GUATEQUE SÓNICO

Los Pontiaks + Nave Nodriza + Galleta Picuda

27 de Diciembre de 2017. Sala Black Pearl de Valladolid.  

Texto y fotos: chusmi

El Reducto Sónico celebra un año más llegadas estas fechas su “inconmensurable” Guateque Sónico, una cita que año tras año se ha convertido en una tradición de la navidades en Valladolid, algo equivalente al turrón, el mazapán, a los buenos deseos o al discurso del hijo del “campechano”. Como suele ser norma tres bandas  fueron las seleccionadas, todas dentro del exquisito gusto que estos chicos tienen para la programación de sus conciertos, conciertos que vienen a ser un bálsamo en la abultada cartelera de los últimos tiempos, tanto en calidad como en diversificación de estilos.

Los Pontiaks

Los primeros en romper en hielo de la noche fueron los vigueses Los Pontiaks. Combo con una estética e imagen rompedora, mascaras de calavera y cascos Prusianos de la 1er. Guerra Mundial, su música se mueve entre el Rock´and´Roll instrumental y la música Surf, esta integrado por unos tipos según dicen“amantes del mundo de los hot rods, de cualquier cacharro con motor y ruedas, de las chicas con poca ropa y los licores de alta graduación, aunque no siempre en ese preciso orden”, que responden al nombre de Billy King, músico vigués de reputada trayectoria, integrante de  Killer Barbies y  de Los Cafres a la batería; Andre-Loud Rider, guitarra y  Mr. Cobra al contrabajo. Cuentan con un par de trabajos “Psycho​-​Sonic​-​Boogie” (2015) y “Hooba Dooba​!​!​!” (2016), el primero de los cuales fue grabado en estudio pero tocando todos los músicos a la vez, según cuentan “registrando solo dos o tres tomas por tema”.

Tienen un lema “tratar de pasarlo bien tocando, sin más pretensiones”, y eso lo pudimos comprobar, más que bien, el pasado día 27 de Diciembre de 2017 en la Sala Black Pearls de Valladolid.

Temas breves, con una duración corta,  “Gorilas”, “Sin combustible”, “Chicas pendejas” que se intercalan con clásicos de la música surf como ese “Tequila”(1963) de The Ventures, y en la que podemos escuchar esos reflujos rítmicos ondulantes sobre los que las guitarras reverberadas con trémolo cabalgan encima con la melodía, al estilo de Dick Dale and The Del-Tones, que buscaban evocar las olas y las carreras de coches trucados que eran prototipo de subcultura adolescente que surgió inicialmente, a finales de la década de 1950, en California y Hawái, y que en este caso nos hicieron volar sobre unas imaginarias olas en el cercano Pisuerga.

Un trio que a pesar de esas mascaras no oculta nada, su música es honesta y sincera…y se convirtió en lo mejor den una noche intensa llena de sonidos salvajes y húmedos.

Nave Nodriza

De repente la Sala Black Pearls se traslado a los año 80´  y su escenario se convirtió en parte de la película Porky’s (1982). Angelito, bajo y voz, un clon de uno de los iconos de la movida madrileña y uno de sus incansables agitadores culturales, Kike Túrmix; Álvaro ‘Bicis’ a la guitarra y Cristian aporreando la batería, aparecieron sobre él. Power punk trío nacido en La Coruña en el año 2014, ellos mismos se anuncian  como “sucios, bastardos, brutales, rápidos…tres “salvajes” que buscan la provocación y el pasarlo bien”, así que las expectativas son bastantes halagüeñas. Después de su paso por bandas como Las Aspiradoras o Tropicalianegra, Angelito crea esta formación, como indica “…en los peores antros de Coruña, en lamentables condiciones mentales y sociales. Afecta mucho a nuestro sonido el sótano donde ensayamos, húmedo y sucio. La banda no se parece en nada a lo que hablábamos en las noches previas a su formación, de hecho la idea era no usar bajo y sí dos guitarras. En cualquier caso yo llegué a La Coruña muy saturado y cansado de mi etapa en una banda anterior, no quería saber nada de este mundo, vaya. Pero pasados un par de meses el gusanillo recorría mi interior como si fuera eléctrico y hasta hoy, camino de los tres años ya. Un record por lo que se ve en estos lares”. Cuentan con diferentes trabajos, entre ellos un primer Lp “Apesta”(2016), trece canciones aceleradas y cortas de punk callejero, macarra y sucio, que cuentan con la producción del gurú americano residente en España Mike Mariconda. A él se suman un vinilo de 7” “Nave Nodriza/Srasrsra”(2015) y un flexi-disco “Bicicletas”(2015) editado con motivo de su participación en el festival Fuzzville #1 de Benidorm.

 “Las influencias creo que son muy claras: punk con mucho R’n’R acelerado, eléctrico y visceral. Amantes de todas las referencias de Crypt Records y todo ese concepto trash. También nos dicen que tenemos mucho de estos sonidos ejecutados por bandas aussies y creo que es cierto. En mente solo teníamos lo que no queríamos hacer y sabíamos que con los puntos de confluencia que existían entre los tres se desataría una energía fresca y rabiosa. Al final es la vieja fórmula del power trio salvaje, desbocado y directo que intenta introducir himnos, en vuestros oídos por las buenas o las malas, en cápsulas realmente cortas y afiladas”, dice Angelito en una entrevista.

En definitiva lo que este trio hacen es, simplemente, canciones de un minuto o dos que no tienen más pretensiones que las de divertir y hacer mover el bullarengue, como cada uno lo queramos llamar.


 

GALLETA PICUDA

La tercera banda en aparecer sobre el escenario de la Sala Black Pearls fueron los murcianos Galleta Piluda. Frikismo elevado a la enésima potencia sobre el escenario es lo que Vicente Navarro (órgano, voz y letras) y Alberto Botias (baterí­a, voz, letras, armónica y kazoo), nos ofrecieron. Ocasionalmente le puede acompañar Pablo Ruiz(Doctor Paul), a los efectos espaciales y percusiones, que les añade un toque más rítmico y eléctrico. De su música ellos cuentan que “suena a los 60 más crudos, a ye-yé garajero, embrutecido y con algún toque de psicodelia”, y bautizan a su estilo como “garrulismo ye-yé”, donde destacan sus letras irreverentes y provocadoras, casi ofensivas.

Cuentan con un Lp´ “Chuflagaitas” (2017), que conto con la  masterización del ya mencionado en la entrada anterior Mike Mariconda, a los que se suman dos EPs Nevando en Orlando”(2015) y “La Concha de Concha”(2016). Enter risas, chanzas y mucho hablar para no entender nada, y es que, al fin y al cabo, son de Murcia, y los murcianos hablar hablan raro un rato….nos soltaron sus sonidos sixties, seco, embrutecido…, con esa mezcla de psicodélia e improvisación, donde el minimalismo y la crudeza mandan… De ellos dicen la prensa que entiende que: “Bajo una capa de aparente despreocupación, se nota que Galleta Piluda manejan con suficiencia los resortes del sonido sixties, con un órgano sucio y ruidoso que hermana a Al Kooper con Ray Manzarek, una forma de cantar que podría pertenecer a un Syd Barrett de extrarradio, y una percusión omnipresente, cruda, más estridente que rítmica pero perfecta para darle a su música la resonancia de la psicodelia más primitiva.”

Con mucho cachondeo, interacción con el respetable, cercanía con las chicas y con los chicos, se clausuro esta nueva edición del Guateque Sónico que una vez más, como el turrón, llega por Navidad de la mano de los chicos del Reducto Sónico.

 

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