JAVIER RUIBAL

13 de febrero de 2015. Teatro Zorrilla, Valladolid

Texto: Maguil
Fotos: Antonio Macias

 


“Javier Ruibal, El destilador de canciones”

Organizan: Café Teatro Zorrilla y Asociación Cultural “Músicas Creativas”.

Es la segunda vez que veo a JR en directo. Me dicen en casa que la primera no fue en Valladolid. ¿Puede que fuera en el Café Central de Madrid? Puede, me suena que estaba Andreas Prittwitz.  Me gustó mucho, pero no como ayer. Fue una clase magistral de creación “cantautoril” –como diría Laura Fraile- y de saber estar en escena.

¿Por qué una clase magistral? Bueno, tenerle ahí a dos metros, cantando, presentando los temas, bromeado…nos da una medida exacta de los vectores que confluyen en su música. Cádiz, claro, pero también La Habana –segundo Cádiz del mundo- Brasil, el sur de EEUU, Buenos Aires…cierto malditismo madrileño…ecos incluso de grandes como Triana o Victor Manuel –algo que nunca hubiera percibido-.


Hizo un recital en dos partes. La primera dedicada a las canciones que todos ya conocemos y a veces incluso cantamos en voz baja. Canciones –en realidad himnos- como  Para llevarte a vivir, La Flor de Estambul, A favor de tu piel…tantas.

La segunda parte centrada en su último disco “Quédate conmigo”, enorme en el  tratamiento de las armonías vocales en relación a unas progresiones de acordes que toma prestadas  de esos vectores musicales antes aludidos: flamenco gaditano, Cuba, Brasil, sur USA, tango.

Los textos han sufrido una evolución constante en su historia y llegan a la cumbre de la poesía musical actual debido a la inspiración de grandes luminarias como Caballero Bonald, Federico García Lorca, Rafael Alberti – es lo que hace vivir en el Puerto de Santa María-.  Lo mejor es que la cercanía de la sala y la facilidad que imprime a su comunicación con el público hace que se vea a la vez el resultado –la canción- y el proceso…la lucha entre la guitarra y la voz por llegar con la mayor  expresividad al público…una interrelación visible, física...supongo que esto es porque mi acercamiento a la composición musical actual hace más patente este esfuerzo, pero no creo que el espectador  deje de notarlo con la misma precisión.


Entrega total a sus “amigos” de pucela, como lo demuestra el hecho de estar más de dos horas con nosotros. Especialmente emotivo el momento que sacó a Mario Benso a acompañarle con “la pedorreta” que en Oklahoma pueden llamar  “cazoo” pero es una “pedorreta” (o pito de carnaval) !! ya les vale a los de Oklahoma…

¡Al final hizo un tema dedicado a Enrique Morente que nos quitó a todos la tontería de la semana!


Sería fácil calificar de éxito el concierto de ayer. Fue más que un éxito musical. Fue una lección magistral, Ruibal no compone, destila canciones.

 

 
 

valladolidwebmusical/cylcultural******crónicas