I FESTIVAL PUCELALEGRE


El Duende Eléctrico + Mamá Ladilla + Los Gandules + El Reno Renardo + Monóxido
LAVA. Valladolid. 11/11/2016

El viernes 11/11, día del soltero en China aconteció en la capital vallisoletana algo más alternativo a la compra compulsiva orienta: el primer Pucelalegre Festival con un cartel de lujo para este tipo de música. Un evento hecho a medida para los que ya estamos hartos de oír lamentos de llorones a los que les ha dejado la novia o están felizmente enamorados. ¿Por qué centrarnos en los temas sentimentales y, concretamente, de amor cuando se le puede dedicar una oda al poliespán, a las barajas de naipes o a las bicicletas sin sillín? Sinceramente, muchas gracias a todas esas bandas que se preocupan por hacer una música realmente alternativa, independiente de verdad y fuera de todo tipo de convencionalismos.

También, muchas gracias a la organización por abrir las puertas para que la gente entrara un poco en calor antes del concierto. Parece que el frío de Castilla lo traen en camiones desde Siberia y la niebla de las orillas del Támesis.

Comenzó Pepe, El Duende Eléctrico, poco antes de las 9 de la noche. Un vallisoletano que se ha ganado el carisma de los pucelanos y de más allá. No le hace falta más que su guitarra, su cornetilla y una bicicleta para marcar el ritmo (y para entrar en calor). Él se lo guisa y él se lo come. Supongo que su patrocinador “Huevos Álvarez, de Villadiego, los más frescos del culo a la boca”  estará contento con él. Es más que un músico a pesar de que él no se define como tal. Y de hecho no debería porque él en sí es una sola banda (sin bajo, pero eso ya sería mucho).

Poco después subieron a escena Mamá Ladilla con notables problemas de sonido que solamente consiguieron paliarse durante la primera mitad del concierto. A Sergio, el bajista, no se le oía hasta casi mediado el concierto. Debido a los fallos técnicos y a la limitación de tiempo no pudieron interpretar todo su setlist.

A pesar de ello fue un concierto muy variado, incluyendo temas antiguos que algunos ya teníamos casi olvidados. Destacaron temas como “ataca-fundamentalistas-it’s for you”, “primavera”, “Locas”, “padezco rock”, y su ya conocido “chanquete”. ´Quizá por el frío de la noche el “Sancho Panza del rock” quedó un poco soso por la poca participación de las primeras filas en el círculo del amor.

Para la banda este concierto les sirvió como preparación para el musical que acontecería la semana siguiente en la capital.

Poco más tarde de las 23h llegaron unos señores que pusieron un sofá en el escenario y se marcharon. Llegaba la hora de Los Gandules. Mientras éstos se preparaban para salir a escena, sus teloneros, Die Scaphandra animaron el cotarro.

Para el que no lo sepa, voy a desvelarle la sorpresa: son los propios Dun y Tobo Gandul disfrazados con bolsas de basura, guantes de fregar y unas gafas de bucear. Interpretaron su mix: Horóscopo Chino, Egipto, Hellraiser, Katastrophen… con los que ya comenzaron las primeras carcajadas.

Cada concierto de estos maños es diferente. Siempre improvisan con algo en función de la localización del concierto (en este caso, Valladolid, característico por su flamenquito güeno y su relación con Palencia) y el frío, por ejemplo, o por algún suceso acontecido recientemente.

Con dos guitarras, unas batas, zapatillas de cuadros a juego, unos clásicos calzoncillos y un sofá ellos mismos se comen el escenario. Tergiversando canciones comerciales con rimas imposibles, métricas forzadas y mucho desparpajo, organizan un show que para los que no los conocen primero ponen cara de wtf que dicen los modernos (o como se dice en castellano “¡Pero qué hostias!”, con exclamación al principio y al final) y en la segunda canción ya están por el suelo de la risa. Para los más duros de roer, acaban cayendo con su “década apestosa mix X”. Nunca falla. Un espectáculo que hace reír a todo el que va, de cualquier edad, género y orientación alimenticia.

Tras la retirada del sofá salió El Reno Renardo. Nos presentó su último trabajo, “Merienda cena con Satán”. Un disco con mucha fuerza estrenado este mismo año que por la mala sonorización de la sala apenas se entendía.

No he contado con muchas ocasiones para disfrutar de este grupo en directo aunque las pocas veces que los he visto nunca me han defraudado. Un proyecto que nació como algo de coña jamás se pensó que llegaría tan lejos. Llevan 5 álbumes de estudio y en cada uno de los nuevos encuentro historias cotidianas narradas desde un punto de vista de mofa pero a la vez, cuanto menos, tristemente realista.

Destacaron temas como “meriendacena medieval”, “el as de oros”, “todo seta”, “la navaja del trueno infernal” y “crecí en los ochenta”. Lo dicho, una pena. Un sonido demasiado fuerte y saturado que rebotaba por todos los lados y no se entendía nada.

Para finalizar, un grupo de la Tierra de Pinares que está pegando fuerte últimamente: Monóxido. Son tan odiados como queridos a partes iguales por sus letras ácidas llenas de humor afroamericano y de más colores. Éstos sí que se mofan de todo y les da igual. Hacen del escarnio su religión. Retratan a estereotipos rurales y no tan rurales riéndose de ellos en su cara pero a la vez conscientes de que alguna vez ellos también lo han sido, lo son y/o lo serán. Con tres discos ya a sus espaldas, estoy seguro de que seguirán haciendo ruido durante mucho tiempo. Al igual que sus predecesores, también estuvieron penalizados por la mala calidad del sonido en la sala y sentenciados por un público que ya estaba cansado. A lo largo de la actuación se vio cómo la afluencia de público iba descendiendo.

El 1º Pucelalegre festival me ha parecido una idea interesante y que ha puesto el listón muy alto en cuanto al cartel que ha llevado. Lamentablemente el sonido no acompañaba en este “Laboratorio de las artes de Valladolid”. Hay que aprender de los errores para que en la próxima edición que espero que haya no se repitan. ¡Nos vemos en la próxima!

  Txt: Javier González
Fotos: David Izquierdo
   

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