THE BREW

Lección de Rock & Roll de The Brew en Valladolid

(Porta Caeli, 7 de abril de 2017)

Redactor: Pablo García Martín
Fotografo: Javier Ayuso Santamaría


Los ingleses regresaron a Valladolid en su nueva gira para ofrecer todo un recital de lo que debe ser un concierto

Con los bancos de la plaza donde está situada la Porta Caeli ya llenos de fans que esperaban al power trío, las puertas de la sala se abrieron justo a las 21:30, hora que marcaba el cartel. El concierto, sin embargo, tardaría al menos otros treinta minutos en empezar, tiempo suficiente para que la sala se llenara de seguidores de todas las edades a la vez que el técnico reparaba algún incidente en el cabezal del bajista Tim Smith.

Valladolid era su penúltima parada en la península hasta regresar a su Inglaterra natal y continuar presentando Shake The Tree por el resto de Europa, por lo que no podían defraudar. Y no lo hicieron. Salen a escena y resuenan los potentes acordes de la canción homónima de este último trabajo, y la conexión con el público ya es especial, lo que augura una buena noche de Rock & Roll. Terminado el tema no para, Johnny Moore le sigue y ya se nota la compenetración entre bajista y batería, padre e hijo respectivamente. Ambos están desatados, y el sonido de las cuatro cuerdas resuena sin desmerecer para nada a la Les Paul de Jason Barwick. Es tras este segundo corte cuando se presentan con un “Hola” que desata la locura entre el público. El show continúa. Y lo hace con uno de los hits de Shake the Tree: Without you. De corte más lento que las anteriores parece que cala a la perfección, a la que siguen temas del anterior LP, como Repeat o Skip.

Llegados a este punto de concierto, la intensidad no decae, y los fans cada vez se desatan más, en especial cuando Jason Barwick muestra a todos sus habilidades a la guitarra llevándola a la espalda para continuar con un solo con slide. Toda una declaración de intenciones del músico de 27 años, quien interpretaba las canciones a la perfección mientras no paraba de saltar junto a Tim Smith. Pese a ello, bajó el ritmo del show cuando sacó la strato para tocar KAM, del disco de 2010 A Million Dead Stars, una de las más eclécticas del repertorio de los británicos. Terminada con una pose de estatua de toda la banda, hicieron un merecido parón para beber sus gin tonics y proseguir con un improvisado solo para el que Barwick sacó el arco de violín, luciendo un look a lo más puro estilo Jimmy Page con su Gibson Les Paul, su camisa estampada y los botines.

Sobrepasada la mitad del concierto, solo se veía caras de felicidad y disfrute, tanto encima como debajo del escenario, síntoma de que las cosas se están haciendo bien sobre la tarima. Es aquí donde suena una de las canciones más demandadas, Every Gig Has a Neighbour, también de las más coreadas. Tras finalizar la interpretación, se presentó al batería Kurtis Smith, que deleitó a la sala con un espectacular solo de batería en el que se quedó solo sobre las tablas, además de sin baquetas durante unos minutos para tocar con las manos.

Tras la vuelta, desplegaron toda la energía que les quedaba en las tres últimas canciones. La primera, un cover de los Doors y su Break on Through (To the Other Side), con mucha más potencia que la original, pero a su vez de las más bailadas. Mute y A Million Dead Stars con un Jason Barwick tocando sentado sobre el altavoz hicieron el bajar el telón  de una actuación marcada por la intensidad de una banda entregada a un agradecido público que se supo guiar por la batuta del Rock & Roll.

 

 

 

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