NAJWA + Tantricman (live) + DJ IO

Sábado 7 de Mayo de 2011. El Hangar. Burgos

La primera sorpresa fue entrar a la sala y ver la muy escasa afluencia de público.

Tantricman ejerció de telonero, con su música electrónica hipnótica, densa, con estructuras que se van desarrollando, plegando sobre sí mismas. Entre lo figurativo y lo abstracto. Canciones extensas que ofrecieron buenas texturas. Interesante, aunque algo difuso.

La segunda sorpresa fue el encontrar el lado del escenario en el que iba a desarrollar su actuación Najwa con un único amplificador de guitarra y un micrófono. Tras acabar Tantricman y una breve espera, se confirmó: guitarra y voz iban a ser los únicos protagonistas de la noche, aunque habría que destacar que en ningún momento se anunció el formto de la actuación. El camino hacia lo orgánico que se ha ido desarrolando en sus discos parece que  ha desembocado en esta propuesta 0 electrónica, más desnuda que nunca.

El primero en salir al escenario fue Iván Valdés, con una introducción musical salida de su guitarra, definiendo en parte la sonoridad que iba a ofrecer de acompañamiento a la voz de Najwa, sobre todo en su cara más efectista.

Y por fin, encapuchada, apareció ella en el escenario. Demostrando actitud, aunque menos espontaneidad de la pretendida.


Se fueron sucediendo temas, fundamentalmente de su último trabajo “El último primate”, con el que apostó por los textos en castellano, anteponiéndolos más que nunca a la melodía vocal. Eso lo trasladó al directo también, jugando mucho con las intensidades, más susurrante y rasgada que nunca, pero también subiendo y entonando como nunca en los fragmentos elegidos.

Muy acertados los arreglos de guitarra, aún con todo el peso encima de él, direccionaban las canciones hacia sitios atractivos. Tenía que estar muy pendiente, cual guitarrista de flamenco, hacia los inesperados giros, variaciones, improvisaciones y piruetas estilísticas varias de la cantante. En mi opinión esto fue un juego complicado del que dudo que saliesen victoriosos. Al principio pareció que iba a ser interesante, por lo menos alguien que no calca con más o menos éxito lo registrado en el disco con una previsible exactitud. Pero desde luego los mejores momentos de la actuación no residieron en estos giros. Quizás para ellos resulte enriquecedor, incluso divertido, la cuerda floja de lo imprevisible. Pero eso no garantiza buenos resultados. Sólo los grandes genios ofrecen genialidades improvisando es decir siempre. Incluso muchos reniegan de ello. Por lo tanto, puede resultar presuntuoso tratar de ofrecer algo grande (¿de eso se trata al exponer una obra tuya al público, de ofrecer lo mejor que tenemos o podemos, no?) cuando había algunas cosas que no tenían demasiada preparación. Aunque estaba claro, esto iba precisamente de eso, de espontaneidad, frescura. Pero lo siento, no resultó creíble. No acabo de creerme esa espontaneidad, se daba la vuelta y precisamente  caía sobre ella misma. Parecía querer expresar continuamente esto, con su actitud (sé que no se puede, pero fumo, ahora me vuelvo a poner la chaqueta y por supuesto la capucha, parece que digo todo lo que se me pasa por la cabeza, hago indicaciones por el micrófono que se me van ocurriendo tanto al técnico de sonido como al de iluminación, “este escenario está muy alto, tenemos que estar ahí abajo”…) y la naturalidad es algo que debe aperecer por sí mismo, desde luego.


“Como un animal”, “Déjame pasar” … Se fueron sucediendo bastantes de los temas de “El último primate”

Con “Crime”,  de su anterior disco con Carlos Jean Till it Breaks se alcanzó uno de los puntos álgidos del concierto, incluida un fragmento de “Is this love”de Bob Marley, para poner a prueba de nuevo a Iván Valdés, seguido de “Dirás la verdad” y “Siento el diablo en mi”. Siempre con variaciones, coordinando la estructura final de muchas canciones mirándose entre ellos. Incluso a la hora de decidir qué canción interpretar, con pequeños debates mirando el setlist.

En “Mi ritual” expandió aún más la parte teatral de la actuación, introduciendo casi el concepto del spoken word, o bien haciendo algún guiño al flamenco, algo que también había hecho anteriormente con géneros como el Hip-Hop o con música árabe, todo ello sin demasiada fortuna, por cierto.

Por último, hicieron “Dead for you”, que desde luego ya se ha convertido en casi un clásico de la música alternativa en España. Se produjo en estos momentos una mayor comunión con el público.


Parecía que había acabado el concierto, pero decidieron que iban a tocar al menos un tema más. De hecho el guitarrista se disponía a empezar cuando Najwa le paró, diciendo “venga vamos a parar un momentito y ahora volvemos”. Y así se despidió de la gente, que evidentemente, no rechistó nada. Pero nunca regresaron al escenario. Tras unos momentos de espera, que pasó a la confusión, dado que los asistentes no se podían acabar de creer que hubiese sido mentira lo dicho, pero poco a poco la gente empezó a abandonar la sala. Y efectivamente, salió DJ IO a realizar su sesión, con lo que el concierto en sí se daba por acabado.

Joseph Merrick (texto y fotos)

 

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