VETUSTA MORLA + VILLANUEVA

14 de Junio del 2014. Feria de Muestras. Valladolid.
Sandra García Gómez

Crónica: Sandra García Gómez
Fotos: José María GIUSEPPE.

El patio central de la Feria de Valladolid acogió el pasado sábado el paso de La Deriva, gira internacional del grupo madrileño Vetusta Morla, cuyo éxito ha logrado el reconocimiento general de público y crítica. El recinto, al aire libre, presentaba un buen número de asistentes, de variadas edades.

Ante ellos, abrieron el escenario Villanueva, formación de Vigo que llegaba con “Viajes de ida” bajo el brazo. Un disco que nace de los constantes viajes entre la ciudad del norte y la capital madrileña, conocer gente y compartir experiencias, y que llevaron a Josete Díaz a componer y construir estas canciones junto a Ángel Lujan (productor) El resultado se acerca al rock elegante mezclado con pop y toque psicodélicos, letras originales y aires de cambio continuo. El bajo junto a las guitarras eléctrica y acústica se mezclan perfectamente con el teclado y la batería que sirven de soporte a la voz del cantante, con ciertas reminiscencias a Nacho Vegas en algunos temas.

Para comenzar Extraño, un corte de comienzo lento pero que luego descarga bastante energía. Siguieron con Thelma, cuya letra no se pudo apreciar demasiado bien por el elevado nivel instrumental que en ocasiones tapaba a la voz y el nivel del volumen, poco calculado para ser un concierto al aire libre. Momento perfecto dejaba paso a Sota, caballo y tú, canción en la que se aprecian influencias de la psicodelia en manos del guitarrista. Circo de bastardos, Bombas nucleares y Ahogándonos, dejaron momentos de lucimiento en los diferentes instrumentos, a la vez que el recinto se iba llenando para recibir al plato principal de la noche: Vetusta Morla. Los vigueses se despidieron con Inevitable, diciendo que el público pucelano es muy “riquiño”, como dicen por el norte, y que ojalá volver pronto a la ciudad.

Un cambio patente en las luces y pantallas del escenario y esperar a que anocheciera para poder jugar con el efecto que producen, dio paso a la entrada de Pucho (Juan Pedro Martín) al escenario, comenzando el concierto con percusión electrónica que avecinaba el tema que da nombre al último disco del grupo: La Deriva. El resto de la banda se unió a su “maestro de ceremonias” haciendo que el público coreara la letra del tema, que sonó un poco “flojo” debido a problemas técnicos con el bombo de la batería.

Fuego, acompañada de un espectacular juego de luces rojas, hizo que pareciera que el escenario comenzaba a arder. Se apreciaba que el público había estudiado bien las nuevas canciones y no se dejaban ni una sílaba por cantar, creando un resultado sobrecogedor. Golpe maestro sirvió para que Pucho se soltara y comenzara a hablar del disco, de este LP de transformación y metamorfosis, tema del que hablaba la siguiente pieza que sonó: La mosca en tu pared, en la que, valiéndose de los juegos de luces que se podían observar en las paredes del pabellón de la Feria de Muestras, el cantante desgranaba la letra en la que se compara con el pequeño insecto.


Otro tema del nuevo disco, Pirómanos, demostraba que los a los vallisoletanos se nos da bien entonar, y a continuación Lo que te hace grande nos hizo volver un paso atrás en el tiempo hasta el disco “Mapas”, publicado en 2011. Menos conocida por los asistentes sirvió para que Juan Pedro agarrase los cascabeles y acompañara la canción. En cambio, Un día en el mundo sí que fue bastante aplaudida por los asistentes; extraída de su primer LP del año 2008 dejó constancia de la evolución de la banda durante los últimos años hasta llegar a su sonido actual, refrescante y moderno sin perder la esencia de sus letras y sus reivindicaciones.

Las luces se asemejaron a las de un teatro en ese momento para escuchar Cuarteles de invierno, en cuyos silencios se dejaban oír los aplausos del público, que estaba disfrutando de un digno espectáculo. Qué decir de Maldita dulzura, momento estelar del concierto que aunó todas las gargantas como una sola para cantar la letra. La grieta dio paso a Mapas, otro tema menos conocido por los asistentes que las nuevas canciones, en el que Pucho pidió palmas para acompañarse, antes de bajar drásticamente el ritmo del concierto con ¡Alto! y Copenhague, otro de los singles de la banda que presentó arreglos especiales en la base instrumental para el directo. Salas de espera completó esta sección “lenta” antes de llegar Valiente, con una introducción especial y una versión adaptada para el concierto en la que el público no dejó de dar palmas durante los minutos en que sonó. Del nuevo LP sonó entonces Tour de Francia tras la que llegaría La cuadratura del círculo, de nuevo volviendo a “Un día en el mundo”, cuyas partes instrumentales se hicieron un poco excesivas. Así, presentaron la última canción “oficial” de la velada: Fiesta mayor, una buena forma de terminar, con las palmas requeridas por Pucho.


Los bises no se hicieron esperar, y el comienzo lento de Una sonata fantasma llenó el fresco aire de la noche. Aunque estaba claro que los temas más conocidos aún tenían que sonar, así llegaron Sálvese quien pueda o El hombre del saco, con su introducción a las claves de madera, y luego el uso de los cascabeles y las palmas de los asistentes. En este momento, Pucho improvisó una especie de rap para presentar a los miembros de la banda y a todos los que les acompañan en la gira, y pronunció una especie de discurso sobre las derivas de la vida, las personales y las sociales, que nos llevan a cambiar y a perder el miedo. “No hay miedo” fue un grito que se repitió varias veces antes de cerrar el concierto con Los días raros, poniendo el broche final a una tarde cargada de buena música y muchas sensaciones.

 

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Sonorama 2011 ::: Madrid 2011 ::: Gijón 2011 ::: Ebrovision 2011 ::: Low Coast 2011 ::: PalenciaSonora 2011 *** Sonorama 2009 *** Madrid 2008 *** Sonorama 2008 *** Valladolid 2008 **** medina sonora 2006 *** Medina del Campo 2004

 

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