Los Secretos

Sala Kerala, 7 de Junio de 2013. Valladolid


Si hay alguien que piense que después de más 30 años Los Secretos no tienen nada nuevo que enseñar, está equivocado.

Los Secretos volvían de nuevo a Valladolid de la mano de Mahou, encargado de organizar una gira por salas de toda España llamada “Déjame estar a tu lado”. Un concepto distinto al de las últimas giras que eran en lugares de grandes aforos. Hacer esto conlleva ciertos riesgos, y es que hay salas que no están preparadas para ello. Y eso fue lo que le pasó a ésta: un escenario reducido donde apenas cabían los cinco miembros del grupo y el despliegue de guitarras de Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo; dos barras muy cerca del mismo donde en ciertos momentos se oía más a las personas que a Álvaro Urquijo y un sonido que por mucho que los técnicos trataron de arreglar no fue del todo bueno en el concierto pues el techo tan bajo hacía que retumbase, se saturase y no se escuchase de un modo correcto.

La sala estaba prácticamente llena y a pesar de ser un grupo de los 80 no había sólo personas de esa generación, sino que también había de las nuevas generaciones; lo que quiere decir que el grupo sigue ganando fans. 

Con una hora de retraso salieron a escena y tocaron todos sus clásicos, uno tras otro. Gran acierto comenzar con Buena chica para que el público empezase a bailar y a cantar. La siguieron Buscando y No me falles.

Personalmente me gusta que antes de cada canción nos cuenten esa pequeña historia de cómo surge, de qué habla o lo que quieren transmitir al público. Los tiempos tan duros que vivimos de crisis, desempleo y corrupción sirvieron para anunciar En este mundo raro, canción que da título a su último trabajo.

Enséñame a dormir, No me imagino, No sé si se acuerda y Sólo ha sido un sueño  precedieron a la canción que Álvaro Urquijo dedicó a esos fans que llevan más de 50, 60 y algunos más de 100 conciertos a sus espaldas. Para todos ellos, y porque es una persona de palabra: Tu tristeza.

Continúan sonando éxitos de años atrás, en esta ocasión La calle del olvido, Agárrate a mí, María y Pero a tu lado; mención especial a ésta porque cuando apareció en el año 1995 no pasó nada con ella, pero según pasaron los años se ha convertido en una de las canciones más famosas. Nos la dedicaron a todos los presentes por ser los artífices de lo que es esta canción ahora y no lo que era antes.

Llevamos más de medio concierto y el público cada vez está más entregado. Cambio de planes y Qué solo estás dan paso a Frío (versión del grupo Alarma de los 80 en el que Manolo Tena era el cantante).
Para tocar Desapareces, Ramón Arroyo echó mano de su guitarra de doble mástil. Si ya sabíamos que es uno de los grandes guitarristas de este país, viéndole tocar con esta guitarra, dejó con la boca abierta a unos cuantos.


La recta final la hicieron con Amiga mala suerte, Te echado de menos, Nada más, Ojos de perdida  y Déjame donde el personal enloqueció e hizo sentir que es otra de las canciones más famosas.
Primera retirada del grupo, durante unos minutos, para dar paso a los primeros bises: Ojos de gata, Sobre un vidrio mojado y Gracias por elegirme.
Segunda retirada y últimas canciones para cerrar una bonita noche de buena música: Por el bulevar de los sueños rotos y Otra tarde.

Dos horas demostrando que están en plena forma y que siguen emocionando.
Para muchos la banda sonora de sus recuerdos son Los Secretos. 


Texto e imágenes: Jorge Hernández Vega

 

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