ALONDRA BENTLEY.

R’n’R Circus. 22 de febrebro de 2012. León

El pasado viernes 22 de febrero llegaba a León Alondra Bentley para ofrecer en el R’n’R Circus un concierto “atípico” para un pequeño grupo de seguidores.

Este pub involucrado de manera activa en la escena musical leonesa con continuas pinchadas y esporádicos conciertos, sorprendió al presentar una artista casi de culto y en un formato que suele tener poco poder de convocatoria.

Acompañada únicamente por uno de esos espíritus inquietos, Nacho Ruiz (Nine stories y alma del sello Gran Derby Records, en el que han aparecido los dos últimos trabajos de Alondra), esta británica de la huerta murciana ofreció a eso de las 23:30 un concierto de esos que se recuerdan por muchas circunstancias.

Con dos guitarras mano a mano y prácticamente desenchufados, cantando a pelo, repasaron temas de todas las grabaciones de Alondra hasta la fecha.

“One Friday morning”, “Don’t worry daddy” o “My sister and me” de su reciente trabajo “The Garden Room”, disco que habla sobre su familia.

“Tiny” y “The break of dawn” de su “Sings for children, It’s holidays!”, disco escrito para niños y publicado también en 2012 en Gran Derby Records. Canciones que hablan del amanecer, de animales y semillas que se convierten en plantas entre otros pueriles temas.

Recuperó también temas de su primer disco “Ashfield Avenue” de 2009 (agotado por cierto, ni siquiera ella lo tiene), que hace referencia a la calle donde vivía de pequeña en Lancaster antes de venirse para España.

Buenas canciones como “…”, “Somethings of my own” o “I feel alive” llenas de dulzura y arpegios de guitarra con los sutiles coros de Nacho.

La atmósfera resultaba idónea y parecíamos estar sentados en el suelo del salón de la casa de Alondra. Ella muy cómoda y dispuesta, nos regaló alguna versión como el “Only she knows” de Nine Stories o “Down in the meadow”, tema que Marilyn Monroe le cantaba a un niño en la película Rio sin retorno.

Nadie diría que esta joven cantante y compositora lleva más de 10 años regalando su angelical voz por multitud de escenarios y codeándose con lo más selecto de la escena indie española. Asombra su naturalidad en el escenario.

Al final del concierto pudimos hablar con ellos y disfrutar de su compañía; un ejemplo de sobriedad y cercanía. En fin, un placer para los sentidos. Gracias Alondra.

Por cierto, la entrada 5 € con consumición, bien Paco!

Texto y fotos: Flucho Wop

 

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