UDO.

Pozal de Gallinas. 10 de abril de 2015. Valladolid

Texo: Nadia Pelillo
Fotos: David Izquierdo

Que una gira internacional pase por Valladolid suele ser extraño pero que pase por Pozal de Gallinas seguro que es un sueño que alguien ha hecho realidad. Y eso es lo que ocurrió el pasado viernes 10 de abril cuando UDO, Sister Sin, Garagedays y Enrocke aterrizaron en el pabellón municipal de la localidad vallisoletana. Sobre 1.000 personas se congregaron para tal evento, una cifra muy aceptable en los tiempos que corren.

El problema es que ellos ponen las condiciones y así, de repente y casi sin avisar, el manager de Udo decidió cambiar el horario previsto de actuación y todo comenzó una hora antes. Se supone que tenían prisa por salir hacia Pamplona, ciudad donde tocaban al día siguiente. Una falta de respeto tremenda hacia la gente que ha pagado su entrada y a los grupos con los que compartía cartel. Esto provocó que poca gente viera a los pucelanos Enrocke y eso que tocaban en casa y seguro que había un montón de público con ganas. Muchos  llegamos casi a mitad de Sister Sin y algunos solo a UDO. Enrocke trató de avisar a sus múltiples fans por las redes sociales pero imagino que fue complicado que la gente se enterara. Como añadido, todos los grupos invitados tuvieron que recortar sus set lists en varios temas. Desde luego así no se hacen las cosas. Si contratas algo con unas condiciones debes cumplirlas escrupulosamente.

Tenía miedo con respecto al sonido porque el alemán venía con su propio equipo técnico y un pabellón así es difícil de sonorizar pero el sonido para Udo y para lo que vi de Sister Sin fue muy bueno, mucho mejor de lo esperado. No retumbaba, ni saturaba…muy correcto toda la noche. Aunque por supuesto, Udo contó con mejores características.

No puedo hablar de las dos primeras bandas porque no las vi y llegamos cuando Sister Sin llevaba ya un par de temas. La banda sueca de heavy metal clásico, sin etiquetas se mostró contundente, eficaz y con un gran sonido. Su cantante, Liv Jagrell tiene un vozarrón impresionante y unas tablas increíbles. Se mueve bien por el escenario, anima al personal…y canta sus canciones con mucha solvencia. De sus diez temas previstos se quedaron en siete. Entre ellos “Food for Worms” con el que empezaron su actuación, “Chaos royale”, “Desert Queen” o su emblemática “Fight song”.

Sobre las 23:15 (al final seguro que se les hizo más tarde de lo que esperaban aún con el cambio de horario) aparecían en escena UDO y sus huestes para dar comienzo a una descarga de más de dos horas. La gira que le ha llevado por seis ciudades españolas tiene como razón de ser presentar su decimoquinto trabajo de estudio, Decadent. Y es que su carrera es una de las más longevas de la profesión. Vestido con su habitual indumentaria de camuflaje se le notó suelto, divertido y con muchas ganas de darlo todo durante las dos horas que duró su concierto.

Arrancaron con “Speeder” del disco Decadent que venía a mostrar. El sonido era muy bueno y compacto y el escenario austero. El repertorio fue alternando temas antiguos y los de su último disco, una manera de mantener la actuación por todo lo alto, sobre todo si la gente no controla todavía las nuevas canciones. “Blitz of Lightning” dio paso a “King of mean” y “Decadent”, potentes y veloces. El público respondía con ganas y es que no todos los días podemos disfrutar por aquí de estrellas internacionales. La voz aguda del alemán lo llenaba todo en cortes como “Independence day” y “Black widow”. La banda le respaldaba fenomenal, con dos guitarras jóvenes, Andrey Smirnov y Kasperi Heikkinen, que se movían de un lado a otro dándolo todo.

Con “Under your skin”, una balada de tono melódico en el que Udo nos mostró un tono más grave de voz se llegó a una parte en acústico del show. Los temas elegidos fueron “Tears of a clown” y “Secret in paradise”. Los instrumentos se iban incorporando a medida que se desarrollaban las canciones. Por cierto, que en la batería estaba su hijo Sven  Dirkschneider. Al bajo Fitty Weinhold. De los teclados se encargaba Harrison Young.

Después volvieron a la carga con “Faceless World” y “Pain” que dieron paso  a otro par de temas de Decadent: “Untouchable” y “Let me out”. Y casi casi, ya iban encarando la recta final del espectáculo y lo hicieron a toda caña con “Metal Machine” y “Metal ealer” que fue la última antes de los bises.

Tras unos pocos minutos llegó “Break the rules” y a continuación el momento que muchos esperábamos y fue la traca final recordando a la banda de la que formó parte durante años, Aceppt Así fueron sonando “Princess of the down” con todo el mundo coreando y cantando el estribillo una y otra vez; el trallazo “I`m a rebel” al que le siguió “Fast as a shark” y el cierre genial con “Balls to the wall” que se estiró un ratín con esos coros tan característicos que todos entonamos para poner el broche perfecto a una noche de metal.

Gran iniciativa de los chicos del Atalaya ofrecer este recinto para otros conciertos. Esperemos que la cosa continúe y podamos disfrutar de más eventos como éste. Y si no, nos veremos en el Atalaya 2015.

 

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