BILL EVANS SOULGRASS BAND
Teatro Carrión (Valladolid)

11 de mayo de 2011
Crónica por Jesús Ignacio Macías
Fotos. Giusseppe.


 El pasado 11 de Mayo se presentó de nuevo en nuestra ciudad el saxofonista de New York Bill Evans. El aforo no fue completo pero la asistencia fue elevada a pesar de la intensa lluvia.

Evans nos está mal acostumbrando, ya que desde hace un tiempo coloca Valladolid en todas sus giras, lo cual es un lujo pero es algo que no pasa con la mayoría de los músicos de su nivel.

En esta ocasión Bill Evans vino, como en su anterior visita, con Soulgrass, y de hecho la formación era exactamente la misma que viene presentando los últimos años a excepción del bajista Tony Grey, que se incorporaba en esta nueva gira. Por lo demás: Bill Evans, saxo tenor, saxo soprano, teclados y voz; Ryan Cavanaugh, banjo; Mitch Stein: guitarra y voz; y el fantástico Josh Dion, batería y voz.

Bill Evans es uno de esos músicos que no pueden estarse quietos, que intentan mezclarse con todo aquel músico interesante que se pasa por su objetivo. Evans además de ser un gran saxofonista de jazz (en todas sus vertientes), en todos sus conciertos, tanto con Soulbob (su banda más funk) como con Soulgrass, suele ejercer de maestro de ceremonias, de director de orquesta. Esto hace que en actuaciones como la que vimos en el Carrión, dé la sensación de que hay un maestro y unos alumnos... Evans de 53 años parece en el escenario el orientador y el generador de cada uno de los temas, ahora bien nada de eso sería posible sin el altísimo nivel de los instrumentistas (por lo menos 10 años menores que él en este caso), que siempre acompañan al saxofonista.

Reparando un poco en esto, es evidente que en Soulgrass, la clave del proyecto es el sonido Bluegrass que da el incorporar un grandísimo banjo como el de Ryan Cavanaugh a un contundente grupo de músicos de jazz fusion (jazz/rock/funk en este caso). No se nos escapa que en la mente de todos sobrevuela la alargada sombra de Bela Fleck and the Flecktones, y en esa línea se desarrollan las aventuras de Bill Evans y Soulgrass en directo, a un nivel altísimo pero sin llegar a los Flecktones.

La banda comentó que llegaban recientemente de New York, que la gira acababa de arrancar, que el bajista era nuevo en sus filas y que presentaban temas nuevos de un disco que aún no estaba a la venta.... Realmente todo eso importaba poco en el momento en que los motores arrancaban. Al fin y al cabo si algo tiene el jazz eléctrico es la contundencia, y en este caso Josh Dion a la batería era esa elegante contundencia.

Todos los miembros de la banda lucieron a gran nivel como es habitual en las filas de Evans, pero mención aparte merece el soberbio baterista y cantante Josh Dion, que en algunos de los temas de su propia banda -Josh Dion Band- parecía elevarse por encima del resto de sus colegas. Dion es un músico que por sí sólo podría llenar un escenario y funcionar al 100% con su voz y su batería.

Los temas buscaron la heterogeneidad dejando un hueco para cada uno de los componentes, incluso para Tony Grey, que toco un tema propio sólo al bajo. En cualquier caso, Grey fue el más "desacertado" de los componentes, no por su nivel (altísimo) sino por cierta falta de compenetración que le hacía estar más cerca del be bop que del jazz fusionero de Evans.

Por lo demás, destacar los continuos cara a cara que Evans busca tanto con Mitch Stein, su escudero a la guitarra, como con Ryan Cavanaugh al banjo, y por supuesto un fantástico bis a bis con Josh Dion en un curioso duelo saxo/voz/batería.

También destacar el último corte perteneciente a la John Dion Band, "Feel" un increíble e interminable tema con un descomunal Dion en todos sus frentes.

Al final del concierto todos los miembros de la banda firmaron discos en el hall del Teatro Carrión, algo que siempre se agradece. Es un gustazo ver músicos tan humildes como virtuosos.

En conclusión, Bill Evans siempre es un músico digno de ver, más allá de su música siempre hay que fijarse en quien le rodea; como un domador en un circo, normalmente las fieras son más impresionantes que la persona que intenta domarlas.

Bill Evans recomendable, siempre recomendable.

Texto: Jesús Ignacio Macías
Fotos : Giuseppe

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