COQUE MAYA

Festival metrópolis.

Recinto Ferial Luis Adaro de Gijón. 2 de julio de 2017

Texto y fotos: Flucho Wop

La jornada del lunes 3 de Julio, que abría la semana en el festival Metrópoli, y con la resaca del concierto de Iván Ferreiro, nos traía a Coque Malla a Gijón (dos años habían pasado desde su última visita, en el Jardín Botánico).





El otrora frontman de Los Ronaldos llegaba al recinto ferial Luis Adaro, al escenario principal, como no podía ser de otra manera, para ofrecer un show en el que presentó los temas de su último trabajo “El último hombre en la tierra” junto a otros pertenecientes a su disco de 2009 “La hora de los gigantes”.

Acompañado por Toni Brunet (guitarras y voces), Héctor Rojo (bajo y voces), David Lads (teclados) y Gabriel Marijuán (batería), salía Coque elegantemente vestido con camisa blanca y chaleco negro, guitarra en mano para no tardar en encender al público a golpe de guitarra desplegando un buen y clásico rock.



“Escúchame” o “Todo el mundo arde”, que desbordan intensidad se alternaban con temas más oníricos y juegos de luces (cálidas y frías, naranjas, rojas y azules) donde Malla hacía las veces de un Paco Valladares, recitando la letra; y otros temas más acústicos pero rítmicos como “Lo hago por ti” o “Berlín”.

Un tema en inglés, rescatado también de antaño, con mucha electricidad, “She’s my baby”, “Pétalos, sonrisas y desastres” dedicada a su hermano Miguel, “Termonuclear” (escrita junto a Iván Ferreiro) y una ranchera “Hace tiempo” que recordó a aquellos melancólicos Secretos, hasta en el punteo de guitarra de Brunet y que finalizaron cantando a tres voces cual combo mejicano Coque, Héctor y el propio Toni, teniendo que pedir silencio ya que lo hicieron a capela y fuera de micro.

Para ir finalizando, no sin antes echar una mirada al pasado con “Quiero que estemos pegados”, de Los Ronaldos y <regresar al terrible presente> con un bonito “Me dejó marchar”, se guardó el esperadísimo “No puedo vivir sin ti” aunque en una versión ligeramente descafeinada (en la línea de la de “La hora de los gigantes”).





En los bises, después de regresar al escenario, “Cachorro de León”, otro guiño a su banda de siempre, “Guárdalo”, que alguno más carroza disfrutó de lo lindo y “La señal”, otro acústico estupendo.

A ratos sentado en una banqueta, porque según él, ya tiene una edad y si no, no aguanta todo un largo concierto y otras veces guitarreando (con infinidad de guitarras diferentes que usó a lo largo del show) al borde del escenario de un lado a otro desplegó una dosis de rock, tablas y letras dignas de un artista con tan extensa trayectoria.
Se notó aquello de ser lunes por la noche y aunque la afluencia de público fue menor que en la jornada dominical, los asistentes (sobre el millar) cantaron, bailaron y aprovecharon para tener en frente a otro de esos mitos del pop español de siempre.

Otro buen concierto, siempre recomendable. Pasado y presente…

 

 

valladolidwebmusical/cylcultural****crónicas