Un año más, los castellanoleoneses nos acercábamos hasta Villarobledo para poder disfrutar de la XXIII edición del Viña Rock. Un año en el que la meteorología, a diferencia de ediciones pasadas, nos dio algún momento de asueto para vivir el cartel que teníamos por delante.

V i e r n e s 2 7 d e A b r i l
(mecagüen las putas retenciones de la M50 y la A3...)

Arrancaba el festival con su particular fiesta de bienvenida, en la que estuvimos cerca de alcanzar el don de la ubicuidad, pudiendo degustar todos los grupos sin solapamiento. Tristemente, esa sensación se esfumó al día siguiente, cuando ya no tendríamos la misma suerte…

Abrían las puertas del recinto, y atrás quedaron los conciertos del primer día en la zona de acampada, pues este año se llevaría a cabo en el escenario principal. El ambiente rezumaba ganas de festival, y no era para menos, ya que nuestras sedentarias vidas no nos harían movernos del escenario principal de Negrita en todo el día.

Batracio daba el pistoletazo con su Ep "Anfibióticos" (2017). Esta joven banda sevillana no dejó indiferentes a la gente que nos encontrábamos allí, y caldeó el ambiente a los grupos más veteranos que le precedían.
D´Callaos fue el siguiente de la tarde. Poco se puede añadir a un grupo tan consagrado como es este. Temas como "Ceguera" y "El pueblo" consiguieron amenizar una de las pocas tardes soleadas que nos brindó el festival.
Poncho K llegaba con su nuevo 11 Palos (2017). Alfonso Caballero y su banda nos metieron en vereda con temas como "Punki Gitano"; "No me sale del coño" o "Manolito caramierda", para los más nostálgicos de Malviviendo.

Y llegó el plato fuerte de la noche, el indestructible Evaristo Páramos y su banda Gatillazo volvían un año más al escenario del Viña. El público se fue acercando al calor del pogo a bailar "Un minuto en libertad"; "Tortura"; "Otra canción para la policía", o los clásicos "Lucky Man for You"; "Txus" para los viejos punkis que añoran a La Polla y que Gatillazo aún conserva en sus setlists.

Era el momento de Che sudaka y a pesar de que nos hubiera gustado pasar más tiempo, el hambre apretaba y teníamos que reponer fuerzas. Pudimos llegar a escuchar "Viendo tu vida al pasar" y "mirando el mundo al revés".

Uno de los grandes descubrimientos del festival lo obtuvimos con Funkiwis. Una joven banda procedente de la escena valenciana que nos dejó ojipláticos con su álbum "Mundo Roto", en el que a pesar de no sabernos ninguno de sus temas, disfrutamos como si fuéramos auténticos putifanes.

 

S á b a d o 2 8 d e A b r i l
(soy un pedos y me quedo solo porque nadie me aguanta borracho)

Es oficial, el festival ya daba comienzo, y con este, las interminables colas, su celeridad y los rigurosos controles de la entrada. La espera hizo mella en algunas personas, pues al entrar vimos a una especie relicta de raves o la ya mítica "ruta del bacalao". Esta gente se aglutinaba alrededor de unos altavoces a escasos tres centímetros para llevar a cabo algún tipo de baile ancestral a ritmo de Dub.

Para culminar esa magnífica entrada, la organización hizo el mejor regalo que a un profesional se le puede ofrecer. Este año se habían sacado de la manga que los fotógrafos tendrían que esperar, <<todos juntos y en fila india>>, a que el encargado de organización fuera a recogerlos y los llevara a los fosos de los escenarios principales. Si ya limitan el trabajo a tres escasas  canciones, a esta persona le daba por llegar tarde, los fotógrafos se las tendrían que ver y desear con las luces para que el disparo fuese el adecuado.

Comenzamos un poco tarde en el Escenario Poliakov con Josetxu Piperrak & the Riber Rock Band. Que mejor manera de empezar el día bailando pogos con los clásicos del grupo Piperrak. Más tarde, y moviéndonos unos pasos a nuestra izquierda, en el Escenario Negrita se iniciaba Vendetta.

Estaban de gira de despedida y el público les recordó que no es momento para lamentaciones. Ellos dieron todo lo mejor de sus directos con "Sangre y Revolución"; "Botella de Ron"; "Leña al fuego" y dejando un mensaje bien claro (como tristemente tuvieron que remarcar todas las bandas que pasaron por el festival) sobre la bochornosa sentencia y repulsa hacia la piara de la manada.

Continuamos la tarde y escuchamos de fondo "Always Look On The Bright Side Of Life" que daba el arranque a la mitiquísima banda Porretas. Clásicos como "Resistiré"; "Marihuana"; "Jodido Futuro", hicieron recordar a la gente el rock madrileño que Roberto Mira nos transmitió junto a su grupo años atrás. 

Unos metros más a la derecha, en el Escenario Villarobledo, nos esperaba Toundra presentando su nuevo disco "Vortex". Con un público reticente a dejarse ver, la banda madrileña tiró de flauta de Hamelín y a mitad de concierto ya nos tendría comiendo de su mano.

Era el momento de llenar el buche, pero tenía una espina clavada dentro que era necesario sacar. Engañé a David Izquierdo para dirigirnos al Escenario Viña Grow donde nos esperaba Iseo & Dodosound. El dueto navarro vino acompañado por la banda The Mousehunters, que suelen acompañarles siempre que la ocasión y el escenario lo permiten.

El Dub de "My microphone", "Digital shoots" causó cicatriz en nosotros y no pudimos evitar emular a la gente que comentaba al inicio del día.

Iseo también dedicó unas palabras a la ya mencionada Piara: No queremos ser valientes, queremos ser libres. Por un Viña libre de agresiones sexuales.

Mientras, en el Escenario Poliakov actuaban Segismundo Toxicómano, del que pudimos escuchar clásicos como "12 Años", "Mi vida", "Por Ti" o "Último asalto".

Ahora sí, ya era momento de una cenita previa al concierto de Boikot en el Escenario Negrita. Fieles a su dinámica, nos hicieron darlo todo con "Inés"; "Skalasnikov"; "Korsakov".

Aunque no todas iban a ser míticas, también presentaron el tema "Hablarán las calles" en las que ondearon banderas con los papeles de Barcenas y dedicaron unas bonitas palabras a todo el sequito de Taenia que son los de la gaviota. 

Ya de madrugada y jugando en casa, hicieron presencia Angelus Apatrida con su nuevo disco "Cabaret de la guillotine", del que sonaron "Sharpen The Guillotine"; "Of Men and Tyrants", "Vomitive". Nos dio tiempo para que David los inmortalizara y nos bailáramos unos agarraos.

Acto seguido, nos fuimos a descansar pues el cansancio hizo presencia en nuestros cuerpos y la jornada del domingo se presentaba fuerte.

 

D o m i n g o 2 9 d e A b r i l
(empezamos a medio gas por la resaca del día anterior y terminamos con las existencias de redbull de la guardia civil)

Comenzábamos el domingo con la cara cómo un mapa topográfico. Después de que una pequeña granizada exfoliara nuestros angelicales y resacosos rostros, nos vímos refrescados para afrontar el domingo que se nos venía encima.

Al llegar al recinto fuimos directos al Escenario Negrita donde nos esperaban los austriacos Russkaja. A pesar de un ligero retraso de quince minutos, nos hicieron disfrutar de un pogo bien coreografiado con el tema "Psycho Traktor" y dedicaron un bonito guiño a Dj Avicii con una cover de "wake me up". Sin ninguna duda, fue una de las mejores bandas que nos ha ofrecido el Viña Rock 2018.

Nos quedamos cerca de donde estábamos para poder ver a Kaotiko que arrancó con "Oh Caroline"; "Su falso mundo"; "Otra noche". 

Un poquito más tarde, fuimos hasta el escenario de Villarobledo donde Hamlet hizo alardes de una actuación épica con temas como "Denuncio a Dios", "Muérdesela", dedicaron una alabanza a las mujeres del Viña.

A la misma hora, en el Escenario Smoking, con un sonido sorprendentemente bueno para el día que llevábamos, entraba en escena Atzembla. El grupo valenciano presento su nuevo disco "Instint" (2018) ante un pequeño público que demostró ser más que suficiente para darle el calor que necesitaban. "Memòria", "Tatuatges a l'ànima", "Eterna nit" y "Veurem l'alba" fueron alguno de los temas que sonaron y que desde aquí os invitamos a escuchar. Haced un hueco en vuestras agendas e ir a ver en directo de lo que son capaces.

Se acercaba la noche, y en el Escenario Poliakov, entraba en escena Desakato. Un grupo que en poco tiempo se ha hecho un hueco entre los grandes del festival. Pepo iniciaba el directo marcándose un salto a través de todo el foso directo al público que lo recibió con los brazos en alto. Presentaron su nuevo disco "Antartida" (2018). "Humo Negro"; "Octubres Rotos" o "Trompetes de Xericó" fueron algunos de los temas que sonaron.

Como ya es costumbre en nosotros, hicimos un alto entre los conciertos para cenar y recargar pilas hasta que comenzara Soziedad Alkoholika. Nos llevamos un gran chasco con el pésimo sonido que hizo difícil entender las letras. Nuevos temas como "Alienado" o "Causas Podridas" de su disco "Sistema Antisocial" (2017) fueron difíciles de corear si no las traías ya estudiadas de casa. Aun así no faltaron grandes clásicos como "Nos vimos en Berlín" o la mítica "Piedra contra tijera".

Después pudimos presenciar el comienzo de otros clásicos del festi como ya son La Pegatina y su lluvia de confeti, y los 'granaínos' Hora Zulu con la melancolía y arrogancia de su frontman Aitor a la hora de interpretar esos temas agridulces que tan bien calan entre sus seguidores.

Una pausita para un café y un piti y darlo todo en el pogo que nos ofrecían Non Servium. Un concierto no apto para cardiacos que ofrecieron los madrileños con temas de ayer y de hoy como "Nuestra lucha"; "Resurgir";"El espíritu del Oi!"; "Los demonios de la noche" "ACAB".

 

L u n e s 3 0 d e A b r i l
(casi me da una miaja de apechusque de tanto jagger con redbull)

Último día, pero aún con las pilas cargadas para un día cargado de principio a fin. No tan cargadas estaban cuando la siesta nos hizo perdernos a Dakidarria y llegar con el culo pegado a Parabellum.  Pocxs pero locxs éramos los que nos encontrábamos allí disfrutando de la legendaria banda vasca. Nos ofrecieron los temas que marcaron una época como "Canción de amor"; "Kuerpo a kuerpo" o "Jugar a enseñar".

Nos desplazamos hasta el Escenario Poliakov para ver a El último ke Zierre. Los de Burriana presentaron su disco "Mutante del Barrio Chino" (2017). "Con la moral de un carnaval" y "Empacho de Orfidal" fueron bien recibidos por la gente, pero la locura se hizo notar cuando "Escupiré Jodidos" y "Tus bragas" entraron en escena. 

Def con Dos fueron los siguientes contrincantes a batir, y no fuimos nosotros si no el sonido quien les lanzo un jab directo a los micros, dejando a la banda con quince minutos de parón. Parece que el golpe fue fuerte, pues durante el resto del directo tuvieron problemas con el micrófono de César Strawberry. A pesar de los problemas, ellos no se rindieron y nos obsequiaron con temas como "La culpa de todo la tiene Yoko Ono", "El coche no" o "España es idiota".

Acto seguido nos dirigimos al Escenario Poliakov a disfrutar con Riot Propaganda. La fusión entre Los Chikos del MaízHabeas Corpus ha originado en una banda puntera que tristemente nos tendremos que ir despidiendo de ella (esperemos que por un tiempo). Ya sea con "Plata o plomo", "Cambiarlo todo", "El miedo va a cambiar de bando", "Bienvenido al paraíso" o versionando "mucha policía, poca diversión" de Eskorbuto nos han hecho vibrar como pocos en estos días.

Sabiendo lo que se avecinaba, y tras pasar brevemente por el concierto de Green Valley para escuchar la emotiva "Si no te tengo", llegaba el momento de coger fuerzas y prepararnos para la marea de gente que se fue afinando entre los Escenarios Negrita y Poliakov, donde La raíz se dejaría ver minutos más tarde con su gira de despedida.

A pesar de la gente que se encontraba allí, podemos decir que nos encontramos más holgados que en el concierto de que ofrecieron en las Fiestas de Vitoria en el verano de 2017. Comenzaron el directo con "Entre poetas y presos", "Borracha y callejera" y "La voz del pueblo". Cuando el concierto llegó a su fin pudimos ver cómo había gente que lloraba por la noticia. Nosotros esperamos y deseamos desde aquí que todo esto solo sea un hasta luego.

A pesar de estar en la recta final y pensar que este festival no nos podría ofrecer más sorpresas, subieron por las escaleras del Escenario Negrita un grupo llamado Dubioza Kolektiv. De origen bosnio y con un estilo de ska balcánico colocaron la guinda al pastel que más tarde espolvorearon Narco y Zoo poniendo el broche final a un festival increíble a pasar de su clima y alguna que otra jugarreta de los de arriba.

Y así es como termina la XXIII edición de un festival en un lugar de La Mancha de cuya organización no quiero acordarme.

(PD: Sobrevivimos. El año que viene probamos otras cosas, que al redbull ya nos hemos acostumbrado y no nos hace nada. Si os habéis quedado con las ganas de ver en directo este evento y queréis ir el próximo año… dicen, cuentan, rumorean, que será los días 2, 3 y 4 de mayo)

   
 

Crónica: César "Zurdo"
Fotografía: David Izquierdo