DEPECHE MODE

Madrid. 18 de enero de 2014

Texto:Victor Manuel Sanz de Diego (tecnosanz)
Fotografía: José María GIUSEPPE

El viernes 17 de enero, tras el primer concierto madrileño de los Depeche Mode, tuvimos la oportunidad de conocer personalmente a Vince Clarke en la Sala la Riviera.

Vince formó parte de la formación original de los Depeche hasta 1981 y luego siguió su carrera con Yazoo y Erasure entre otros.

En el aire del Palacio de los Deportes de Madrid, se respiraba el escondido anhelo de que treinta y dos años después, subiera Vince al escenario como ya hizo  Alan Wilder, otro ex, hace cuatro años en Londres.


Hago esta introducción al directo del sábado,  porque de todos es sabida la división entre los seguidores de grupo de Basildon.

Por un lado están los que les siguen desde el principio, o casi, hasta el disco Violator de 1990, que esa fría noche madrileña vibraron con: Stripped, In Your Room , Behind the Wheel,  A Question of Time, Just Can't Get Enough. Su etapa mas electrónica e innovadora, llena de sintes, samplers, secuenciadores  y cajas de ritmo.

Por el otro están los que les descubrieron en 1993 con el disco Sons of faith and devotion, su trabajo mas cercano al rock y blues norteamericanos. De esa etapa en adelante, en el escenario sonaron: Walking in My Shoes, I Feel You, In Your Room, Precious, Home…

Como no podia ser de otra manera, tambien incluyeron cortes de su reciente album Delta Machine; Welcome to My World, Angel, Should Be Higher, Heaven, The Child Inside.


Los momentos mas efusivos, con el pabellón en pie fueron con sus bombazos: Enjoy the Silence, Personal Jesus y cerrando el concierto Never Let Me Down Again donde mas de 15000 personas; padres, hijos, cuarentones, veinteañeros… movían sus brazos de lado a lado, creando una magia que solo los Depeche saben transmitir.

La puesta en escena fue muy sobria, tan solo la iluminación y los videos rompían tan escueto escenario. Anton Corbijn buscó premeditadamente dar mas protagonismo al grupo y tan solo creaba ambientes,  jugando con los focos y la repetición de imágenes aparentemente amateurs.

Gahan se entregó con devoción a su público, rozando la perfeccion vocal, salvo en Should Be Higher donde pinchó con los agudos. Martin en sus dos incursiones al micro penetró hasta lo mas profundo de sus seguidores. Por último, Fletcher, tuvo momentos  histriónicos y convulsiones que nos asombraron a todos.


En cuanto a la banda;  Peter Gordeno nos sorprendió con un sintetizador analógico Moog que le dío mas de un quebradero de cabeza y con unos arreglos pianísticos que dejaban bastante que desear.
Christian Eigner al que reconozco su virtuosismo a la batería, tuvo momentos mas cercanos a Metallica  e incluso al speed metal que a acompañar a un grupo que fue pionero del pop electrónico.

El tempo de las canciones fue demasiado lento, salvo los solos de batería, lo que hacía que sus clásicos de los 80 perdieran toda su fuerza.
En definitiva, siguen emocionando a sus seguidores de siempre y a los mas recientes, a pesar de que sus últimos discos estén claramente  exentos de clásicos como los de los 80 y 90.


Al abandonar el Palacio de los Deportes de Madrid, con un fuerte bajón tras los últimos compases de  Never Let Me Down Again, nos asalta la inquietante sensación delas ultimas giras… ¿Será esta la última  de los de Basildon?

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