Robert Glasper Experiment

28 de abril 2012. Auditorio Miguel Delibes. Valladolid

El pasado día 28 de Abril, tuvimos ocasión de ver en la Sala Experimental del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid al pianista tejano, Robert Glasper, dentro de la gira europea de presentación de su último trabajo discográfico, Black Radio. Sus colaboraciones con Q-Tip,  Kanye West,  Erykah BaduJay-ZCommon o Mos Def, lo convierten en una de las grandes referencias dentro de la música negra actual.

El flyer que se pone a disposición del público antes del concierto, anunciaba ya que el líder estaba acompañado por el contrabajista y bajista Derrick Hodge y el batería Mark Colenburg, supliendo este último al batería habitual de Glasper, el genial Chris Dave.

Cuando la banda salió al escenario, enseguida vimos que lo hacían en trío, pues faltaba el saxofonista Casey Benjamin, al que todos hemos conocido últimamente por ese tupé rojo a lo The Black eyed Peas y por la utilización del vocoder. Fue una pequeña decepción porque el sonido actual de Glasper se identifica con ese toque psicodélico de Casey, aunque poco a poco pudimos descubrir que la música que nos ofrecían no perdió intensidad ni desarrollo por su ausencia.

El concepto que Glasper y los suyos desarrollaron en Valladolid no se acercaba al que por referencias hemos visto en conciertos y presentaciones en USA o en festivales de Jazz europeos. Este fue un concierto más serio, de trío, en el que los músicos estaban ya muy relajados, quizá por el cansancio acumulado de la gira y por el gran nivel que ofrecían los tres. Así como en youtube podemos encontrar multitud de vídeos de la banda haciendo soul o new R&B (incluso con colaboraciones de raperos y DJs), el concierto que nos ofrecieron aquí, fue más un desarrollo de jazz progresivo con los conceptos de trío que le gustan a Glasper: la creación de ambientes sonoros que recuerdan al mundo del rap y a las bases que consigue un DJ uniendo varios vinilos a la vez.

Claro, el jazz es improvisación y el desarrollo de los temas siempre busca una estética. En este caso, se nota que Glasper ha mamado de la cultura del hip hop (y no sólo por su estética personal), pues el groove que consiguen batería y contrabajo juntos interactúan muchas veces con esas semicorcheas perfectas del pianista que recuerdan a los versos que lanzan los raperos en sus temas. Consigue incluso, pisando los pedales del piano crear la sensación de esos “pops” que se oyen en el vinilo por el paso de la aguja. Otras veces, dado que es un pianista profundo conocedor de la técnica y la tradición jazzera, las melodías y las improvisaciones de los temas recuerdan a McCoy Tyner en la época de Coltrane, haciendo también citas de Parker o de Monk en sus solos.

 Glasper traía también un sinte digital que usó para hacer algunas melodías de vez en cuando pero lo usó para tocar un tema con un sonido entre piano rhodes y mbira (un instrumento africano hecho con lengüetas de metal sobre una caja de madera). Ahí recordó la esencia africana que tiene la música negra, haciendo alusión a la complicada polirritmia que ha creado el hombre negro.

Después de cautivar al público con un concierto cargado de ideas e improvisación por parte de los tres músicos, tocaron el Smells like teen spirit de Nirvana, un clásico en sus conciertos. Sin duda, faltaban los timbres del vocoder de Casey, pero aún así el tema sonó muy potente. El concierto había llegado a su fin y los músicos se retiraron aunque conseguimos arrancarles un bis después de unos aplausos bien merecidos. Fue todo un lujo ver a estos musicazos, aún sin la presencia del saxofonista y del superbatería Chris Dave. Estaremos al tanto de Glasper y los suyos.

Texto: Víctor Antón

Fotos: Antonio Macias

 

 

 

 

 

 

 

 

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