Pajaro Sunrise. "Kulturkatzenjammer" Lovemonk

Nota de prensa facilitaga por Gran Sol

"Kulturkatzenjammer" es el nuevo disco de Pajaro Sunrise, el proyecto musical de Yuri Méndez Jr. Yuri ha compuesto, tocado, arreglado, cantado, mezclado y producido todo excepto las baterías de un par de canciones. Este es un disco en el que la producción se ha sofisticado considerablemente con respecto a discos anteriores.

Y Lovemonk tenemos el gran honor de editarlo el próximo 21 de octubre.

Su sonido se aleja del folk americano de trabajos previos para acercarse a la electrónica, a la que a veces se abraza, otras acaricia y en la que en general se apoya. Sin embargo hay algo que no ha variado con respecto a discos anteriores: hay grandes canciones. Arropadas por la electrónica o desnudas, las canciones de Yuri son enormes y rebosan emoción y esa es sin duda la seña de identidad de Pajaro Sunrise.

El porqué del nombre del disco ayuda a explicar el momento vital en el que se grabó.

En palabras de Yuri:

Katzenjammer, sin el kultur, tiene al menos tres significados:

- Bien la especie de maullido/gemido que emiten los gatos cuando se quejan o reclaman algo -como caterwaul en inglés-.

- Bien, simplemente, resaca (supongo que debido a que una resaca se parece bastante a escuchar un maullido continuo taladrándote la cabeza).

- La bajona que no perdona.

El término completo, Kulturkatzenjammer, lo saqué de un ensayo de Dwight Macdonald titulado Masscult and Midcult en el que él lo traduce por "a cultural nightmare". "A cultural hangover" o "a cultural depression" iría igual de bien y, aunque en el contexto de su ensayo Kulturkatzenjammer no signifique exactamente eso, resulta sencillo encontrarle otros sentidos:

- Musicalmente: referido a que en un tiempo en el que el acceso a la música (como oyente) y a los medios para hacerla -como músico- se ha disparado, es tal la sobreabundancia que parece imposible asimilarlo todo desde cualquiera de las dos perspectivas. Creo que este disco no responde a ningún género en concreto -salvo a pop, muy en general- y que haber hecho otra cosa distinta, para mí y en este momento, hubiese sido un mero ejercicio de estilo y, por eso mismo, unidimensional. La explicación es que es el primero de los discos de Pajaro que enfoco, con perdón, como un cantautor; esto es, dejando que las letras guíen de algún modo todo lo demás. Teniendo en cuenta que estamos en 2013 y que me he pasado un año y medio sin tocar, pero escuchando muchísima música, lo heterogéneo de los géneros, si se quiere ver desde ese punto de vista, es en sí mismo un Kulturkatzenjammer: la resaca de haber escuchado más música de la que podía asimilar en un periodo de tiempo muy corto. Además, considerando que creo que el fan medio del grupo se inclina hacia un tipo de música determinada -por norma general, eso que solían llamar Americana, pero también cualquier género que entre en la categoría de "música bonita", sin ninguna connotación peyorativa-, tiene sentido Katzenjammer como sonido desagradable. Más que nada porque mucho me temo que eso es lo que le van a parecer algunas de estas canciones.

- Culturalmente: la sobreabundancia en lo musical se puede extender a todos los demás actos comunicativos; la información disponible es tan amplia y los estados mentales que crea son tan diversos -debido a que cada uno se ve forzado a escoger sólo una parte-, que se produce un desfase significativo no sólo entre grupos sociales distintos, como hasta hace unos años, sino también en el interior de cada grupo social por separado. En este caso la cultura divide y dificulta la comunicación igual que un estado de resaca -consecuencia del exceso de datos-. Por otra parte, tanto en lo musical como en lo cultural o en lo social, acaba por producirse un hastío que empuja a la gente a aferrarse a unos pocos conceptos y a negar los demás; ese hastío es la consecuencia directa del empacho previo -resaca otra vez- y la negativa, asimismo, a seguir buscando entre la enormidad de información disponible -como una bajona cualquiera-.

- Socialmente: existe un estado de emergencia en el que la gente tiende a volver a ideas viejas, simples y bien asimiladas como mecanismo para fundar una seguridad que ya no encuentra a su alrededor ni entre la maraña de lo nuevo -percibido como algo amenazador y desconcertante-. Por otro lado, el título en alemán -que no hablo- es, además de un gesto de pleitesía al amo, la explicitación de que el centro de nuestra cultura vuelve cíclicamente al norte: su borrachera, nuestra resaca. Esto último es lo que debería hacerlo comprensible aunque no se sepa que significan las palabras: es la herencia del momento.

Todo ello está, además, relacionado con la posmodernidad en el sentido de que hay un antes en el que las ideas parecen fijadas y en el que se puede construir ilimitadamente a partir de ellas -la borrachera-; y un después en el que todo lo anterior pierde su sentido original y se mezcla como en un mal sueño -la resaca-.

Lo posmoderno, y con esto acabo, viene a cuento también porque me resulta chocante cómo tantísimos grupos -no todos, ni mucho menos-, se empeñan en no ser conscientes del tiempo en el que viven ni del hecho de que la música que uno hace está siempre contextualizada. Con esto no quiero decir que la voluntad "del que hace" no tenga peso, que "lo hecho" esté determinado por las circunstancias del momento o que sea necesaria una parte de activismo en lo creativo, sino que no entiendo como a estas alturas se puede grabar, escribir, pintar... desde el enfoque neurótico de un punto de vista único que niega todo lo demás, ya sea éste el de vender, encajar en un género, agradar a un cierto público u ocupar la posición tradicional del músico pop al margen de otra realidad que no sea la de su propio nicho.

 

 

Gran Sol

 
 
cylcultural *********grabaciones