Shinova – la ceremonia de la confusión

“La ceremonia de la confusión” es el segundo disco de estos bilbaínos con el que confirman que la grata sorpresa que supuso su debut “Latidos” no fue flor de un día, y se asientan como uno de los grupos de referencia del rock alternativo patrio.

En esta segunda referencia ahondan más en el sonido que nos mostraron en su primer disco, dando un paso adelante consiguiendo aún más calidad en sus canciones y también más variedad de registros.

Es difícil analizar un disco así tratando de desgranar canción por canción ya que todas forman parte de un todo, de un universo formado por canciones de amplio calado emocional, estados de desolación por los que los seres humanos transitamos en determinados momentos de nuestra vida y continuas llamadas a la revolución interior como forma de catarsis para superar estos momentos.

“333” es el retundo tema con el que arranca este disco. Una obra maestra de metal melódico,  directo a las entrañas que recuerda a los mejores Sôber. Le sigue “Ritual”, un tema en la misma línea aunque más denso y quizás, menos inspirado. “El ermitaño” es el tema elegido para el primer videoclip de “La ceremonia de la confusión”, en el que se muestran críticos hacia el mundo que nos rodea y llaman a recluirse en nuestro mundo interior para sobrellevar tanta falsedad. “Tinta púrpura” habla de redención y lo duro que es despedirse de quien se ama; y así llegamos al epicentro del disco. La canción que da título al disco sigue en su línea de temas potentes que contienen crítica social desde un punto de vista emocional y con elegancia, al nivel de los Hamlet de “Syberia” y “Pura vida”. “Lejos del sol” es un extraño medio tiempo debido al uso de slides y guitarras acústicas que me lleva a imaginarme a estos metaleros vascos tocando rock sureño sentados en el porche de algún rancho en Arizona. “Cuestión de ego” tiene esa mezcla de grandes riffs con sencillas líneas drum & bass sobre las que Gabriel canta las estrofas, dando cuenta de la versatilidad de la banda. “Pequeño planeta” puede llamar la atención por sus llamativos coros y voces distorsionadas así como “Durga” lo hace por el uso de loops en lugar de baterías acústicas en una canción dedicada a la diosa madre del hinduismo a la que se pide consuelo en momentos de abatimiento.

Y llegamos al final con dos potentes canciones como son “Aprendiendo a volar” y “Círculo oculto”, en la línea de “La ceremonia de la confusión” que nos llevan al brillante epílogo de “Abatida marioneta”, probablemente la mejor canción del disco. Una bonita y elaborada balada con grandes atmósferas, melodías y cambios de ritmo que dan buena cuenta de lo que pueden dar de sí estos bilbaínos.


Shinova son un grupo con mucha proyección. Han encontrado su lugar en el panorama musical actual. Más oscuros y abstractos que Sôber, más accesibles y directos que Morgana vs. Morgana, y con más empaque que la mayoría de grupos de metal melódico oscuro que proliferan en España.

Shinova han llegado y parece que se quedarán por mucho tiempo.

web de la banda

David de la Rock (enero 2012)

 

 
 
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