DAVID BISBAL.

Plaza Mayor de Valladolid. 11 de septiembre de 2014

TXT. Silvia Tesedo Sanz
Fotografía: Jose María Martínez "Giuseppe"

¿Y por qué no darle una vuelta de tuerca a una crónica? ¿Y por qué no hacerlo desde el punto de vista de un fan? Sí, con su subjetividad, pero con la pasión que supone seguir a un artista y admirarle. Quizá de esta manera le veamos de otra forma.


Aún recuerdo esa primera imagen de David en la televisión, yo tenía 12 años y solo con verle cantar ese tema: “En la casa de Inés” supe que este almeriense de tan solo 22 años llegaría muy lejos en la música. 

Llevo siguiéndole todo este tiempo  y no me arrepiento para nada de haberle elegido como ídolo, cada día me sorprende más como artista pero también como persona. He tenido la oportunidad de estar varias veces con él y la simpatía, amabilidad, humildad y respeto que da a sus fans hace que le admires cada día un poco más.

Mi último concierto ha sido en Valladolid, sin duda un concierto muy especial, ya que era en mi tierra.

Venían muchas amigas de fuera y es que gracias a David he conocido a gente maravillosa de otras ciudades que puedo llamar amigas y ya no solo es esta la afición que nos une sino muchas otras cosas.


Para este concierto éramos un grupo de diez, entre nosotras haríamos turnos para tener la primera fila, las primeras chicas llegaron el día antes sobre las 12 de la mañana. Por la tarde llegaron otras cuantas y por la noche otras. Mientras unas se iban a casa para descansar y podernos hacer el relevo al día siguiente, otras permanecíamos perennes en la Plaza Mayor. Comenzó el concierto de esa noche y decidimos irnos a una terraza a tomar algo, lo primero porque a nosotras no nos gustaba mucho ese grupo (que al final descubrimos que era un grupazo) y lo segundo porque pensamos que sus fans querrían verlo en primera fila y nosotras ocupábamos casi toda ella.


Al finalizar su concierto nos volvimos a poner en primera fila y sacamos nuestras colchonetas para pasar allí la noche. A las 2 de la mañana empezó a llover y tuvimos que cambiar nuestro campamento a los soportales pero a las 4 la lluvia cesó y regresamos a la primera fila. La verdad que la noche fue muy tranquila, en general nunca hemos tenido problemas, pero la de Valladolid sin duda ha sido una de las más tranquilas. Había gente que pasaba por allí y bajaban el volumen de la conversación para no despertarnos (sssshh hablar más bajo que están las chicas durmiendo, decían algunos) también hubo momentos graciosos. Recuerdo a un chico corriendo detrás del camión de basura gritando "dj. maquinaaaaaa jajajaj". Otro nos empezó a hablar de la decoración del ayuntamiento, que le recordaba a la película de Jumanji, otro nos invitaba a desayunar….  Aunque parezca complicado, dormimos bastante bien, incluso se escuchaban ronquidos entre alguna de mis amigas jajaaj.

Ya empezaba a amanecer y nos fuimos a tomar un café, apareció una chica y nos preguntó que si podíamos hacer una entrevista para la radio, que entrábamos en directo en 20 minutos. Esta fue la primera, pero desde ese momento no paramos, para la radio, para la televisión, para la prensa… Fotos, grabadoras, cámaras…parecíamos nosotras las famosas jajaja.

Después de una ducha que nos dejó como nuevas, continuamos haciendo cola, ya quedaba menos y la gente iba llegando a la Plaza.

Ya por la tarde empezó a llegar gente de su equipo, su técnico de sonido, el de luces, todos se acercaban a saludarnos y a preguntarnos qué tal habíamos pasado la noche. A mitad de la tarde comenzó la prueba de sonido, allí estaban sus músicos. Qué alegría nos vio verlos. Al rato salieron su manager y su fotógrafo, sabíamos que David saldría en cualquier momento y así fue, con camiseta blanca, vaquero y gafas de sol fue saludando uno por uno a sus músicos (me parece muy bonito el detalle que tiene siempre con ellos y es que para David en el escenario son un equipo y nunca es él el protagonista, incluso a veces se marcha para atrás para que todas las miradas, aplausos y ovación sea para alguno de sus músicos).


Para mí fue una prueba de sonido estupenda. David iba explicando en qué consistía y por qué hacían cada cosa. Hubo momentos de risa, como cuando dijo: ¿qué pasa, ya tengo la braguetilla abajo, no? Otro momento para recordar fue cuando paró la prueba de sonido porque se había perdido un niño, la madre estaba desesperada y David dijo el nombre del chaval para que se reencontrara con su madre. Esos detalles son los que le hacen cada día más grande y que sigamos admirándole tanto. Poco faltaba para que comenzara el concierto, los tesoneros (Morrigans) fueron muy buenos, yo no los conocía y me sorprendieron, animaban mucho al público e hicieron que disfrutásemos muchísimo.


El concierto comenzaba, en las tres primeras canciones la prensa puede estar sacando fotos y David como de costumbre les miraba, señalaba y “posaba” para que ellos pudiesen sacar unas buenas fotografías, siempre lo hace y me parece un bonito detalle por su parte. Pero esas tres canciones terminaron y ahora nos tocaba a nosotras… miradas, sonrisas, agradecimientos y dedicatorias de canciones, al club de fans que siempre nos tiene presentes, a todas las princesas de la Plaza como dice él.

Para mí, fue un conciertazo, a él se le notaba feliz, contento y eso lo trasmitía al público, miraba al fondo, veía a toda la gente y nos miraba mientras decía: madre mía, madre mía… estaba alucinando con toda la Plaza llena. En cuanto al repertorio para mi estuvo perfecto, canciones de todos los discos, muchas conocidas para que todo el mundo pudiese cantarlas, pero sin dejar pasar las de su último álbum, ya que no hay que olvidar que era un concierto que pertenece a su gira nueva en la que promociona el último disco.


Ahora a preparar las maletas para el siguiente concierto, hay gente que te dice: pero otra vez le a ver, si todos los conciertos son iguales. Eso no es cierto, cada concierto es diferente, aunque las canciones sean las mismas pero ni David, ni sus músicos ni nosotras estamos igual. He visto tres conciertos en esta gira y os puedo asegurar que ninguno ha sido igual.  Cada uno tiene sus aficiones y con esta no hacemos daño a nadie, al igual que hay gente que va a ver un partido de fútbol y a la semana ve otro, nosotros vemos un concierto y a la semana vemos otro jajaja. Además ya no solo es ir a ver un concierto de David sino todo lo que conlleva él, ver a gente que no ves todos los días pero que sinceramente considero más amigas que otras que están más cerca en distancia pero más lejos cuando realmente las necesitas.


Silvia Tesedo Sanz, miembro del Club de Fans de David Bisbal.

Gracias Silvia por este texto. Adjuntar que la Zona Vip instalada en el backstage era un hervidero y casi presentaba el mismo aforo que el resto de la plaza.

 

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