RUBÉN POZO Y SU BANDA
Mojados

Sala: Studio 54. León, 26 de mayo, 2012.

 

 

Esta crónica tiene que empezar, aunque me pese, como suelen empezar todas las que hablan de esta gira de presentación del disco de Rubén Pozo, “Lo que más”, mostrando mi perplejidad por cómo se le está ignorando desde los medios y por el poco público que se está enterando de la mejor gira de rock´n´roll de esta temporada. Increíble.

Pasemos a hablar del concierto. Abrió el grupo “Mojados” (procedentes de Mojados, Valladolid). Trío jovencísimo y potente, cañero, con toques funky y pop, un perfecto empaste sonoro y entusiasmo contagioso. No los había visto nunca y fueron una sorpresa agradable. Tras una serie de temas propios acabaron con “Ol´Time Rock and Roll” de Bob Seger, demostrando falta de complejos, ganas de divertir y divertirse por encima de todo. Atentos a ellos, les queda un largo recorrido.


Mojados, banda con futuro

Rubén salió a continuación. La caña y el poderío rockero no abandonaron el escenario en la hora y media que duró el concierto. Los 19 temas que hizo pasaron volando (ver setlist). Empezó arriesgando, con “Nombre de canción”, la primera del disco, cantando él sólo con Telecaster antes de dar paso al grupo y acabando a grito pelao (no es la única que acaba a gritos, Rubén se despachó a gusto…)

El segundo tema fue “Las horas muertas”, muy vacilón, con un Groove bailable que pronto se vuelve furia y descubrimos a Rubén guitarrista, más sofisticado que en Buenas Noches Rose, mucho más fiero que en Pereza. Rubén y su banda centran la actuación en los 12 temas del disco (más uno extra, disponible en internet), dejando muy para el final los temas de Pereza, más conocidos.

Vemos sobre el escenario cómo el artista pasa toda la actuación convenciéndose y convenciéndonos de que puede aguantar el primer plano sin desfallecer, Pereza se ha acabado, esto es otro rollo, más descarnado, letras más secas y menos adornadas, no hay lugar para el ripio

Mírame, estoy de pie
acostúmbrate a no verme por los suelos
me diste por muerto una vez
y hubo alguna que se puso de negro
y lo que más me sorprendió es que fueras tú...

(“Lo que más”)

Historias duras contadas de forma agridulce, la esencia del rock en castellano. En el disco hay auténticos himnos, como “Ozono”, a la desorientación, a la incertidumbre… 

No tengo nada entre manos
tan solo el suelo que piso
y un verso desordenado
que de pronto encuentra su sitio.

A ver qué pasa con tú y yo
a ver qué pasa con los dos
a ver qué pasa con todo, me digo...

(“Ozono”)

Ecos de Extremoduro, Rosendo quizás, pero con un toque más ingenuo, más dulce.

La recta final la afrontan arremetiendo con algunos de los temas que Rubén hizo para Pereza, alcanzando el clímax en “Margot”, con un final realmente fuerte.

El bis también tuvo momentos de furia y volumen: “Pelos de Punta”, “Manager” y especialmente la tremenda “Como cualquiera”, trallazo de hard rock para terminar.

Con sólo un chiste fácil/Me dejas con ganas de morir

La banda sonó muy potente, tanto en los momentos de más tensión como en los más tranquilos.  Llevan girando juntos sólo un par de meses y a pesar de eso la sensación es de banda consolidada, hecha y derecha, quizás influye el haber participado todos ellos en el disco. Mantienen un semblante serio que se contradice un poco con la fiesta musical que están produciendo. Quizás haga un poco de mella la escasa repercusión de la gira, algunos conciertos suspendidos y pobre afluencia en general. Una pena y cierto misterio, los mercados son así.

Para los que acudimos, una alegría. Mucha suerte para Rubén Pozo y su banda, la merecen de verdad.

 

Txt. Rafa Chail

Fotos Champanmumm

 

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