Sábado 26/03/2011  20.30H   Sala Scala (Londres)


Tras una semana larga y dura de trabajo, me encamino hacia el aeropuerto rumbo a la ciudad del Támesis en busca de respuestas.

¿Será aquí donde conozca a Mr. John Boy? me preguntaba en pleno vuelo. Ojeando la revista Rolling Stone del mes de marzo para entretenerme, aparece en la página 11 la imagen de S. Balmes fumando… esto me recuerda el objetivo de mi LOLcura. Tengo 53 horas para hacerlo.

Aterrizaje en Stansted… estoy en Londres. Una tarde tranquila de viernes… buenas sensaciones recorren mi cuerpo… pienso en quedarme hasta el fin…

Mi primer contacto con el centro de la gran urbe tiene acento español y sabor a rubia dorada, que bajo el calor de la conversación de los reencuentros, las risas y anécdotas se alargan hasta que ya no dan para más.

El sonido del martillo pilón bajo la acera, me recuerda mi estancia en la ‘polite city’ en la mañana de un sábado ambiguo y de infancia gris de cara, pero que encierra una sonrisa pícara en su interior… así como de felino canalla.

Tomado el pulso al día, toca visita obligada al mercado más popero de Londres, Candem Market. Sus pintorescas callejuelas y su miles de puestos me hacen preguntarme si Mr. John Boy habrá pasado por allí…
Llega  la media tarde y justo a la hora del té inglés, mi cuerpo empieza a ser invadido por un cosquilleo que hace que piense en romperme… pero todavía es pronto.

Preparados y listos, una hora antes  invadimos el metro, pero aquí nadie iba obligado no, todos íbamos en éxtasis, de tal manera que no podíamos reprimir nuestras ganas de cantar hasta nuestra parada en King Cross Station.

“Do you meet John Boy??” preguntaba a los transeúntes de pelo rubio y cara pecosa, que me miraban con cara de… este chico está loco… y no les faltaba razón, loco no, LOLquísimo.

A la salida de la estación y enfilando la calle de la sala, me di cuenta de una cosa. Allí era, si, no había duda, el fenómeno fan de Love of Lesbian ha disparado todas las previsiones y se ha comido todas las fronteras. La inmensa cola que yacía en la entrada me hacía compartir las ganas de disfrutarlo al máximo. Según iba recorriendo la fila e iba escuchando a la gente, dos cosas  me venían a la cabeza:
Uno.- Españoles gritando y fumando… me siento como en casa.
Dos.- ¡No hay ni un inglés!

Justo a la entrada de la sala, los miembros de la seguridad inglesa te recuerdan que no estás en España a pesar de los gritos y las risas. Tocaba el momento del cacheo… y ¡sorpresa! What is this?? Un paquete de chicles susurro en un pobre inglés… It’s forbidden inside… ¿Qué??? ¿Cómo?? Pero si son unos chicles!! Respondo atónito. ¿Me habrá visto cara de McGiver? Pensaba para mis adentros. ¿Cuántos capítulos de la serie se ha tenido que ver el tío para pensar que voy a hacer barbaridades con un paquete de chicles? Oh my God…

Una vez hecho el avituallamiento, las primeras filas son nuestra obsesión. Comienza a llenarse la sala y no paran de sobresaltar comentarios del tipo… ¿De donde has venido para verlos? De Jaén, de Vigo, de Madrid… todos hemos venido para lo mismo, disfrutar del que se suponía iba a ser el último concierto de la gira ‘1999’. (Pero no va a ser así,  para Argentina en Junio, y el Low Cost festival en Julio ya está confirmada su presencia).

La sala londinense Scala de 3 niveles de altura podría parecerse a cualquier discoteca moderna de España. Elegante y bien acondicionada a pesar del calor que recorría cada uno de sus huecos, quedaba bien engalanada para recibir la acometida de la furia española  con ansia de un buen concierto.

Ya en materia y con bastante tiempo de retraso, salieron al escenario la banda invitada ‘Zurych’. Desde Lanzarote, este grupo que apuesta por un rock que alterna canciones en inglés y castellano, hizo disfrutar durante casi una hora al ‘público lesbiano’ mientras iban ocupando su puesto.


El estilo LOL se empezaba a dejar ver por la sala. Gorros originales, gafas divertidas, disfraces de amante guisante, guitarras inflables, camisetas personalizadas y como no, del mejor club de fans del mundo, el de John Boy, hacían comprender a los ingleses que esta banda es especial y que esta es nuestra forma de decirle al mundo que somos lesbianos de oído.


A escasos minutos de la media noche se acerca el gran impacto. Nervios a flor de piel y el corazón latiendo a  doscientos para escuchar de fondo la melodía de ‘Allí donde solíamos gritar’ símbolo que nos indica que comienza el show de 1999. Al más puro estilo londinense, hacen su aparición el sexteto entre la neblina artificial de la sala jaleados por los cientos de ‘hooligans lesbianos’ que allí nos dábamos cita.

Pero empecemos a resolver dudas… ¿Qué decir del repertorio?

Repertorio habitual de los últimos conciertos en los que no faltaron temas como ‘Segundo asalto’, ‘Miau’, ‘Música de ascensores’, ‘Me amo’, ‘1999 y todas las promesas de mi amor’, ‘Los niños del mañana’, ‘Segundo asalto’, ‘Las malas lenguas’, ‘Los colores de una sombra’, ‘Un día en el parque’, entre un largo etcétecera. Cómo novedad se arrancaron a tocar un tema en lengua inglesa de su disco Ungravity (2003) llamado ‘Hit to the next time’.

¿Cómo estuvieron los LOLcos sobre el escenario?
A pesar de ser LOL y saber que el espectáculo está garantizado, les noté menos activos que otras veces. A pesar de las más de dos horas de concierto, les noté algo más nerviosos, más concentrados, más profesionales, sin montar tanto el show, fiel reflejo de la novedad de la ocasión. Estábamos en London… y había muchas ganas de hacerlo bien en un escenario nuevo para ellos, en una plaza que no habían toreado antes.

En los momentos de apertura al público, estuvieron comedidos a pesar de las ‘idas de pinza’ de S. Balmes con las referencias a Gibraltar y los grupos ingleses cuando vienen a España.

A pesar de esto, Santi trató de dar las gracias lo máximo posible a todas las personas que habían venido de los diferentes puntos de España y residentes de Londres y alrededores por haber conseguido un llenazo en su primera aparición en el Reino Unido. Esta vez nos quedamos sin Nemo Balmes (sustituido por antifaz y sujetador a modo de gorro de baño). Nos quedamos sin actuación de Jordi “Vegas” ni Jordi “Queen” aunque sí que se arrancó a cantarse con Santi un trocito de canción.

Dani y Uri vivían expectantes desde la lejanía de su posición la cantidad de guiños, que les hacía el público que les acercaba a pasos agigantados hacia la primera fila.

Joanra nos hizo disfrutar una vez más de su cuerpo serrano en el amante guisante, pero con un ligero toque inglés… careta de la reina de Inglaterra y una escritura en su torso que decía ‘LOL saves the Queen.’
Mención aparte tiene Juli. Estuvo muy concentrado en toda la actuación, con muchas ganas de hacerlo bien y de dar hasta el último aliento al público que allí se daba cita… y lo consiguió a través de su “no parar” con la guitarra.


¿Cuáles fueron los momentos estelares del show?

Ya sea en España o rompiendo las fronteras, los ‘special moments’ los vivimos con las ‘Noches reversibles’ donde todos y cada uno de nosotros nos rompimos con cada frase, ‘Los incendios de nieve’ donde Santi se puso su chupa negra, sus gafas oscuras para entonar el mágico sonido del “Baimba”, Los universos infinitos’ y su emoción que saltaba a borbotones de los efectos de sonido de Julian. ‘Te hiero mucho’ con la unión en el escenario entre grupo y guisantes de casco plateado, traje verde y bambas a reacción y como no, ‘Club de fans de John Boy’ donde explotó la sala Scala para vibrar por dentro y por fuera al son del ‘fanatismo lesbiano’.

Esta vez nos quedamos sin escuchar las campanadas en ‘The algunas plantas experience’, pero tiene su porqué, nos reservaban algo para el final, algo especial que hacía mucho tiempo que lo tenían guardado entre bambalinas.

Mientras sonaba ‘Algunas plantas’ se desmarcaron a lo ‘Spanish Full monty’ haciendo su coordinado baile de ‘todos en fila’ al son de la canción, para después y todos a la vez, lanzarse al vacío en un vuelo sin motor para que público y grupo se volvieran un mismo ser. Fue espectacular, poner toda la sala de cuclillas esperando el estallido de la canción para saltar y desfasar sin control viviendo una experiencia única e irrepetible.


Ahora sí lo podía decir, había encontrado a John Boy. Había estado ahí en todo momento en todas y en cada una de las personas de la gira, en todos y en cada uno de los desconocidos  que se conocen al tener en común la piel erizada, el cerrar de ojos y el dejar que la voz fluya del alma para hacer los coros de tan grandes melodías… como si fuera el último suspiro de vida.

Creo que no pude romperme más…

Al encender las luces de la sala y ver como se despedían del escenario los artistas, todos los ‘fans lesbianos’ nos miramos sabiendo que habíamos vivido un momento mágico… algo que lo hacía especial y que lo llevaremos siempre marcado a fuego en nuestro recuerdo.

I was there… yo cometí aquella LOLcura… y nunca me arrepentiré.


Después del concierto y de perderme en los laberínticos pasillos de la sala para buscar un fumadero en forma de catacumba, volví a vivir la misma experiencia que en la cola… cómo nos gusta armar ‘la marimorena’ a los hijos del Jamón serrano y del pincho de tortilla.

Risas, palmas, gritos, cánticos silvestres, se dejaban sentir en el ambiente y todo ello amenizado por una sonrisa de oreja a oreja ante el espectáculo que minutos antes habíamos podido disfrutar.

Entre pinta y pinta en vaso de plástico, emergían de la nada Vetusta Morla, Maga, Lori Meyers, Sidonie, Dorian que te hacían recordar que estabas entrando en la dimensión de la spanish party after LOL. La pista de la sala se llenaba y la música empezaba a dar un giro de 180º para ofrecernos lo más bailable de nuestro panorama. Flamenco, El canto del Loco, Estopa, etc. Daba igual lo que pusieran, la gente estaba feliz de escuchar música española en Londres, solo querían que no se terminara nunca, o por lo menos que se alargara lo máximo posible… y así fue… y así me levanté… el cansancio, las ojeras, la ronquera no importaban porque todo se desvanecía al recordar aquellos maravillosos momentos que horas antes disfrutamos mientras rompíamos las ventanas para hacer de Londres un arte.

“…IMAGINE ALL THE PEOPLE
SHARING ALL THE WORLD...
YOU MAY SAY I´M A DREAMER
BUT I´M NOT THE ONLY ONE
I HOPE SOMEDAY YOU´LL JOIN US
AND THE WORLD WILL LIVE AS ONE…”
“…IMAGÍNATE A TODA LA GENTE
COMPARTIENDO EL MUNDO
PUEDES DECIR QUE SOY UN SOÑADOR,
PERO NO SOY EL ÚNICO,
ESPERO QUE ALGÚN DÍA TE UNAS A NOSOTROS
Y EL MUNDO VIVIRÁ COMO UNO…”


 Es una de las estrofas del mítico John Lenon en su más grande canción…
Imagine all the people, ‘lesbian people movement’… saturday night… porque si… porque no son lo mismo, no… son LOL… somos LOL…
Y momentos como éste son los que te hacen sentirte vivo para siempre.

 

Crónica: (Texto y fotos) Javier Cortecero
ValladolidWebMusical
Más información:

http://www.clubdefansdejohnboy.com/
http://www.myspace.com/loveoflesbian
http://www.facebook.com/home.php#!/pages/Love-of-Lesbian/13440292201


love of lesbian en va web

Valladolid 2011

 

 

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