Kiko Veneno con La Banda del Retumbe

LAVA, Valladolid. 5/5/2015

Txt. Rafa Chail
Reportaje fotográfico: Jesús Díez
Teléfono móvil, set list e intendencia: Mar Ramos.


El ciclo “Valladolí Planeta Fusión” nos trae el gran Kiko Veneno a la Sala Blanca de Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA), consiguiendo una muy buena entrada de público. Acaso se echaba de menos más presencia de gente joven. Debería haber una campaña de culturización musical y que los clásicos sean tratados como se merecen. Sobre todo, que la gente se entere de dónde vienen las raíces de esos grupos tan exitosos que hacen un flamenquito algo descafeinado pero que nunca habría nacido sin las ideas de Veneno y otros de su generación.

De las veces que ha tocado Kiko Veneno en Valladolid, ésta ha sido la mejor. Lo decía todo el mundo. El artista catalán-sevillano ha disfrutado y ha hecho disfrutar, sacando buen partido a su gran repertorio y con una banda de maestros también gozando lo suyo.

A pesar de que Kiko ha tenido buenos y grandes momentos a lo largo de toda su carrera, no se puede negar que sus “himnos”, sus canciones eternas aptas para todo momento y lugar, se contienen en la pareja formada por “Échate un cantecito” y “Está muy bien eso del cariño”, junto con sus inicios con el grupo Veneno. Él lo sabe y en esta ocasión basa el repertorio en ellos (5 temas de cada uno). Arranca con “Lo que me importa eres tú” y “Memphis Blues”, para continuar con “Se han llevado las toallas” y “Los delincuentes”. En cuatro temas y poco más de 10 minutos ha dejado claro quién es él y por qué es importante para la música de este país. Con Kiko y su gente la fusión de flamenco, rumba y rock and roll cobra todo el sentido. Su humor surrealista y sus observaciones lúcidas no pasan de moda. Ha sido y sigue siendo muy grande.


Por supuesto el Cantecito estuvo presente -Echo de Menos, Mercedes Blanco, Super Héroes de Barrio, Joselito (en un bis casi exigido por el personal) pero también visitó temas de los posteriores y muy brillantes trabajos Sensación Térmica (Vida Dulce, qué pasada de canción), Dice la Gente,...


Un concierto de este hombre podría durar toda la noche sin agotar las canciones con gancho y con contenido, con fundamento, como diría el otro. La que más me emocionó de todas, “Veneno” y su definición perfecta del amor (“En un cuartito los dos, veneno que tu tomaras, veneno tomaba yo...”)

La banda, es-pec-ta-cu-lar. Enfundados todos en monos manchados de pintura, a pesar de no ser la formación habitual de la Banda del Retumbe, son todos viejos amigos y colaboradores: Jimmy González (bat.); Ramón Caramés (bj.) Raúl Romero (guitarra y violín), Manuel Imán (guit.). Compenetrados, con la furia y la gracia necesaria para hacer rock and roll, rumba y lo que les echen. Por otra parte, para un músico tiene que ser una gozada construir sobre esas canciones tan sólidas.


Con 16 temas bien escogidos y secuenciados, Kiko de estupendo humor y en forma se mete el público en el bolsillo cuando quiere: empieza a enunciar las bebidas típicas de una barra de festival y sus procedencias: whisky escocés, ron cubano, cerveza gallega! Pero el quiere vino, vino de la tierra de Valladolid y se pregunta si alguien le podrá conseguir un vasito. Al final se lo traen, un vaso de plástico, qué lástima, pero aún así Kiko demuestra sus dotes de catador y extrae del vino un suave aroma a almendras y a carbonilla de tren antiguo! También observó y agradeció la presencia de “niños menores de edad” entre el público, lo que no es frecuente por absurdas restricciones legales. Pero como él dijo “mejor estarán aquí que viendo la tele...”. Chapeau para todas sus intervenciones, inteligentes y divertidas como sus canciones.

Terminó con una versión tremenda del Mercedes Blanco y con Satisfacción, del disco La Familia Pollo.

El primer bis lo dio el público cantando de pe a pa Volando Voy mientras la banda saludaba, incrédula. Valladolid tiene esas cosas, puede ser el público más frío pero cuando le tocan la fibra es capaz de darlo todo.

Los bises trajeron a Joselito y una despedida emocionada. Artista y público pucelano salieron de este encuentro mucho más amigos.

Enhorabuena a Kiko y su banda y al ciclo “Valladolí Planeta Fusión” por este éxito.


 

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