ELVIS COSTELLO & THE SUGARCANES
Auditorio Puerta del Ángel, Madrid.
                                    

22 de julio de 2010
Crónica por Rafa Chail

PERSONAL:
Elvis Costello - Voz, guitarra acústica;
Dennis Crouch – contrabajo;
Stuart Duncan – Violin, banjo y coros;
Jerry Douglas – dobro, mandolina y coros;
Jeff Taylor – acordeón;
Mike Compton – mandolina y coros;
Jim Lauderdale – coros, voz solista y guitarra acústica

Confieso que me hizo mucha ilusión, cuando estaba buscando por Internet información para ver a Elvis Costello con los Sugarcanes en Madrid, al poner en el buscador de google “Elvis Costello Madrid”, el primer resultado que apareció fue una crónica de esta web, una de las primeras que escribí, de la actuación del amigo EC junto a Steve Nieve en el Campo de las Naciones hace unos años.

Me hizo recordar lo bien que lo pasé, lo jóvenes que éramos, etc. y también darme cuenta de que ciertas pasiones perduran y de que algunos no nos callamos ni debajo del agua cuando se trata de defender ciertas cosas de las que estamos convencidos. Gracias a la Va-Web puedo seguir haciendo proselitismo a favor del que me parece uno de los mayores genios de la música del siglo XX y de lo que llevamos del XXI.

Y eso que no las tenía todas conmigo. Nuevo proyecto, sin batería (¡Horror!) músicos nuevos, disco reciente dificilillo de digerir (Secret, Profane & Sugarcane), paulatina e imparable incorporación de EC a la aristocracia del AOR (Rock para Público Adulto) americano… En fin, sus seguidores sabemos que con él nunca se sabe, ha usado tal montón de seudónimos para hacer tantas cosas distintas, tan pronto afila su Fender como pone la mano sobre la cola del piano estilo Sinatra y ahora le ha dado al tío por el bluegrass, nada menos. Ha juntado una banda de instrumentos acústicos: contrabajo, mandolina, dobro, acordeón, violín y banjo, todos ellos tocados por individuos que parecen recién sacados de un tugurio serrinoso del Medio Oeste, para demostrar una vez más que hay muchos formatos dignos de ser trabajados y de paso conseguir divertirse él el primero y dejarnos con la boca abierta a unos cuantos. Que nunca va a llenar estadios como Elton John parece claro ya a estas alturas, pero en el fondo muchos le envidian por poder reinventarse varias veces al año, al contrario que la mayoría de los artistas de éxito que viven aferrados a la fórmula que funciona.

Al liiiiiiiio Rafa que te vaaaaaaaaaas…La noche calidita, estupenda. El escenario portátil de la Puerta del Ángel, instalado en plena Casa de Campo, tiene grandes ventajas: buenas vistas, se aparca fácil, y si la noche de Madrid es buena, la atmósfera es prácticamente inmejorable, tanto como la compañía en la que acudí. Al llegar, la primera sorpresa: Dayna Kurtz, estupenda cantautora, con sus guitarras y su gesto serio, sin concesiones, Americana básico, música para escuchar atentamente, mientras caía la noche y la gente se iba acomodando.

El Padrino salió puntual, vestido con traje y corbata, esta vez de lunares, muy elegante y con sombrero de paja estilo canotier o como se llamen, empieza a rasguear su acústica con fuerza cuando los músicos todavía se están instalando. “Mistery Train” del otro Elvis, para ir abriendo boca. La banda se va incorporando relajadamente y vamos entrando en harina. Sin interrupciones pasa a “Blame it on Cain”, una de sus clásicas, y ahí ya vemos que la cosa va en serio, de verdad han hecho nuevos arreglos para los temas clásicos, es una revisión de parte de su repertorio en toda regla, junto con versiones inesperadas y nuevos temas, un par de ellos inéditos. Sonaron “Red Shoes”, “Everyday I write the book”, “Brilliant Mistake”, “I want you” (espeluznante), “Good year for the roses” “New Amsterdam” (Mezclada con “You´ve got to hide your love away” de los Beatles), ”Alison”… Las versiones, de lo más variado, incluyendo a Grateful Dead e incluso los Rolling Stones (cerró con “Happy” nada menos). Los temas nuevos no desmerecieron entre todos esos clásicos y con eso está dicho todo. Mantiene un gran nivel. El primero de los nuevos “Down among the wines and spirits” mereció la primera parrafada de Costello para relatar en tono irónico de sermón las penas del que abusa del alcohol. Al listar marcas de licores infaustos incluyendo Fundador demostró que sabía de lo que estaba hablando, para pasar a cantar los siguientes versos:

Down among the wines and spirits
Where a man gets what he merits

Spirits (licores) con merits (merecimientos), eso es rimar con arte. ”Entre los vinos y los licores/donde un hombre recibe lo que se merece

Otro tema nuevo, “Sulphur to Sugarcane”, contó con una presentación larga y totalmente surrealista, relatando sus giras con T.Bone Burnett, coautor del tema. En una de ellas acompañaban a Dylan, pero no abriendo o cerrando el espectáculo sino en el medio, con la consiguiente extrañeza del público que no le conocía y se preguntaba de dónde habría salido. En otra gira se propusieron tocar en todas las localidades que se llaman Bloomington en USA, las cuales pasó a recitar seguidas del estado al que pertenecían y eran diez o doce. La letra de la canción habla en tono jocoso del mundo de las giras y en el estribillo cuando dice “No está lejos el Azufre de la Caña de Azúcar” en principio se refiere a dos localidades que se llaman así.

Todos los músicos tuvieron su momento estelar, todos ellos son grandes y tocan muy relajados, se notó que lo estaban pasando bien. Sonaban como sonaría una banda de tasca que estuviera formada sólo por grandes músicos.

En fin, otra vuelta de tuerca de uno de mis héroes musicales, si no el más grande. Que siga así por muchos años y que siempre le podamos ir a ver.

Texto: Rafa Chail
Inspiración: MinuteMaid
                                                                                                                                     

cylcultural.org     crónicas      agendas