La Influencia de Baco

Sala Portacaeli. Viernes 21 de diciembre de 2012.

Para despedir bien el año, que mejor que ir a un concierto. Hasta la Portacaeli, una vez más, nos dirigimos para ver en esta ocasión a la Influencia de Baco, banda tributo a Enrique Bunbury y Héroes del Silencio. Con el cartel de no hay entradas y un público variado, tanto en gustos como en edades, la noche prometía.

Dividieron su actuación en dos partes: una primera con temas de Bunbury en su faceta en solitario y una segunda basada en el repertorio de Héroes del Silencio. Para la primera sección utilizaron una intro específica y Jose Antonio García Calvo vistió su micro con la típica boa de plumas. Él lo hacía con chaleco negro, chaqueta y pantalones como de terciopelo con dibujos. Sus uñas también negras en un look Enrique bunbury total. Se hacen acompañar de un grupo de viento, con trompeta y trombón de varas entre otros instrumentos. Si en su concierto de la Plaza Mayor alternaron las canciones de ambas bandas aquí prefirieron separarlas. Comenzaron con "Anidando liendres" y "El extranjero" y aunque había fans incondicionales se notaba que la gente estaba esperando escuchar las canciones del grupo aragonés más que la de su solista.

Desde luego su profesionalidad, imitación en todos los sentidos, gestos, movimientos, voz, espíritu...está fuera de toda duda. Se nota que lleva un gran trabajo detrás y que no dejan ningún detalle al azar. Baste decir que García Calvo llevaba una "chuleta" con las frases que quería decir entre corte y corte. "Sácame de aquí", "El rescate", "Infinito" nos iba acercando hasta el final de este primer capitulo. "Ánimas que no amanezca", "Lady in blue" y "Al Final" pusieron el punto y seguido.

Tras unos minutos para cambiarse de ropa y refrescarse volvieron a escena con la intro clásica de las grandes noches de Héroes del Silencio, el "Song to the sirem" de Noa. Esta vez, el vocalista lucía una camiseta con el logo de los maños y el nombre de su propia banda y una cazadora de cuero. Ahora sí se notaba esa alegría, esas ganas de disfrutar por parte del público, de cantar todas y cada una de las canciones que interpretaran. Y así, comenzaron con "La Herida" para continuar con la maravillosa versión sobre tema de Los Birras, "Apuesta por el rock and roll". Con "Opio" se notaba claramente que la gente la estaba gozando pero quizás la voz ya no era tan "perfecta" como lo había sido anteriormente. Momentazos fueron "Sirena Varada" y "Entre dos tierras". Se produce una conjunción entre público y banda espectacular, todos entregados, cantando cada frase, siguiendo los movimientos, los dejes, todo. "Deshacer el mundo" dio paso a la canción "que menos le gusta a mi madre" según palabras de Jose Antonio García Calvo citando a Bunbury: "Flor venenosa".

Después entramos en un tramo en el que fueron cambiando el repertorio sobre lo que tenían marcado en el set list que tenían colgado en la pared y se retiraron además en varias ocasiones del escenario restándole continuidad al concierto. Para anunciar el siguiente tema, "La chispa adecuada" el frontman dijo que no la habían tocado nunca, pero si lo hicieron en septiembre en la Plaza Mayor de Valladolid. "Maldito duende" y "Mar adentro" nos llevaron casi hasta el final de la noche. García Calvo tuvo un problema con su pantalla y no oía a sus compañeros, por lo que perdía las referencias, y es un marrón, pero se fue mucho de la actuación, se enfadó y bajó muchísimo su nivel. Se notaba demasiado que no estaba a gusto, pero creo que hay que aprender a sobrellevar estas circunstancias y sobreponerse a ellas. "Iberia Sumergida" y el broche de "Avalancha" para llegar al final después de más de hora y media de actuación que se vio empañada por la supresión de "la carta" y por el "cabreo" del lider del grupo.

Aún así, es mágico volver a escuchar los temas emblemas de la banda de Zaragoza, de los himnos de más de una generación y volver a sentir los pelos de punta, las sensaciones que esas canciones te transmiten. Y encima hacerlo con una banda que se lo curra, que cuida muchísimo los detalles y que alcanza un grandísimo nivel.

 

Crítica y fotos de Skaidana

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