LARI POPPINS

Magia

Domingo 4 de octubre de 2015. Casa de la Artes. Laguna de Duero

Texto: Laura Suarez y José María GIUSEPPE
Fotos: José María GIUSEPPE

 

No era la primera vez que Mag Lari visitaba Valladolid. Ya lo hizo en enero, para presentar una gala mágica en el Teatro Calderón. Y allí ya pudimos comprobar lo mordaz de su lengua. Algo que que han podido ver también los espectadores del televisivo Buenafuente. Y por ello, nos temíamos lo "peor". Un show ubicado dentro de una programación familiar y un título con aires a película de Disney -Lari Poppins- hicieron que el patio de butacas de la Casa de las Artes de Laguna de Duero se llenase de niños. Sí, esos que tanto "adora" el mago y que él mismo se encargó de aclarar. Pero no llegó la sangre al río. Y si así hubiese sido, habría sido la de su fiel ayudante Albert, a quien no dudó en dejar varios minutos partido por la mitad, no precisamente de la risa, mientras él se dedicaba a otros mágicos menesteres. Lari es de esos magos que mezclan muy bien una cuidada puesta en escena con el toque perfecto de humor burlón e irónico. Y para ello no dudó en traer desde Barcelona un enorme telón multicolor y varias de sus robotizadas luces de escenario. Todo ello ayudó a dotar al show de una buena dósis de gran espectáculo. Y creemos que ha sido de los mejores shows mágicos que han pasado por la provincia. Por ello nos resulta incomprensible que no se le hubiese dado mayor difusión al evento, sabiendo de la enorme afición que tiene la ciudad por el Ilusionismo. Quizá por ello, la sala no estaba llena, pudiendo haber asistido otro tipo de público, no solamente el familiar.


Lari, haciendo uso de términos muy de moda, es un "poser". Sí. Sabe como nadie moverse por el escenario, con un vestuario tan exagerado como él mismo. Y no es una crítica, todo lo contrario. Esa es su esencia y la que le diferencia del resto. Buena percha y buen uso de cieros aires de grandeza.


Ya en aquel frío enero de este mismo año, el público pudo disfrutar con sus efectos mágicos y su punzante humor, algo que se ha repetido en esta ocasión. Con niños incluidos. Y es que da gusto ver a magos que les tratan como lo que son: adultos en miniatura. No revelaremos uno de los efectos más sorprendentes en el que participaron una pareja de niños. Y estamos seguros que si hubiesen sido adultos todavía estarían huyendo despavoridos.

 


Como nos contada el propio artista tras el show, este es su espectáculo "pequeño". El que es más factible mover por la geografía española. Aunque él mismo reconoce que suele actuar principalmente en Cataluña ya que es difícil hoy en día tomar riesgos y salir de gira. Presentarse en Madrid con un gran montaje y equipo técnico para varias representaciones puede suponer unas enormes pérdidas si la taquilla no acompaña.

 


Humor, magia, grandes ilusiones, participación del público... Todo ello hizo que este pasado 4 de octubre La Casa de las Artes de Laguna hiciera honor a su nombre.

 

 

 

 

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