Cosmic Birds
Marcus Doo & The Secret Family

Sala Porta Caeli. Valladolid. 27 de abril de 2012.

Una tarde-noche sumamente lluviosa, fría y desangelada. El pesimismo generalizado que inunda últimamente las calles de este país parecía extenderse también por las del centro de Valladolid, que suelen mostrar bastante más vida los fines de semana. Estamos casi en mayo, pero la supuesta calidez que trae la primavera aún no ha hecho acto de presencia. Por ello, en busca de esa ansiada calidez, nos desplazamos hasta la Sala Porta Caeli, donde los vallisoletanos Cosmic Birds y el conglomerado multicultural Marcus Doo & The Secret Family, radicado en Madrid, nos brindaron una velada cercana y acogedora.

En primer lugar salieron a escena Cosmic Birds, una de las bandas con mayor proyección de la ciudad. Con una propuesta más solemne que la última vez que les vi en el Café Beluga (esta vez sin disfraces), comenzaron con la emotiva y pausada “Piano Lessons”, preludio más que apropiado para servir de contrapunto sonoro a la lluvia que caía fuera. Tras ella, disfrutamos de la sideral “The sinner and the musical graves” que, como la anterior, también pertenece a su primera obra, “Hello Earth”. En esta canción destacaron las voces armonizadas de Mario Llana y David Hernández, a las que los teclados de César Fernández y la batería de Guille Aragón sirvieron de sólido pilar para que las melodías cósmicas fluyeran libremente, una constante durante todo el concierto. Junto a los instrumentos anteriormente mencionados, también pudimos disfrutar ocasionalmente de los minimalistas sonidos de un xilófono y otros instrumentos “complementarios”, de esos que se quedan en un segundo plano pero que contribuyen a recrear ambientes singulares. Obviando su recién publicado e instrumental “Secret Garden”, los pájaros cósmicos afrontaron “Planets”, corte que ya había sonado en directo anteriormente y que irá incluido en su próxima grabación, para seguir con “Your protector”, una lograda cover de los ínclitos Fleet Foxes.

Tras “Failure”, otro avance de lo que está por venir que dejó muy buen sabor de boca, llegó una versión de la celebérrima “Rolling in the Deep” de Adele, una buena canción que las radiofórmulas y el marketing se han encargado de quemar, tal y como apuntó Mario. Para despedirse, afrontaron una transformada “Manatees”, que sin dejar del lado el regusto optimista de la original, sonó más personal, y “Down to the city”, con una interpretación rítmica de carácter bailable. Gran concierto de una de las bandas más en forma del panorama vallisoletano, cuyo futuro se divisa ciertamente excitante. Tras la aparente inocencia que desprenden, esconden canciones de muchos quilates. 

Tras una breve pausa, saltaron a la palestra Marcus Doo y su familia secreta, un combo internacional (claro ejemplo de los aspectos positivos de la globalización) formado por los escoceses Marcus Doo (voz y guitarra), Dave Sergeant (guitarra y coros), el español Xisco Rojo (bajo), y el francés Fabrice Gamon (batería). El grupo, que ya ha pisado escenarios tan reconocidos como el del Festival Internacional de Benicasim, venía a presentar “Memorials”, el nuevo EP que han grabado en los estudios Neo Music Box de Aranda de Duero, aunque comenzaron con “Lions”, el tema que inicia su anterior trabajo “The Magpie Returned The Ring”. Este tema fue un ejemplo paradigmático de lo que nos íbamos a encontrar a lo largo de la noche: pasajes acústicos que navegan en las aguas del folk con otros de inusitada fuerza en los que se tocaba el noise con los dedos. Cumbres y valles; up and downs. Tras la oscura “Solipsism”, con cierta base post-rock en su desarrollo, llegaron la folkies “Little boats” y “There’s no pain”, ambas presentes en su última referencia.

El grupo demostró un gran nivel instrumental y vocal: una voz con personalidad, coros muy bien tratados, guitarras siempre bien posicionadas, tanto en el fingerpicking y en las partes más relajadas como en los ataques más viscerales, además de una más que sólida base rítmica. Volvieron a su primer disco con una “1919” en la que quizás se echaron de menos los coros femeninos que sí se escuchan en la grabación. “Sarah Anne” me trajo a la mente los últimos trabajos de sus paisanos Idlewild; “Fortune’s never earned” evocó los songwriters y el folk de raíces, y “Made to Measure” nos llevó a lugares colindantes con el country. “Drove all night”, como su propio nombre indica, nos invitó a conducir sin rumbo y ”Take warmth from anyware” se centró en los contrastes de intensidad, valiéndose de un fraseo vocal que se inserta en la envolvente estructura generada por la instrumentación. Señalar que tanto Marcus como el resto de la banda se mostraron muy locuaces y cercanos durante todo el concierto, con un más que correcto dominio de nuestro idioma.

El correspondiente bis se saldó con una desnuda interpretación de Marcus a la acústica y a la voz, para concluir con “Secret Family”, canción que expone un retrato significativo de lo que esconde esta pintoresca familia.

Cuando salimos de la sala, pudimos corroborar que seguía lloviendo, y que las calles de Parquesol estaban aún más desiertas que las del centro de la ciudad. Pero nuestro ambiente interior había cambiado: nos marchamos con bastante más calor, todo el que nos habían transmitido Cosmic Birds y Marcus Doo & The Secret Family.

Crónica: Álvaro R. Osuna

Fotografías: Oscar Valencia Blanco

Cosmic Birds -  Hello Earth (2011)

 

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