MÄBU

Herminios Jazz. Jueves 12 Mayo 2016. Valladolid.


Texto y fotos: Sandra García Gómez

Llegaban las diez de la noche en el Herminios, local céntrico de la ciudad que presenta una programación cada vez más atractiva y regular de conciertos y otro tipo de eventos (exposiciones, recitales de poesía…) cuando se hizo un respetuoso silencio para recibir a María Blanco y Txarlie Solano en el pequeño escenario. Los miembros de Mäbu, proyecto musical que cuenta ya con una larga y consolidada trayectoria (desde el 2008) volvían a Valladolid después de 4 años para presentar algunos temas de lo que será su nuevo disco “Buenaventura” y repasar las canciones que les han acompañado durante todo este tiempo.

Bienvenido al norte abría, con un sonido impecable, el repertorio del concierto, mientras el público, no demasiado numeroso, quizás debido a la oferta cultural de la noche, terminaba de fijar su mirada en el escenario. Caimán dejaba claro que el sonido del dúo era como un imán y el público lo respetaba en silencio y con algún tímido “lalala” en voz baja. Después de este comienzo, María se dirigió al público para presentarse y definir las líneas de la velada, que sería una mezcla de “temas míticos de Mäbu” y “pinceladas del nuevo disco en el que cantamos a la buena ventura”. Aprovechó para demostrar su cercanía y simpatía al invitar a un par de niños que asistían al concierto a sentarse cerca del escenario en el suelo.

Un guiño a su disco “Buenos días” (2011) nos llevaba a escuchar A solas, en la que el público comenzó a soltarse y a corear algunas partes. Fantasmas, tema nuevo que probablemente abrirá “Buenaventura” sonaba diferente y fresco antes de repasar dos temas “míticos” del grupo: Dos horas y Hallo, en las que ya todo el mundo cantó y sonaron palmas.

María presentó Quédate a dormir como una de las canciones más bonitas que tienen, y no es para menos: la letra es pura poesía. Tras tocar un nuevo tema, escuchamos Buenos días y Memoria en los que la voz es la gran protagonista.

Llegó el momento de dejarnos sorprender por una versión de los años 70 que han adaptado a su sonido: Yo no soy esa de Mari Trini, antes de escuchar otros dos temas de lo que será “Buenaventura”: Amantes y Cara triste (esta última puede verse y escucharse en sus redes sociales)

Se acercaba el final del concierto y se despidieron dando las gracias y tocando De negro y amarillo antes de desgranar dos canciones a modo de bises: un bolero argentino que cantaba la madre de María a su hija cuando era pequeña (Espérame en el cielo) y Paralelo en la cual el público acompañó con palmas casi toda la canción hasta el final en el que quedaron los más que merecidos aplausos.

Derroche de simpatía, amabilidad y saber hacer el que muestra siempre Mäbu, y un directo que nadie debería perderse.

 

 

 

 

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