XIIIb


No será nunca,
no viviremos juntos,
no dormiremos abrazados.
No, no te tendré de noche
ni seré el padre de tus hijos,
no te besaré, ni yaceremos
con deseo, pasión y ternura.
Nunca sabrás
quién fui en realidad
en la intimidad del hogar,
porque me amarán otras
cuando yo te amaba a ti.
No sabrás quien fuiste
ni lo que fui.
No estarás plena y rotunda
en mis brazos, desnuda
y cargada de deseo,
ni nunca nos tocaremos,
ni nos abrazaremos.
No me verás,
ni te veré morir.

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