Txarrena.

Sala Joy Eslava, Madrid, 18-3-11

Estaba demasiado clara la noche cuando todos los gatos nos acurrucábamos al amparo de la mítica sala madrileña Joy Eslava para que el concierto diera comienzo. Demasiado puntuales salían al escenario los cuatro componentes  de la banda navarra calentando motores con el tema Salvaje mirar, tema que también inaugura el último trabajo del grupo.

Dieciocho años han tenido que pasar para que Txarrena volviera a cantar nuevos temas sobre un escenario, y era grande la expectación que se vivía desde el supuesto patio de butacas, donde cada vez éramos más los fans que nos íbamos dando cita.

A Salvaje mirar le siguieron los temas Así y El Charco, y ya con Todos los gatos el público se había rendido a los encantos de una de las voces más características del rock en español. El Drogas saludaba a Madrid y continuaba dando guerra con Quiero que. Los seguidores más fieles tuvieron su momento cuando empezaron a sonar las notas del viejo tema Déjalo Muñeca!!!, y ya para entonces la sala prácticamente se había llenado y el público empezaba a formar parte del espectáculo.


Dime cómo besas, Nos queda poco tiempo, Piel de gato, Pelea de barro y Poca Luz se fueron sucediendo hasta que Enrique se colgó la guitarra acústica, y acompañado de Brigi, que soltaba sus baquetas para colgarse otra guitarra, nos regalaron  a todos los asistentes la versión acústica de sus temas Estos Clavos y Todo lo Enamora.

Pero la tregua al ruido duró poco y Txarrena enseguida volvió a dar caña siguiendo con sus temas En Punto Muerto, En otros rincones, Ella no para y El peldaño más cercano. El propio Drogas bromeaba ante el público asistente comentando que basta con decir varias veces la noche, la luna y los gatos para tener una canción, y es que está claro que esas palabras son el leitmotif de todo buen rockero.

El público cada vez estaba más entregado, saltando y cantando las canciones, las más antiguas y las más recientes, y se iban sucediendo, sin un minuto de descanso, canciones como El fuego de la tarde, Nada sin ti y Algo más que su cariño.


Mientras El Flako rasgaba sus cuatro cuerdas, Brigi demostraba que también puede hacernos temblar a la batería y Txus hacía estallar su guitarra, el Drogas se caracterizaba para contar sus canciones y así, en un momento dado, nos sorprendió a todos colocándose dos caretas, una a cada lado de su cara, y más tarde se enfundó una máscara de lobo para seguir con el espectáculo a ritmo de su famosa canción El lobo feroz. Después de Algunas cosas por terminar, llegó el turno de uno de los temas más característicos de la banda, Frío, un himno de los ochenta que Txarrena recuperó en su primer trabajo impregnándolo de rock and roll.

Habían pasado casi dos horas desde que sonó la primera canción, pero nadie estaba cansado, y el público seguía pidiendo más y más. Txarrena tenía que despedirse y lo hacía interpretando Es Otro corazón, el último tema de su último disco, para continuar con Empujo pa’ki. Pero no se podían marchar sin tocar la canción que todos estábamos esperando, la que da nombre a su nuevo trabajo, y así, los cuatro componentes de Txarrena se despedían con Azulejo Frío.

Txarrena no defraudó ni dejó a nadie indiferente, se dejó la piel en el escenario para ofrecernos un directo cargado de emociones, viejos recuerdos y nuevos proyectos. El público aplaudió durante varios minutos hasta que cayó el telón.


Texto Bea Cepeda
Fotos Bea Ramone

 

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