EXODUS

3 de agosto de 2016. Sala Jimmy Jazz. Vitoria-Gasteiz

Noche del 3 de agosto en Vitoria-Gasteiz, día en el que la banda californiana “Exodus”  hacía parada en la capital alavesa para impregnar de Thrash metal los oídos de todos los asistentes en la sala Jimmy Jazz. Un calentamiento perfecto antes del arranque de las fiestas patronales de la virgen blanca.
A los poco minutos de tocar las 22:00 salían a escena, sin apoyo de teloneros, tampoco les hizo falta ya que con los primeros acordes de “The Ballad of Leonard and Charles”, calentaron el ambiente de las primeras filas. Una vez en el escenario Tom Hunting (batería), Lee Altus (Guitarra) y Kragen Lum (Guitarra), el ultimo en hacer su aparición fue el miembro recuperado “Zetro” Souza (voz). Pese a que Kragen Lum estuvo a la altura de las expectativas, todo echamos de menos la presencia de Gary Holt quien se encontraba ocupado con su otra banda “Slayer
Tras el primer arranque el sonido rápidamente se volvió equilibrado y lo suficientemente nítido como para imprimir el ritmo que marcaban sobre los cuellos de todos los asistententes y a menudo quedar boquiabiertos con las guitarras voladoras en los solos.
Continuaron su descarga de adrenalina con temas de su último trabajo como “Blood in, Blood out” pero sin descuidar un repaso por los temas de sus inicios como la clásica “And Then There Were None” o “Piranha” en las que el público colaboró a voz en grito.
Zetro se mostro comunicativo con el público, hecho de agradecer ya que era una asignatura pendiente para el polémico Rob Dukes, anterior frontman de la banda. Zetro se atrevió a desgranar temas de la etapa de Dukes como “Children of a Worthless”.
Realizaron un guiño al recientemente fallecido Lemmy Kilmister mediante el tema “A lesson in violence”.
A lo largo de todo el concierto dejaron claro que se encuentran en una forma envidiable, revolucionando la sala a golpe de pogo.
Tras disparar como una ametralladora los temas “Blacklist” y “War is My Shepherd” del disco “Tempo of the Damned”, se retiraron al backstage. Apenas unos minutos después volvieron a la carga para cerrar la actuación con “Bonded by blood”, “The Toxic Waltz” y como broche final acompañado de un brutal Wall of death la brutal “Strike of the Beast”, con la que prendimos nuestro último aliento.
En resumen, una hora y media de thras metal de una calidad increíble, la cual nos costó unas buenas agujetas al día siguiente.

Por último agradecer tanto a la sala Jimmy Jazz de vitoria como a la compañía Frontline el trato recibido, fue todo un placer.

Txt: César Rodríguez
Fotos: David Izquierdo

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