Melendi

Viernes 1 de Mayo. Feria de muestras (Pabellón 4). Valladolid

Texto: Ana Ink.
Fotos: Sandra García

El pasado viernes pudimos disfrutar del asturiano Ramón Melendi, un artista que comenzó componiendo rumba para luego pasar al rock y pop.

El público estaba impaciente porque saliera al escenario desde que empezaron a entrar al pabellón y lo hizo notar coreando su nombre, había más de 1000 personas, de todas las edades aunque en su mayoría chicas adolescentes.

Cuidaron mucho la seguridad con varias personas de la organización vigilando y controlando durante todo el concierto que no se fumara dentro del recinto.

La parte destinada al público estaba llena, aunque cabe decir que el escenario estaba en mitad del pabellón y en la parte trasera se encontraba un stand con merchandising, una plataforma elevada para los asistentes en silla de ruedas en el que al no llenarse dejaron subir a algunos niños y una barra para la venta de bebidas.


Antes de que comenzara el concierto dieron un aviso de seguridad para poder salir correctamente del recinto en caso de accidente. Tras esto hubo una introducción poética mientras se iban apagando las luces, después salieron los músicos mientras bajaba una pantalla gigante en la que debajo estaba Melendi sentado en un sofá como en la portada del disco que presentaba.

Al levantarse y dirigirse al primer plano del escenario tiro una bola de papel a la pantalla y en esta pusieron el efecto de un cristal roto.

Toco temas de todos sus discos aunque venia presentando el último, pero al público no le importaba ya que se conocían todas las letras aunque en alguna canción a Melendi no se le entendía bien porque los instrumentos estaban muy altos.


Entre las canciones nos contaba alguna anécdota que le inspiró para escribirla, también se mostró muy agradecido de estar en Valladolid dando inicio a la gira y admitió que se había vuelto muy formal y quería hacer las cosas bien, algo que demostró cuando el batería en uno de los temas no tocaba y él sin parar el concierto y de buen rollo le dijo que siguiera.

De entre sus temas más antiguos nos sorprendió con “Un violinista en tu tejado”, “Calle la Pantomima o “Llueve”, pero no faltaron “Caminando por la vida” o “Canción de amor caducada”, con “Barbie de extrarradio” nos recordó que toca la guitarra y “Con solo una sonrisa” dio paso a una de las más conocidas de su nuevo disco como es “El amor es un arte” que el público acompañó zarandeando los mecheros encendidos que vendían en el stand. Continuó con el tema “Como una vela”, que empezó cantando la única chica de la banda que le acompañaba.

Tras esto hicieron un pausa para cambiarse de ropa, pero no dejaron que le público se aburriera porque en la pantalla gigante pusieron un videoclip con una canción que podría decirse cómica.


Al comienzo del espectáculo podíamos ver a Melendi con camisa blanca y corbata negra y a los músicos con camisa negra y tirantes, pero a la vuelta de la pausa iban al revés, aunque el ídolo de algunas asistentes seguía sin mostrar los tatuajes que le cubren ambos brazos y el torso.

Nada más salir utilizo de nuevo la pantalla a modo de pizarra para dar paso al tema “Lágrimas desordenadas”, después vino “Cenizas en la eternidad” que acompañó con videos de gente haciendo cola para entrar a sus conciertos y de cuando comenzó en el mundo de la música con sus rastas y sus canciones más reivindicativas.

Siguió con “Loco, borracho, perdido” y “Tu jardín con enanitos” que el público canto de principio a fin. Luego acercó el piano a la parte delantera del escenario para tocar mientras cantaba “Un alumno más”, que el público siguió cantando y grabando con el móvil ya que fue uno de los mejores momentos de la noche. También fue uno de los momentos en que se mostró el juego de luces que llevaba mostrando todo el concierto, ya que sin dejar de iluminar al resto del grupo, le dirigieron pequeños haces de luz blanca hacia él para hacer un ambiente aún más íntimo y acogedor.


Continuó con “Cheque al portamor” para dar paso a las presentaciones con “Eye of the tiger” de Survivor de fondo y una canasta que subieron al escenario para que tirará a canasta cada uno de los integrantes que nombraba.

Luego nos explicó que compuso una canción en especial para un amigo suyo (Pablo) y su boda, que es la más romántica que ha escrito: “La promesa”. Tras esto toco el tema “Tocado y hundido” que es el que más llama la atención de su último disco.

Comenzó a despedirse y decir lo mucho que animaban los asistentes con “De repente desperté” pero no fue hasta la una de la noche cuando entre vítores y aplausos del público se fue definitivamente hasta la próxima gira.

 

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