ANDRÉS CALAMARO

07-05-2011. Polideportivo Huerta del Rey (Valladolid)


Al grito de “alta suciedad, basura de la alta suciedad…” Andrés Calamaro inició su esperado concierto en Valladolid ante un público que, aunque escaso, estaba deseoso de escuchar al gran músico argentino y él les correspondió con un intenso concierto en el que sonaron temas de su último trabajo Salmonalipsis Now intercalados con sus grandes éxitos, entre los cuales se coló un guiño a Los Rodríguez al estribillo de “Sin documentos”.

Así un aluvión de canciones sonaron, sin pausa, en el polideportivo poniendo de manifiesto la capacidad creativa de este artista capaz de componer canciones a un ritmo vertiginoso sin perder un ápice de calidad y de personalidad. A su lado, sobre el escenario, un puñado de buenos músicos entre los cuales es justo destacar la figura del gran José “Niño” Bruno, maestro a la batería de la tierra, ya que no hay que obviar el hecho de que este veterano músico (Sex Museum, Def Con Dos, Fito y Los Fitipaldis, Vancouvers, etc) es vallisoletano y como tal recibió un sonado aplauso en su actuación junto a Calamaro.


El concierto resultó positivo teniendo en cuenta de que siempre es un verdadero placer escuchar a este genio argentino, pero este hecho no puede hacer olvidar los aspectos negativos surgidos que empañaron, de algún modo, la velada musical. En primer lugar, al finalizar el directo, las críticas se centraron en torno a la avalancha de gente que se lanzó hacia el escenario obviando que las entradas vendidas en pista eran en sillas. Esto provocó que los responsables de la seguridad se centraran en acudir a las primeras filas sin percatarse de que las personas sentadas de las gradas comenzaran a saltar a la pista. Todo esto desencadenó un caos significativo que centró las críticas de los asistentes que habían pagado una suma importante de dinero para ver el concierto sentados y no fue así.

Pero en lo que a la actuación en sí se refiere, el concierto, aunque intenso, resultó corto en tiempo ya que todos los asistentes nos quedamos con más ganas de disfrutar del directo… (A lo cual debemos añadir, a modo muy personal, que nos quedamos con ganas de escuchar “Flaca” o la animada canción dedicada al genio del balón Maradona).

Tal vez los grandes tienen eso, que te quedas con ganas de más al finalizar sus conciertos… Y si esa afirmación se corresponde con la realidad, entonces Calamaro es MUY GRANDE.

Nota: Al finalizar la actuación los responsables de la seguridad del concierto se dispusieron a desalojar el polideportivo rápidamente y de “malas formas”, las cuales, los abajo firmantes sufrimos en primera persona ya que una de esas personas de seguridad se dirigió a nosotros de forma amenazante y provocadora, hecho del cual queremos dejar constancia en esta crónica.


Crónica: Jano y Miriam Arranz.

 

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