Enrique Hidalgo. "Diálogos de Humo y café"


El artista y compositor Enrique Hidalgo tras su paso por anteriores proyectos poniendo su guitarra en la banda roquera Vestigio con la que llego a editar el cede "lo poco que nos queda" en el año 1997 y a la par, llevaba su carrera en solitario como cantautor en su proyecto Quique con Q.

Posteriormente aparca ambos proyectos para encerrarse en una nueva idea en la que vuelca todo su interés, con un nombre de pila decide lanzarse de nuevo y grabar un disco en solitario en el que el toma las riendas de la totalidad, es decir, compone letras y música, graba, edita, masteriza, sonoriza y todo lo que acaba en iza. De este modo, recopila 12 canciones que son fruto y producto de las horas encerrado en su habitación componiendo melodías.

En 2012 pone n circulación su cede bajo el título de "Diálogos de humo y café", que se podría decir que son doce poemas musicados en los que letra y música brillan a gran altura, donde el artista, influenciado por el pop rock de los años 80, principalmente me recuerda a gente como La Frontera, en sus temas más tranquilos en la línea de 10 minutos de pasión o a Carlos Goñi de Revolver en el buen modo de desenvolverse entre los acústico y lo eléctrico y grandes dosis de pop como las que facturó gente como La Granja con su "magia en tus ojos".

De este modo desde los primeros acordes de "Consuelo de tontos" vemos un pop rock suave y cálido, sin grandes estridencias y con enormes dosis de melodía y ritmo, con grandes cortes eléctricos  como "Paisajes de castillo" y "Polos opuestos" o más pop con estribillo en "El regreso del soldado", pero también fusión de diferentes músicas en un muy coreable "Dulce Carmen", se acerca al folk más americano en "Llorando veinte días" y suena casi acústico y sinfónico con cambios de ritmo en "Belleza angelical".


En estos "diálogos de humo y café" no te queda tiempo para aburrirte y puedes estar sentado en una mesa, charlando, fumando un cigarro, porque este cedé es para escuchar tranquilamente y lo bueno que tiene el cede es que cuanto más lo escuchas más matices le encuentras y si en ocasiones recuerda a unas bandas al final dices, suena a Enrique Hidalgo y no a cantautor, el sólo es una banda de pop. Además hay que apuntar que aunque el disco este grabado íntegramente casero ha conseguido un sonido muy compacto y limpio, que es de agradecer en estos tiempos en los que se realizan tantas grabaciones de baja calidad por gente que se cuelga una guitarra y cree que esta todo echo con cuatro programas de ordenador.

Entrevista

Manuel Doval (marzo 2012)

 

 
 
cylcultural *********grabaciones