Este es un trabajo fundamentalmente erótico, pero también un claro ejemplo de arte integral. Intento no limitarme a la hora de usar técnicas o estilos. Dicen, los que conocen mi obra desde siempre, que aunque huya de las etiquetas, distinguen perfectamente cuando un cuadro es mío. En fin, yo no pienso en eso. Simplemente trabajo y dejo que mi ser se exprese, liberándome de las ataduras que otros quieren imponer. El resultado son pinturas figurativas y abstractas juntas, formando una sola obra. El por qué habría que buscarlo en mi interior, porque todo mi proceso es fruto de una necesidad, y yo lo único que hago es darme permiso para que esa necesidad se cumpla lo mejor posible.