Michel Lacomba
EL ARTESANO DEL SONIDO                                                                                           


Hace unos meses leí un libro que recomiendo mucho: El Artesano, escrito por el sociólogo americano Richard Sennett. En él el autor expone las nuevas condiciones de trabajo en las sociedades actuales, concretamente, cómo todo va en la dirección contraria a la obra bien hecha: estandarización, baja calidad, bajos costes, malas condiciones de trabajo, rapidez, banalidad generalizada.

Aboga Sennett por recuperar las ideas básicas de la artesanía y traerlas a las sociedades llamadas “desarrolladas”, como “impulso humano, duradero y básico deseo de realizar bien una tarea, sin más”. Ni menos, ahí es nada.

A veces, para realizar bien una tarea compleja, hay que apartarse del bullicio y del ruido de las ciudades…volver a lugares tranquilos donde dedicarse fundamentalmente a “realizar bien” esa tarea sin prestar demasiada atención a los cantos de sirena de una sociedad demasiado “mediatizada”, a cierta distancia, incluso, de los poderes, culturales en este caso.

Este es el caso de Miguel Lacomba. Elige trabajar en Urueña para poder concentrarse en su tarea: grabaciones musicales, frente a la facilidad que para el tema podría conllevar hacerlo en un polígono industrial de la capital. Así de paso contribuye a cambiar la base agraria de la actividad económica de una localidad ejemplar en muchos aspectos, pero que no ha acabado de entender -quizá- la naturaleza del proyecto que se les ha venido encima con las librerías, el centro e-lea, las tiendas de productos artesanos, los talleres de artistas…no es fácil, pero quizá no se ha hecho la pedagogía necesaria entre la población autóctona.

Tengo sobre mi mesa de trabajo una serie de cds producto de la “factoría Barlovento”, algunos son interesantes muestras de antropología musical, otras recuperación de la memoria musical perdida (casi) de los sefardíes, en otros casos recreación de melodías populares recogidas con esfuerzo en el campo charro…todas muy necesarias, alguna incluso, imprescindible.

Pero vayamos por partes…me interesé por el tema al ver en la prensa local las dificultades añadidas a la labor de grabación por el tañer de las nuevas campanas de la iglesia parroquial de la villa amurallada, y antes de avanzar opiniones conviene saber algunas cosas. Lo mejor es, directamente, preguntar.

Pregunta: ¿Por qué decidiste trasladar tu actividad profesional a Urueña? ¿Cuándo fue esto?

Respuesta: Los que me conocen desde hace años, saben de mi colaboración y amistad con Joaquín Díaz, que se remonta hacia 1979. Aunque las colaboraciones con él eran intermitentes, el contacto siempre estaba ahí. Recién restaurada La Casona de Urueña, le visité un par de veces y hacia 1998 volví a de nuevo, pero ésta vez de la mano de Eliseo Parra con quien colaboraba por la época y que ofrecía uno de aquellos magníficos Conciertos de la Casona los domingos de verano, que quienes los conocimos recordamos hoy con nostalgia. De nuevo el contacto y la posibilidad de participar en las labores de la Fundación, entre otras cosas; a partir de ahí, alternándolo y aunque provisionalmente monté el primer estudio en Puente Duero, donde realmente nació "Barlovento músicas", en el aire ya germinaba la idea de un próximo traslado a Urueña. Éste se produjo hacia 2002, aunque el estudio definitivo y actual, se inauguró tres años más tarde.

P¿No había lugares más cercanos a los servicios necesarios que proporciona la ciudad?

R. Claro, siempre. Pero eso es lo fácil y cómodo y la apuesta iba un poco más allá; de hecho el nombre de "Barlovento" significa navegar en contra del viento y refleja muy bien la filosofía de esta empresa. Entendemos la vida (general y musical en este caso) como un río donde lo fácil es dejarse llevar; pero luchar contra corriente, contra la ramplonería musical que hoy invade casi todo los aspectos de nuestra vida, es nuestro reto. Puede que incluso sea una batalla perdida, pero hoy por hoy es el estandarte que portamos y lo hacemos encantados. Merecen para nosotros generalmente más esfuerzo los pequeños grupos marginales, en los que nos hemos volcado muchas veces en verdaderas tareas de quijotes, que los más consolidados que suelen tener las ideas mucho más claras. Todos empezamos alguna vez y nos encantó que alguien nos ayudara, ¿o es que estamos tan arriba que ya lo hemos olvidado? Corren tiempos difíciles "para la lírica" como decía aquel y hoy es un buen momento de pararse a ayudarnos un poquito; nosotros desde nuestra posición así lo intentamos y estamos abiertos.

P. ¿Cuánta gente ha pasado a grabar por tu estudio? ¿qué tipo de relación establecen con la localidad?

R. No he recaído demasiado en la presunción de la importancia o del número de músicos que han podido pasar por el estudio, que en estos 12 años han sido lógicamente muchos y de diferente tipología. Más bien y como consecuencia de lo que era el inicio de tu artículo, se ha incidido más en el resultado de los trabajos elaborados con cariño y profesionalidad, ya que siempre he preferido pocos bien hechos que muchos mediocres o mal terminados.

En una grabación en la que a veces se suceden momentos de estrés y tensión, Urueña y sus alrededores ofrece a nuestros visitantes un entorno especialmente atractivo en el que dar rienda suelta a la creatividad y el sosiego.

Gracias, Miguel.

Pues está dicho…12 años de trabajo, muchas obras grabadas, muchas horas de compartir memoria, conocimiento, tensiones en muchas ocasiones…a ver si dentro de…media docena de años, podemos seguir celebrando esta magnífica iniciativa, tan necesaria para una región y una población que debe apostar por nuevas actividades y nuevas formas de relacionarse con otros pueblos, a través de la música, por ejemplo.

Maguil, dic-010

cylcultural.org