos reconocer que esa búsqueda de la belleza en la tradición deparó momentos notables.

Texto: Borja Sánchez Mayoral
Fotos: Iván San Martín

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