Hijos de Overón + El Vacceo Errante

Sala Quasar, 12-11-16, Palencia

Crónica: David González
Fotos: Cristina Cuadrado

El Vacceo errante

Hijos de Overon

 

En un fin de semana repleto de conciertos en la capital palentina la noche del sábado estaba destinada al heavy metal. En la sala Quasar y con casi tres cuartos de hora de retraso iba a arrancar la velada con la actuación de El Vacceo Errante. Los palentinos fueron los encargados de caldear el ambiente en una sala que presentaba un ambiente más frío del esperado. Tras sonar una épica introducción, Cándido Cisneros se pone a los mandos del teclado para liderar a su banda interpretando temas de su único disco “Año Cero” intercaladas con numerosas versiones. “Oscuro veneno” e “Isolda” dieron paso al “Breaking the law” de Judas Priest. “Prófugos de la libertad” sirvió de enlace para otro par de versiones como fueron “Papel roto” de Avalanch y “Rainbow in the dark” de Dio. Un medio tiempo como “Sin ti” da paso al clásico de Metallica “Enter Sandman” y a “Whole lotta Rosie” de AC/DC donde Cándido, que pasó toda la noche interactuando con el público, nos brindó un momentazo al recorrer corriendo toda la sala para acabar el tema cantando en la barra del bar. Debió quedar sediento por el esfuerzo ya que empuñó una nueva cerveza para cantar “La rubia”, una canción perteneciente a su maqueta “Homonymus” dedicada al idolatrado zumo de cebada. Con ella encaminaron el final de una actuación donde mostraron su mezcla de heavy y hard rock “made in Tierra de Campos” despidiéndose de nosotros con su versión metalizada del “Rock & Roll” de Led Zeppelin y “Ella”.

Tras un breve receso saltan a escena Hijos de Overón. Los segovianos llegaban a Palencia para presentar su último disco “Camino de piedras” con el que se están haciendo un hueco en la escena heavy castellanoleonesa. Al igual que en el citado disco arrancan su show con la triada que forman la introducción instrumental “Ymir” con “Extraña ambición” y “Sin miedo”, dos temas directos, a piñón fijo, en la línea más power metal del grupo. “El veneno en mi flecha” supone su primera parada en su disco debut “Prisionero de agujas”. “Cielo sin luna” y “Místico” ahondan en los clichés del heavy metal, rápidos riffs cabalgantes, voces extremadamente agudas y letras donde solo faltan los dragones y mazmorras. El punto de inflexión del show llegaría cuando bajaron brevemente las revoluciones al enlazar un trozo de “Ahora polvo es” con “Cuantas noches sin dormir”. La baja en esta noche de su teclista igual es lo que les hizo recortar esas baladas donde su presencia se presume esencial.

Mientras su cantante Raúl, se ausenta un momento del escenario, Joni continúa interactuando con el público “improvisando” un medley de riffs clásicos del metal. Y ya rebasando la mitad del show, los de Cuéllar bajan del escenario para dejar solo a Carlos con su solo de batería y hacerse de rogar por el mismo antes de volver para continuar con “Llegará”. Los pocos pero entregados fans gozaron de lo lindo con “Hijos de Overón” y “No olvidamos” y es que el final de esta noche de heavy metal está acechando. “Otra vez”, “Mi lamento” y la épica “Regnarök” son las canciones encargadas de echar el cierre por hoy. El agradecimiento del grupo a sus fans es recíproco hacia ellos de parte de un público que anhelaba escuchar heavy metal en la margen izquierda del Carrión.

 

El Vacceo Errante

 

Hijos de Overón

 

 

 

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