QUIQUE GONZÁLEZ
22/03/2014. Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA)
Valladolindie 2014

Quique González ha venido un buen número de veces a actuar en Valladolid, pero por unas cosas u otras para mí era mi primer concierto de este reputado (y "ensemidiosado") cantautor. He de decir que nunca he sido fan acérrimo de su música, y sólo había repasado con asiduidad su primer trabajo, de tintes más 'rocanroleros'. Y esto fue así hasta que cayó en mis manos el último. Su "Delantera Mítica" me cautivó. ¿Será la edad (la mía, quiero decir) la culpable de que poco a poco uno deje de escuchar metal y punkarradas a todas horas (lo sigo haciendo pero con más moderación...) y empiece a redescubrir esas canciones tristes y tranquilas de autores que antes incluso aborrecía? ¿Quién sabe? Pero cuando uno sabe apreciar a esos artistas se da cuenta del lugar que ocupa el que aquí nos concierne dentro del panorama musical de nuestro país, tanto en popularidad como en calidad. Eso es algo indiscutible. Y lo raro fue que el recinto, la sala blanca del LAVA, no se llenara. Aunque es cierto que era el segundo concierto en Valladolid de esta gira, en el mismo lugar y en apenas un año. Y la economía es la que es.

Bien, el caso es que allí me planté. Con algo de retraso sobre la hora, mi concierto de Quique González empezó con las pertinentes fotos en el foso rodeado de compañeros a los que conozco bien, y... ¿qué es lo que pasa? ¿Hay técnicos de luces que odian a los fotógrafos? No lo sé, pero curiosamente en los primeros temas, que son aquellos en los que trabajamos la prensa, la iluminación era penosa y escasa, casi inexistente. Tanto que el fotógrafo musical con más solera de Pucela se cagaba en dios ante tal situación, mientras los demás nos mirábamos unos a otros con cara de desesperación al intentar sacar un material decente de allí. A la mayoría de lectores se la traerá al pairo, pero creo importante que se preste atención a esto, ya que a mejor iluminación mejores fotos, y a mejores fotos mejor promoción para todos, artistas y fotógrafos. Tan simple como eso (vale, ya me callo).

Del concierto que dieron Quique y su banda poco se puede decir que no se haya dicho ya. Buenos músicos tocando grandes canciones, la mayoría de ellas íntimas y pausadas, algo que tampoco fue problema ni sorprendió demasiado teniendo en cuenta la trayectoria y evolución que con los años ha ido tomando su música, por lo que me queda la duda -que espero solventar algún día- de cómo sería un show así con todos sentados en un bonito teatro. Estaba claro que la vertiente más "rock" de su discografía daría pocos coletazos esa noche. Pero los que dio los dio bien, ya que también hubo un hueco para altibajos provocados por temas como Dónde está el dinero, Y los conserjes de noche, Hotel Los Ángeles, o Vidas Cruzadas.

Y cómo no, la conexión con el público fue la correcta en todo momento, más bien perfecta, ya que alguien que cuenta ya con una legión importante de fans poco tiene que hacer para poner sus temas en la garganta de todos los modernos presentes durante algo más de dos horas, nueve discos, y más de quince años. Y ante esto uno no puede más que quitarse el sombrero.

¡Hasta la próxima! ;P

crónica por David Izquierdo

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