Una apuesta segura. Pablo Alborán no dejó libre ni una de las cerca de mil sillas que se dispusieron en la Cúpula para su concierto en formato acústico. Tres guitarras y un bajo. En algún tema se echó en falta más orquestación pero es lo que tienen estos formatos íntimos. Se busca la cercanía con el público, que volvió a ser mayoritariamente femenino. Pablo, agradable, guapo y con ese toque andaluz en su afinada voz, tiene todos los ingredientes para conquistar.
Sea cual sea el origen de su éxito, haya habido o no marketing de por medio, youtube le catapultó al éxito. Y parece que viene dispuesto a quedarse subido a él.
Aparece solo en el escenario, con su guitarra para comenzar con "Desencuentro". Tras la entrada de sus 3 músicos (y sin Carminho) suena "Perdóname", del que podéis ver un extracto en video. El público ya parece entregado para "Miedo", sin duda una de sus mejores composiciones, e inocentemente le pregunta si son cómodas las sillas.
Parece ser que Madonna estaba detrás esperando y por eso nos invita a bailar con "Ladrona de mi piel", "Vuelve conmigo", "Caramelo" y "Volver a empezar". Promete volver pronto y sus fans le gritan "Tú sí que vales, ..."
Tuvo tiempo y respeto para "El sitio de mi recreo" de Antonio Vega. También acabando el concierto se atrevió con "La vie en rose" que su madre francesa le cantaba de pequeño.
A veces nos pueden las emociones y eso fue lo que le pasó a una espectadora. Mientras Pablo explicaba el dramático origen de "Loco de atar", una historia sobre un mendigo de Madrid, la fan se acercó a entregarle unas flores y pedirle que se casara con ella.
Antes de despedirse se arranca por bulerías sin micro y al borde del escenario.
Regresa con "Solamente tú", "La vie en rose", "Te he echado de menos" y se despide tras hora y media de concierto con "Volver a empezar".
Con un solo álbum de estudio en el mercado y varios temas inéditos en su nuevo trabajo "En acústico", Pablo Alborán demostró su buen hacer como cantante y compositor.