LAVA. Valladolid. 26/11/2016

El 26 de Noviembre Valladolid tuvo el placer de recoger en la Sala LAVA a uno de los grupos españoles más internacionales del panorama Rock-Metal, la banda de los hermanos Escobedo, Sôber. A un precio asequible de 15 euros (50 entrada VIP), se podía disfrutar de un grupo que no pisaba suelo vallisoletano desde 2011. Con la sala casi llena antes de comenzar, Back in Black de ACDC de fondo y barras de cerveza a los lados, la diversión estaba asegurada.

Fue un concierto para los fans de toda la vida, con el que tener afianzados a los vallisoletanos hasta una futura vuelta. El concierto comenzó con su nuevo single Vulcano que, todo sea dicho, cuenta con unas guitarras espectaculares. Recorrieron los álbumes Superbia, Letargo y Vulcano, especialmente el primero. El trabajo y talento de Carlos Escobedo en canciones como Sombras, La Araña, Arrepentido o Tic Tac quedó una vez más palpado en el directo. Además tocaron su gran balada, Náufrago, con matices como una intro distinta, pero muy sentimental. En cuanto a los demás discos, sonaron temas como Blancanieves o Encadenado, pero también quisieron introducir los clásicos de Paradysso y Reddo. Era una noche para dejar contento a todo el mundo, pero dejando claro que lo que defienden hoy en día es la discografía de su segunda etapa como formación. Para finalizar, se presentaron en Arrepentido y terminaron con su tema Héroes, subiendo al escenario a todos aquellos que hubiesen comprado la entrada VIP de 50 euros para cantarla.

Mención especial se merece Manu Reyes: es una auténtica pasada de batería. Aunque Sôber es un grupo con gran nivel técnico, él lo aumenta dos escalones por encima del resto del gremio. Los ritmos de Superbia dejaron boquiabiertos a todos los fans.

Como crítica, esperemos constructiva, opino que no se debe empezar un concierto levantando el puño en alto, y con las mismas cobrar 50 euros por una VIP en la LAVA a cambio de subir al escenario a “cantar” la última canción. Hay formas más elegantes de rentabilizar un concierto en sala, más para un grupo como Sôber, con la calidad y trayectoria que atesora. Por esto, un saludo a todos esos “Héroes” (esa fue la última canción) que se dejaron 50 euros.

Otro de los problemas principales que hubo fueron los acoples continuados hasta la mitad del concierto, dejando un poco desconcertada a la gente en cierta ocasiones. Pocas más pegas se pueden poner. En definitiva, una oportunidad de ver un grupo de los de verdad.

Txt: Angel Díaz Carral
Fotos: David Izquierdo

   
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