MONSTER ENERGY

WELCOME TO ROCKVILLE

29 y 30 de abril de 2017

Metropolitan park, Jacksonville (Florida, EE.UU)

Badflower, Goodbye June, Dinosaur Pile-Up, Highly Suspect, Eagles Of Death Metal, The Pretty Reckless, Coheed And Cambria, Mastodon, The Offspring, A perfect Circle, Soundgarden, Kyng, Rival Sons, Beartooth, Motionless In White, In This Moment, Of Mice & Men, Alter Bridge, Three Days Grace, Seether, Papa Roach, Chevelle y Def Leppard

Texto: David González
Fotos: Cristina Cuadrado

Último fin de semana de abril. Fecha marcada en nuestro calendario desde hace varios meses. Arranca en Jacksonville (Florida) una nueva edición del festival Welcome To Rockville, y esta vez vamos a poder acudir. El viaje desde España no es moco de pavo así que hay que disfrutar de la experiencia y agradecer a los organizadores que hayan contado con nosotros para cubrir un festival de tal envergadura.

Sábado 29:

Nos dirigimos al Metropolitan Park para disfrutar de la primera jornada del festival. Tras acreditarnos en el stand de prensa situado en el aparcamiento del estadio de los Jacksonville Jaguars, accedemos al recinto sobre las 12:00. Sí, muy pronto para nuestras costumbres, pero las actuaciones también acaban antes. Esa es una de las principales diferencias entre un festival español y uno americano. Nos acercamos al Metropolitan Stage (el escenario mediano) donde estaba actuando el grupo encargado de abrir la jornada, Badflower. Tan solo disponían de media hora para presentar su EP de debut, “Temper”, y nosotros llegamos con su  actuación comenzada pero el joven grupo angelino nos transmitió muy buenas sensaciones, con un sonido muy fresco. Sin duda, un grupo a tener en cuenta en el futuro.

Antes de que finalice su actuación tenemos que desplazarnos al Monster Energy Stage (el escenario grande) para poder ver el comienzo de la actuación de Goodbye June. Las carreras son la constante del fin de semana y es que los dos escenarios principales están separados por unos 400 metros por lo que lo ajustado del calendario y los solapes hacen que nos perdamos gran cantidad de actuaciones, en especial las del River Stage (el escenario pequeño) que estaba situado entre los otros 2, y del cual tuvimos que pasar de largo durante todo el fin de semana porque es imposible para dos personas cubrir más de la mitad de las actuaciones. El combo de Nashville venía a presentar su primer disco, “Magic Valley”, publicado recientemente, en el que dan buena cuenta de su gusto por el rock setentero con reminiscencias de blues.

Poco antes de finalizar su actuación volvemos al Metropolitan Stage para ver a Dinosaur Pile-Up. El parecido de su cantante, Matt Bigland, con Kurt Cobain no es solo físico, las canciones de los británicos beben mucho del grunge de los 90, son enérgicas pero con melodías algo más edulcoradas por lo que para los que aún no los conozcan, les diría que el grupo al que más se pueden parecer es Weezer. Después de su set, ya eran casi las 13:30, hora de comer en aquellas tierras, y nosotros necesitábamos un descanso porque además del trajín del propio evento teníamos que soportar un calor agobiante.


En las horas centrales del día no se recomienda estar al sol pero es que se avecinan los platos fuertes del festival. Una de las bandas revelaciones del rock actual hacen su aparición pasadas las 15:15 de la tarde; hablamos de Highly Suspect. El trío de Massachusetts que cuenta con dos álbumes en el mercado y una canción de cada uno nominada a los Grammy como mejor canción rock en las últimas dos ediciones, no estaba dispuesto a dejarse nada en el tintero y aprovechó sus 40 minutos sobre el escenario para interpretar algunos de sus mejores temas donde el rock alternativo influenciado por el blues es el hilo conductor. Tienen un puñado de buenas canciones pero “My Name Is Human” merece mención aparte. Aclamada en directo y recomendada para los que no estuvisteis ahí.

Nuevo cambio de escenario para disfrutar de la actuación de Eagles Of Death Metal. Algunos descubrieron la existencia de esta banda por el repugnante ataque terrorista que sufrió la sala Bataclan en noviembre de 2015 cuando la banda de Palm Desert estaba sobre las tablas de la sala parisina. Los que ya los conocían de antes habrán podido comprobar en sus actuaciones que han vuelto aún más fuertes y con más ganas aún de hacer disfrutar a sus seguidores con su rock & roll directo y vigoroso. No estaba Josh Homme, como suele ser habitual en sus actuaciones en directo, pero sí que estuvo en las primeras canciones Brent Hinds de Mastodon acompañándolos con la guitarra. Cameo especial e inesperado que le serviría para ir calentando de cara a la actuación de su banda dos horas y pico después. Jeese Hughes es un torbellino sobre el escenario y no paró de interactuar con un público que enloqueció en temas como “I Only Want You”.

El siguiente plato fuerte de la tarde es The Pretty Reckless. La banda liderada por Taylor Momsen era de las más esperadas entre el público e intercaló en su set temas de su último disco como “Oh My God” o “Take Me Down”, que por cierto, sonaba a todas horas en los escenarios mientras no había actuaciones, con clásicos como “Heaven Knows” o “Make Me Wanna Die”.

Gran actuación que iba a dar a paso a una de mis bandas predilectas, Coheed And Cambria. La banda neoyorkina arrancó, sorprendentemente, su actuación con dos de los temas más épicos de su discografía: "The Willing Well IV: The Final Cut" y “Welcome Home”. El vello como escarpias desde el primer momento, y es que los cincuenta minutos de su show fue un greatest hits en toda regla, donde la mayoría de las canciones interpretadas pertenecían a sus tres primeros discos, lo cual seguro que agradecieron sus fans más longevos. Como siempre, Claudio Sánchez y los suyos estuvieron sublimes en la interpretación pese a su nula comunicación con el público, pero al fin y al cabo lo que queremos la mayoría en un concierto es escuchar buena música. Bueno, hay otros que están más pendientes del crowd surfing pero eso es harina de otro costal…

Era el momento de una de las bandas del momento, Mastodon. Los chicos de Atlanta desplegaron su arsenal de metal progresivo delante de un público entregado. Troy Sanders con su bajo se hace con la parte central del escenario y mueve a las masas, de por sí dispuestas a pasar un buen rato con esta banda de múltiples voces y registros. Venían a presentar su flamante disco, “Emperor Of Sand”, y centraron su repertorio en él, interpretando temas como “Sultan’s Course”, “Andromeda” o “Show Yourself”.

El lineup del festival está centrado en los grupos punteros del rock y el metal actual pero sin dejar de lado a grandes figuras de los 90 e incluso de los 80. Los cabezas de cartel de esta primera jornada así lo demuestran y es que cuando comenzaba a anochecer llegaba el momento de The Offspring. La banda californiana nunca ha cesado en su actividad desde 1985 y ha publicado nueve discos de estudio pero su época de grandeza se quedó en los 90. En aquella época parieron numerosos himnos que hoy en día todo el mundo conoce y que son clásicos del punk-rock. Arrancaron fuerte su actuación con “You’re Gonna Go Far, Kid” y “All I Want” pero se guardaron lo mejor para el final. “Pretty Fly (For A White Guy)”, “The Kids Aren’t Alright” y “Self Esteem” fueron los temas elegidos para finalizar un set donde todos recordamos nuestros años mozos coreando a todo pulmón las letras de Dexter Holland.


Cuando el sol ya casi se había puesto por completo comenzó la actuación más fantasmagórica que he presenciado nunca. A Perfect Circle era un grupo muy esperado dada su inactividad en los últimos años, y sus fans llegaban al éxtasis con su música porque lo que se dice ver, vieron poco. Entre el humo y las luces elegidas apenas se podía distinguir el contorno de las siluetas de Billy Howerdel y James Iha. Casi ni rastro de Maynard James Keenan, posicionado en el fondo del escenario con tan solo un haz de luz brillando sobre él. “The Package” fue el tema elegido para arrancar su místico show. Tampoco faltaron clásicos como “Weak And Powerless” o “3 Libras” ya en el ecuador del mismo.

Soundgarden fueron los encargados de cerrar la primera jornada de esta edición del Welcome To Rockville. El haber presenciado una actuación de la mítica banda de Seatle ya es de por sí algo para recordar, pero ha alcanzado un estatus de hito después de la trágica muerte de Chris Cornell días después… no podíamos imaginar que sería una de sus últimas actuaciones. Tras sonar, a modo de intro, la versión que el gran Johnny Cash hizo de su “Rusty Cage”, Soundgarden saltaron a escena para darlo todo desde el primer momento con “Spoonman”, probablemente mi tema favorito de su repertorio, interpretando también otros clásicos como “Outshined” o “Black Hole Sun” sin dejar de lado algún tema de su último álbum, “King Animal” con el que regresaron en 2012. Matt Cameron a la batería, Ben Shepherd al bajo, Kim Thayil a la guitarra solista y Cornell a la voz y guitarra rítmica estuvieron a un nivel magistral y nos brindaron una gran actuación con la que despedirnos. Tocaba descansar, aún quedaba otro día de festival…

Domingo 30:

La segunda jornada del Welcome To Rockville se presentaba de lo más interesante. El día estaba nublado y aunque el calor seguía siendo intenso, no era tan sofocante como en el día anterior. Tras llegar al recinto en el Taxi River de Jacksonville que nos dejó a las puertas, accedimos al mismo pasadas las 11:30, con el tiempo justo para ver finalizar la actuación de Kyng y desplazarnos al escenario principal.

Allí iba a tener lugar la actuación de Rival Sons. Resulta curioso que un grupo tan reconocido ya como el californiano tenga que tocar tan temprano pero es cierto que el nivel del festival, en general, era muy alto y que a alguien le tenía que tocar… La banda liderada por Jay Buchanan demostró por qué son considerados por muchos como los herederos de Led Zeppelin. Imagen, energía y elegancia son algunas de sus virtudes. Tocaba cambio de escenario y de estilo.

Era el momento de Beartooth y su hardcore salvaje. Muchos brincos sobre el escenario así como entre los fieles seguidores que se agolpaban en las primeras filas. La banda de Caleb Shomo (ex-Attack Attack!) se ha hecho en poco tiempo con un lugar privilegiado dentro de la escena musical extrema americana.

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Tras un breve descanso en la zona habilitada para la prensa nos acercamos de nuevo al Metropolitan Stage para presenciar la actuación de Motionless In White. Entre el público mucha gente joven con maquillajes tétricos imitando la estética de esta banda que viene pegando fuerte desde hace un lustro. No puede negar Chris Cerulli (el vocalista) su gusto por Marilyn Manson, tanto en su estética como en su forma de cantar, pero no solo de Manson y su metal industrial viven estos chicos puesto que también se aprecia en su música elementos del rock gótico o del metalcore. Su concepto del espectáculo también es muy atractivo y desde luego, provee de buenas estampas para los fotógrafos. Esto último también se puede decir de nuestros siguientes protagonistas:

In This Moment. Es una pena, desde mi punto de vista, el cambio estilístico que ha dado la banda liderada por María Brink y Chris Howorth. Poco queda ya del metalcore emocional que facturaban en sus inicios. Con los años, a medida que ha ido aumentando el peso de su espectáculo visual ha ido decreciendo el nivel de sus composiciones. Las canciones son más simples y machaconas, y a veces no se sabe muy bien si estás presenciando un concierto de black metal o de Madonna. Centraron su actuación en temas de “Blood” y “Black Widow”. Una lástima, con lo que me gustaban a mi “Beautiful Tragedy” y “The Dream”


A partir de aquí, átense los machos… En el Monster Energy Stage hace aparición el último grupo en ser incorporado al cartel del festival, Of Mice & Men. Era una de las primeras actuaciones con el bajista Aaron Pauley haciéndose cargo de las voces tras la salida de Austin Carlile del grupo. La banda no ha desvelado aún cuando publicarán un nuevo álbum, pero todo hace indicar que ya están trabajando en él después de que hayan publicado los singles “Unbreakable”, que interpretaron aquí, y “Back To Me”, cuyo vídeo está repleto de imágenes extraídas de esta actuación en Jacksonville. En ellos se puede apreciar un registro más melódico, que también plasmaron en la adaptación al directo de temas antiguos como “Bones Exposed”.


Pasadas las 16:00 era el momento de Alter Bridge. La banda de Orlando nunca defrauda en directo, y tocando tan cerca de casa no iba a ser ésta la primera vez… arrancaron su show pisando a fondo el acelerador con “Come To Life” y “Addicted To Pain” para después dejar a su vocalista Myles Kennedy lucirse también con la guitarra en la intro de “Cry Of Achilles” con ese punteo de aires flamencos que precede a la tormenta metalera que desataría Mark Tremonti instantes después. Hicieron un breve repaso a su discografía en los escasos cuarenta minutos de los que disponían, por lo que tan solo tocaron “Show Me A Leader” de su último disco “The Last Hero”. Yo eché de menos algún clásico como “Broken Wings” o “Blackbird” pero es normal que en tan poco tiempo se tengan que quedar muchos temas fuera.


Otra de las bandas con más tirón del domingo era Three Days Grace. La verdad es que no estoy muy puesto en la discografía de los canadienses, pero lo que desde luego no se puede negar es la actitud sobre el escenario. La ya veterana banda, con diversos cambios en su formación desde sus inicios (cantante incluido), tiene una legión de seguidores que disfrutaron recordando los temas de más éxito de la banda como “I Hate Everything About You” o “The Good Life”.


Una de las actuaciones más esperadas por nosotros era la de Seether. Tenemos especial devoción por los sudafricanos. Era difícil elegir un mejor set-list para una actuación de esa duración y es que arrancaron con clasicazos de su repertorio como “Gasoline”, “Fine Again” y “Rise Above This”. Shaun Morgan nos dio la bienvenida recordando que tan solo faltaban doce días para el lanzamiento de su próximo álbum, “Poison The Parish”. Un gran disco, por cierto, del que interpretaron el single de presentación “Let You Down”. Sonaron genial, a lo cual contribuyó la presencia de un guitarrista de apoyo, ya que cuando la banda toca en formato trío le falta un poco de chicha en algunos momentos. Finalizaron su actuación con “Fake It” y “Remedy”.

Y con el subidón nos fuimos corriendo al escenario en el que Papa Roach iban a montar su show. Estos héroes del nu metal y post-grunge de principios del milenio desataron la locura entre los asistentes ya desde el principio con esos temazos que son “… To Be Loved” y “She Loves Me Not”. Hay gran parte del público que más que a escuchar a los artistas van a desmadrarse con el crowd surfing, lo cual produjo problemas en el foso de fotógrafos ante la avalancha de gente cayendo sobre los empleados de seguridad que no daban abasto para recoger a la gente que se abalanza y a la vez proteger a los que se encuentran allí haciendo su trabajo. Alejándonos un poco más de la zona pudimos disfrutar de clásicos de nuestra tierna juventud como “Scars” y “Last Resort”. Uno de los momentos estelares es cuando apareció en el escenario María Brink para cantar junto a Jacoby Shaddix “Gravity”. Gran show el de Papa Roach pero no nos podíamos quedar a verlo entero (la tónica general del evento) porque iba a comenzar la actuación de una de nuestras bandas favoritas.

Chevelle. Por fin llegaba el día en el que iba a poder ver en directo al trío de Chicago. Me alegra ver que en Estados Unidos es un grupo reconocido que puede encabezar un gran festival, ya que en España son más bien desconocidos. Empezaron a soltar decibelios con dos temas de su “This Type Of Thinking (Could Do Us In)” como son “Another Know It All” y “The Clincher” con un sonido ciertamente mejorable. Afortunadamente mejoró, y pudimos disfrutar de los singles de su último disco “Door To Door Cannibals” y “Joyride (Omen)” así como de clasicazos del calibre de “Send The Pain Below” (no podía faltar), “I Get It” o “The Red”, que fue uno de los momentos épicos de la noche, al interpretar Pete Loeffler las primeras estrofas tan solo con su guitarra, dejando que se escuche al público cantar, hasta que se incorporan Sam y Dean con la batería y el bajo respectivamente. Un gran momento y un gran show, pese a que yo hubiera hecho algún cambio en el set-list.


Y tras la actuación de Chevelle y comer un poco de pizza para cenar, nos dirigimos de nuevo al escenario principal donde Def Leppard iban a poner punto y final a esta edición del Welcome To Rockville. Los británicos eran los sorprendentes cabezas de cartel, ya que un grupo de hard-rock ochentero no parece encajar mucho en la filosofía del festival pero ¿a quién le importan las etiquetas? Gran parte del público joven había abandonado ya el recinto pero por otra parte, vimos a gente más talludita que no habíamos visto antes preparadas para recordar sus años de juventud con la mítica banda liderada por Joe Elliot. Con un gran equipo de luces y sonido nos deslumbraron a todos, y los vídeos proyectados a sus espaldas con imágenes de sus primeros años incentivaban la nostalgia de algunos. A nosotros, lo que más nos impactó, es la habilidad de su batería, Rick Allen, para tocar con un solo brazo, teniendo que multiplicar su trabajo con los pies. Todo un virtuoso. Junto a Soundgarden el día anterior, Def Leppard fue la única banda del festival en contar con más de una hora para su set. Ellos lo aprovecharon tocando casi una veintena de temas en los que destacaron los extraídos de su disco más exitoso, “Hysteria”.

Pues se acabó lo que se daba. El último fin de semana de abril vivimos en Jacksonville (Florida) un gran evento de rock, con sus pros y sus contras. Entre los primeros, destacamos la puntualidad con la que se desarrolló, lo bien organizado que está en cuanto a infraestructuras, baños públicos  demás, y sobre todo, la calidad de los grupos programados. Entre los contras diremos que hay demasiados grupos pasa solo 2 días de festival. Hay muchas actuaciones solapadas que no puedes ver enteras y otras de las que no puedes ver nada, lo cual es una pena cuando el cartel es tan atractivo.

 

 

Badflower.

Goodbye June.

Dinosaur Pile-Up.

Highly Suspect.

Eagles Of Death Metal.

The Pretty Reckless.

Coheed And Cambria.

Mastodon.

The Offspring.

A perfect Circle

Soundgarden

Kyng

Rival Sons.

Beartooth

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Motionless In White.

In This Moment.

Of Mice & Men.

Alter Bridge.

Three Days Grace.

Seether.

Papa Roach

Chevelle.

Def Leppard

 

 

 

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