Uzzhuaïa

05/02/2011, Sala Porta Caeli


La noche del sábado 5 de Febrero volvían los Uzzhuaïa por Valladolid. No se dejan caer mucho por tierras castellanas de ahí la expectación entre su público, que se acercó en masa a Porta Caeli desde diversos puntos de la provincia vallisoletana, Palencia y otras ciudades de la comunidad para vivir una noche de rock n' roll.

Salieron al escenario sobre las 10:30 de la noche, y nos ofrecieron casi dos horas de concierto por lo que los fans no nos podemos quejar de su entrega, y tampoco de su buen hacer, porque como todos los que alguna vez hemos disfrutado de algún concierto de los valencianos sabemos, el quinteto tiene un poderoso directo con un sonido compacto como una roca, fuerte y aguerrido, aunque quizá demasiado en algunos momentos en los que apenas se apreciaba la guitarra solista entre la muralla de sonido, y sobre todo en la voz, muy tapada por los instrumentos; defecto éste muy habitual en los conciertos de rock y muy fácilmente solucionable por lo que no entiendo porque no se ecualiza correctamente para distinguir bien las voces.

Tras la intro que los acompaña en su salida al escenario arrancan fuerte con 13 veces por minuto, tema que da título a su último disco y que interpretaron al completo en Porta Caeli, y sin dejar un segundo de respiro, al estilo Ramones, enlazan con Desde septiembre.

Estaba claro que querían poner la sala patas arriba desde el principio. Se presentan al público dándole las gracias por su asistencia y continúan con La mala suerte, uno de los temas más directos de su último álbum, y que dio paso a Enero, de su cuarto y homónimo disco, del que también nos ofrecieron varios temas, así como del Diablo Blvd. tocaron He cambiado, pero su set-list fue especialmente generoso con Destino Perdición, el disco que los acercó a la élite del rock nacional, y que a la mayoría de sus seguidores, entre los que me incluyo, nos parece el mejor de su ya dilatada carrera. De éste cayeron siete temas, entre los que se encuentran sus grandes éxitos Baja California, La flor y la guerra, Nuestra revolución y Blanco y negro, que como no podía ser de otra manera fueron coreados de forma entusiasta por el público.

A mitad de la actuación, Pablo abandonó el escenario (¿sería a echar un cigarro como sugerían algunos asistentes? desde luego ellos si lo hicieron de forma rápida y disimulada para que no se notara su delito, un hecho penoso en mi opinión) mientras el resto de la banda versionaba un tema de The Wildhearts con Álvaro, el bajista, al frente, aunque sus voces fueran casi imperceptibles. Otro momento glorioso fue cuando Pablo, que estaba dando buena cuenta de una botella de Jack Daniel's, accedió a pasarla al público y varios de nosotros pudimos echar un buen trago con el que calmar nuestras irritadas gargantas. También a destacar es cuando tocaron Desierto, el baladón con el que cierran su último disco, con esos juegos entre la guitarra acústica de Pablo y las eléctricas de Alex e Isra que a muchos nos emocionó.

Pues así fue transcurriendo la noche y tras el concierto, la banda al completo se dirige al puesto de merchandising a firmar discos, pósters, etc para regocijo de sus fans y todos, con dolor de cuello, a casa a recuperarse y esperar hasta la próxima vez que esta gran banda de rock que es Uzzhuaïa vuelva por estos lares.


crónica por David De La Rock
 
fotos por David Izquierdo