Shock & Show.

Valladolid, Septiembre 2014

Texto. José María Martínez/Laura Suárez.

Show must go on !


Bien podría ser el resumen de estos tres años de show.

El Shock, esta crisis económica y existencial lleva ya durando mucho más, por ello existe el Show. Como el Yin y el Yang. Crisis también la de Norman y Lady Veneno, los MC que dirían en EEUU, maestros de ceremonias para los de Castilla. Como toda buena revista, toda buena sitcom, son necesarias estas desavenencias en el escenario. Norman sigue buscando su rumbo, un lugar en el mundo del business, probando de todo: mentalista, torero, cantante, ... Y ella, ella sigue haciendo equilibrios sobre sus tacones y no por culpa de unos Louboutin del rastro, más bien por unas copas de más. Aunque para esta ocasión la figura del títere, a cargo de Olga Mansilla, cobra especial protagonismo.


El show sigue fiel a su origen. Divertir, asombrar e intentar que nos olvidemos del shock. Para ello vuelven a contar con prácticamente el mismo elenco de actores, músicos, títiriteros, acróbatas. Un espectáculo lleno de cabaret, con esas mesas que sustituyen al patio de butacas, en las que podemos tomamos nuestras consumiciones tranquilamente. Lleno de burlesque, en el que este año la parte más erótica fue casi una coral, un vestuario improvisado donde la cuarta pared era un tupido velo que aportaba algo de intimidad. Lleno de curiosas ocurrencias como el baile jotero o unos clericales "locos por el tenis".


Se vuelve a apostar por la música en directo. Sin contar los lógicos playbacks que toda buena drag dramatiza como solo ellas saben hacer.

Hemos de confesar que tras ver un ensayo general (convertido en pase de prensa) salimos con una sensación agridulce. Con la impresión de ser el montaje más flojo de todos. Pero la cosa cambió cuando asistimos a un pase con público. Luces, sonido, vestuario, actuaciones, todo mejoró notablemente. Por ello es justo agradecer las facilidades que la producción tiene siempre con este humilde pero veterano medio cultural. Y no es fácil hacer una selección gráfica cuando en las casi 3 horas de show se pueden ver tantos momentos destacables.


Es de agradecer que para esta ocasión ha habido mayor implicación institucional y que el boca a boca funciona a las mil maravillas. Por todo ello pudieron colgar el cartel de "entradas agotadas". Incluso el número de representaciones se había aumentado considerablemente respecto a otros años.

Destacar, una vez más, que estamos ante un espectáculo prácticamente local, su elenco de actores y la producción. Por todo ello debemos felicitar a la ciudad de Valladolid, que goza de muy buena cuna farandulera.

Con un guiño a la televisión de los 70 y a Herta Frankel, este Shock & Show se despide hasta ¿un posible S&S 4?

 

la cronica del shock & show 1

La crónica del shock & show 2

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