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Santiago Iglesias
“SI”

Santiago Iglesias es un guitarrista y compositor vallisoletano, que tras formar parte de varias bandas como Zauz’n Club y La Banda de Joe, en 2002 comienza su carrera en solitario. Con cuatro discos y un DVD a sus espaldas su último larga duración se denomina “SI”, sobre el que hablamos con él.

Sabemos que siempre es complicado poner etiquetas, pero preséntate ¿Quién eres?

Un músico de la escena vallisoletana con largo recorrido. Interesado por la música desde hace décadas, participando en diferentes formaciones y que desde hace diez años decide tomar un rumbo diferente y componer  sus propias canciones.

¿Dónde encuadras tu música?

Dentro de la canción de autor, pero con un estilo folk/pop/rock de sonido variado y ecléctico, con fases de intimismo y otras de potencia eléctrica. Todo ello con un acabado cuidado y sofisticado. Desde la adolescencia, me ha influenciado especialmente gente consagrada como Dylan. Especialmente James Taylor, de quien me siento un verdadero admirador, y de Jackson Browne. A la hora de componer, y según criterios, recuerdo un poco a Antonio Vega por el lirismo y la nostalgia de mis letras.

¿Cómo definiríais tu estilo?

Amplio. Si bien se notan esas influencias antes mencionadas, en mis cuatro discos se reconoce la misma impronta: hay una apuesta firme por letras comprometidas con los sentimientos humanos, con las emociones; musicalmente hablando, recorro un abanico que va desde canciones desnudas con arreglos de cuerda a temas potentes con acabado exquisito. Un estilo intimista y directo.

 

Después de bastantes discos en tu carrera supongo que es difícil encarar la grabación de un nuevo CD sin caer en la monotonía ¿Cómo surge el origen de “SI”?

Después de “DESNUDO” y la buena aceptación que tuvo por parte del público y crítica,  me tomé un respiro de casi tres años  imaginando que no volverían a “nacerme” ese tipo de canciones que tenían tanta carga personal, pero por razones vitales, casi sin prepararlo, empezaron a brotar unas letras y melodías en un corto espacio de tiempo que me sorprendieron y supe que era inevitable juntarlas y darles forma de disco. Todas tienen una misma intención, y aunque son diferentes entre sí, tienen la misma sustancia. Lo ideal para un nuevo trabajo.

¿Cómo prepara Santiago Iglesias la creación de las canciones del álbum?

Casi podría decirse que ellas, las canciones, me preparan a mí. No es algo premeditado; no busco componer para publicar, sino más bien va saliendo el material de forma incontrolada y mi única misión es saberlo administrar. A veces responde, como en el caso de este nuevo disco “SI”, a una necesidad imperiosa de contar, de decir, de exponer esos sentimientos. No hay predisposición, sino que fluyen y las gestiono.

¿Qué método usas a la hora de componer nuevo material?

Guitarra, folio y grabadora del móvil. Así de sencillo. Y si no fuera por la censura, diría que un buen gintonic ayuda a rellenar ese folio en blanco…

Cuando compusiste las canciones pertenecientes a este CD ¿Buscabas no repetir las formulas del anterior?

Siempre hay intención de hacer algo diferente, nuevo. Siempre acabo rindiéndome a la realidad de que mi forma de componer es una e invariable, pero la riqueza de estas nuevas canciones le dan un carácter diferente. Los arreglos de este trabajo, la producción, le dan un salto de calidad con el anterior, que sin falsa modestia, ya gozaba de reconocimiento a esos niveles.


¿En qué elementos se diferencian o se parecen los temas a los de  tus trabajos anteriores?

Tienen una línea homogénea, de continuidad en la base con respecto a lo anterior, pero son canciones más maduras en todas sus facetas: las letras son más directas y complejas a la vez, y la parte musical ha evolucionado y ganado en calidad. Más reposadas, más cuidadas, más “redondas” y refinadas. Sinceramente creo que hay un alto porcentaje de ellas que estarían entre mis mejores obras de entre los cuatro discos.

¿Qué sorpresas nos vamos a poder encontrar en el disco?

Al no haber un cambio radical en la forma de componer con respecto a lo anterior, no hay grande “sobresaltos”, si bien, llama la atención, a juzgar especialmente por la crítica y los medios de comunicación que ya se han hecho eco de la aparición de “SI”, el acabado formal, el sonido. Y como sorpresa relevante, la inclusión de un tema (suyo) cantado junto a Carlos Chaouen.

Una vez con las canciones compuestas, en esta grabación vuelves a contar con David de la Plaza como productor ¿Por qué lo eliges a él?

Por el trabajo excelente que hizo con “DESNUDO”, creo que es un auténtico gentleman de la música, con un talento refinado y con un gran respeto por las obras ajenas.

¿Qué aporta David de la Plaza al disco?

La atmósfera general que transpira. Trata con delicadeza cada canción y crea un mundo maravilloso y detallista en cada corte. Su mano se desliza a través del CD a veces casi imperceptible, porque deja que las canciones se defiendan solas, y eso es fruto de la máxima de “menos es más”. Su paso por él es sin estruendos, y eso le confiere un auténtico colchón sonoro que da sentido a todo el disco.


¿Ha aportado ideas y se integra en el proceso de composición y arreglos?

Las canciones llegan hechas y maduras, por lo que interviene poco en la parte compositiva, pero en los arreglos se nota de forma determinante su saber hacer. Convierte una canción en algo más. Por supuesto que se integra y se implica; podría decirse que lo vivimos y lo sufrimos juntos. Es excitante negociar cada aportación, cada visión y cada enfoque. Siempre respetuoso.

Con el título del CD, “SI”, juegas a un doble sentido entre las iniciales de tu nombre y la palabra ¿Cómo decides el título del disco?

Con “DESNUDO” creí haber dicho todo. Imprevisiblemente, me surgió esta nueva criatura que me dio una visión diferente y me hizo entender que el camino iniciado con aquel tercer disco no era algo fortuito y sorpresivo, sino que me colocaba en un momento creativo especial. Ese “SI” es una palmada de autoestima, de confirmación. Entendí que esas nuevas composiciones que nacieron para “SI” eran algo serio que me demostraban a mí y a quienes lo escuchan, que sé lo que hago y lo que quería hacer. Lógicamente, y de manera anecdótica, la coincidencia con mis iniciales le vienen que ni pintado.

¿Qué significa y qué simboliza para ti?

Estoy convencido de que es lo mejor que he hecho y me asusta imaginar si podré mantener ese nivel en el futuro, aunque ese pánico ya me sucedió con el disco anterior y la sorpresa ha sido mayúscula. “SI” soy yo en estado puro. Habla más de mí que ninguno en sus letras y refleja mi mejor manera de encarar la parte instrumental. Para no pecar de falsa modestia y por no recurrir a una humildad artificial, confieso que es un trabajo de altísimo nivel. Así es.

¿Qué canciones destacarías de “SI”  para alguien que quiera acercarse a la música de Santiago Iglesias? ¿Por qué?

Es difícil definir a un autor por una sola obra; me considero amplio a la hora de componer, por lo que podría recomendar dos canciones diferentes entre sí: “PUDO SER”, la que abre el disco, por su gran producción y riqueza de detalles. Abre el CD de manera directa y ya deja entrever lo que te puedes encontrar en él. Y “KIEV”, por todo lo contrario, el polo opuesto: sobria, íntima y melancólica, con poca instrumentación, con un arreglo de cuerdas con el que empatizas pronto.


Las letras son muy importantes para ti ¿En qué te inspiras a la hora de elaborar los textos? ¿Qué tratas de expresar con tus letras?

Me inspiro en mi propio interior, en mis vivencias y emociones. Es autobiográfico, con más o menos reflejo real, pero siempre en primera persona. No es literal, no cuentan historias argumentales ni describe escenas, sino que crean atmósferas etéreas, como lo son los sentimientos de los que hablan: amor, miedo, dudas, fracaso, anhelos… Trato de explicar la existencia universal a través de la particular, la mía. Dejo que aflore lo inexplicable de entro de mi, a modo de exorcismo, para verlo con una perspectiva ideal. Yo soy el primer sorprendido cuando las releo, por su complejidad emocional.

De todas los temas de este álbum ¿Hay alguno que haya dado un salto sorprendente, hasta para ti, desde tu composición a la pista grabada? ¿Alguno que lo haya hecho en directo?

Me ha sorprendido la versión que hemos hecho de “Pintando en el cielo” de Chaouen; creo que incluso a él, de manera grata. Una canción desnuda como la suya que acabó con grandes aromas jazzísticos. También podría reseñar el corte 2, “A RATOS”, que en su composición con guitarra acústica era sencillo y claro, y a la hora de entrar en el estudio se fue transformando en una canción con carácter, con un estribillo pegadizo. Ganó enteros, y ahí se refleja la empatía entre David y yo.

Durante toda tu carrera han colaborado contigo artistas de la talla de Carlos Chaouen, Andrés Suárez, Jesús Cifuentes… ¿Cómo contactas con ellos? ¿Qué has buscado y qué han aportado esas colaboraciones?

Carlos es una auténtica referencia para mí: adoro literalmente su música. Durante un tiempo creó una banda con músicos de Valladolid y así tuve la oportunidad de conocerle y forjar una buena amistad. En uno de esos conciertos conocí personalmente a Andrés Suárez, de quien me maravilló su voz, su intimismo, y le propuse cantar “Vivir sin ti”, de mi segundo disco “Esperando”. También con él mantengo una relación personal preciosa. Y Jesús Cifuentes es y vive en Pucela; es un auténtico icono y un tío majísimo. Nada más proponérselo, aceptó. Para mí es un auténtico honor haber contado con estas tres referencias musicales, a quienes admiro y respeto.


Hace poco has comenzado la gira de conciertos del álbum ¿Con qué banda te presentas en directo? ¿Fue difícil encontrar a los miembros adecuados para acompañarte?

Son tres excelentes músicos los que conforman la banda base. David de la Plaza, porque es un auténtico maestro y nadie mejor que él para plasmar en la calle lo que encierra ese disco. Rafa Martín Pirulo (batería) porque conoce perfectamente bien lo que hago y ha participado en todos mis conciertos desde el principio, y José Elías (bajo) porque también formó parte de otra banda conmigo y nos entendemos perfectamente. Lo que tienen en común todos ellos es la apuesta clara que hacen por mi trabajo y su compromiso. Se sienten cómodos tocando las canciones y las hacen suyas en cada concierto.

Hablemos del futuro de Santiago Iglesias ¿Qué te encuentras haciendo en estos momentos?

Estoy inmerso en la presentación del disco en los medios locales, tanto televisión como radio y prensa; lo cierto es que está teniendo una importante repercusión mediática. Lo presentaremos de forma oficial en el escenario de la Plaza Mayor de Valladolid durante las fiestas de la Ciudad, como ya hiciera con el disco “Flores Efímeras” teloneando a Chenoa y “DESNUDO” a Antonio Orozco. Y después haremos una presentación más  personal en un teatro de la ciudad. Después de la descarga de energía en la composición de “SI”, ahora tengo la necesidad de tranquilidad y disfrutar de él, sin canciones nuevas en el horizonte, por lo que lo que aparezca será bien recibido, pero sin programación previa.

Para finalizar nos gustaría que nos dieras una lista de recomendaciones rápida de artistas a descubrir o preferidos y explícanos el por qué:

Una banda/artista al que prestar atención de Valladolid: Marta Andrés, quien se encuentra actualmente grabando lo que será su debut con un primer EP. Posee, a pesar de su juventud, un impulso creativo importante y una manera seria y madura a la hora de componer.

Una canción de un grupo de Valladolid: “No hay lugar” de Marta Andrés, por las razones recién mencionadas: lirismo, carácter y magia no exentos de calidad instrumental.

Una banda/artista nacional: Quique González: alguien que mantiene un nivel compositivo impresionante después de tantos discos, fiel a sí mismo, sin dejarse prostituir por los cantos de sirena comerciales y con unas canciones increíbles que son una referencia para todos los que tenemos ese mismo impulso.

Una canción nacional: “Semilla en la tierra” de Carlos Chaouen, porque es algo que “ataca a la vena”  directamente. Una de las mejores obras que se han hecho en castellano en décadas.

Una banda/artista internacional: James Taylor/Jackson Browne. No puedo separarlos, no soy capaz de serle infiel a uno con el otro. Ambos, banda sonora de mi vida desde los 16 años (y estamos hablando de décadas, muy a mi pesar, je!), dos referencias universales.

Una canción de un artista internacional: “You can close your eyes” de James Taylor, porque la escuché por primera vez siendo adolescente, me hipnotizó  y me empujó a tocar la guitarra.

Muchas gracias por todo, y nos vemos próximamente

 

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Texto: Daniel G. Lagunar
Fotos: Santiago Iglesias

 

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