Valladolid, Plaza de Toros. 30 de mayo de 2013

El CIRCO DE LOS HORRORES visitó Valladolid con su nuevo espectáculo "Manicomio". Aunque yo ya tenía mi entrada comprada para el viernes, el jueves por la tarde tuve la suerte de poder asistir al pase de media hora que el equipo nos ofreció a la prensa, y así compartir aquí con vosotros mis sensaciones acompañadas de este reportaje gráfico.

Esta era mi primera toma de contacto con el Circo de los Horrores. Quienes habían asistido a su anterior espectáculo (también en la Plaza de Toros de Valladolid) me lo habían recomendado, y he de decir que mi experiencia fue del todo satisfactoria. Montan un gran show donde se combinan terror, humor y acrobacias, y en el que la interacción con el público es constante y esencial. Me parecieron 18 euros (venta anticipada por internet) muy bien invertidos.

No os voy a contar los entresijos del Manicomio ni de cada uno de sus números. Mejor que no os lo cuenten; os animo a tod@s a que si esta gente pasa por vuestra ciudad no perdáis la oportunidad de pasar un buen rato. Sin duda os sorprenderán y emocionarán.


P.D: Por otro lado, aprovecho para recordar lo necesario de la cultura en estos tiempos que corren donde parece que se quiere reducir a cenizas cualquier atisbo de expresión artística extraoficial. Es muy fácil apoyar a quienes ya están arriba porque han conseguido un reconocimiento y prestigio, a quienes llenan pabellones, a los que salen en televisión e inundan nuestras ciudades de carteles. Pero hay quien olvida que la mayoría de ellos también empezó desde abajo, y hubo un día donde sólo eran unos más de los que soñaban con dedicarse a aquello que más les gusta a base de trabajo y constancia, algo que sin oportunidades nunca habrían logrado. Totalmente respetable, ¿no?

Cuando censuran o prohíben actuaciones, conciertos, representaciones, monólogos... cortan las alas a los futuros profesionales y al futuro de la diversidad cultural de calidad, porque calidad sobra. La oferta cultural es y debería seguir siendo más amplia que la que desde los organismos 'públicos' nos venden, y eso es algo bueno siempre que se desarrolle dentro de unas normas regidas por el sentido común. Bastantes patadas caen ya. Dejen que desarrollemos nuestras inquietudes, por favor. Sí, preferirían tenernos a todos aborregados, sería todo más fácil. Pero aparte de ser imposible, y aunque no lo sepan, algún día lo agradecerán.

por David Izquierdo

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