Curioso Periplo . “Primer viaje: Laniakea”

Una necesaria recopilación de 10 temas que recorren dos años de periplo incesante de inquietudes, utopías y anhelos.


Nota de prensa facilitada por la banda

Laniakea: cielo inconmensurable. Gran resumen de la filosofía de una banda que, poco a poco, sin estridencias, se ha convertido en referente y bandera de una forma diferente de entender la música y la vida. “Mi grupo es irrompible porque rompimos la reglas”, descarga con flow Alfonso (Al Phi Kid) en uno de sus raps que aderezan las canciones y directos de Curioso Periplo. Y así es. Carlos Paniagua, saxo en ristre; Nicolás de Torres, siempre con la guitarra dispuesta a la espalda; Alfonso Izquierdo, con la mochila cargada de rimas; Gaspar Francés y su maleta siempre llena de pinceles, sprays y acrílicos. Por no hablar del séquito de amigos que acompañan a esta inquieta e inquietante formación donde siempre hay alguien que aporte más música, buen rollo y bailes. Ahí entran Lorien López De San Román y Ángela De Guevara a los coros o Julen Urbieta a la guitarra y la percusión, entre otros asiduos.

Pero éste es un cúmulo de muchos viajes. Con Valladolid como Ítaca, centro de operaciones, Curioso Periplo es un grupo de carretera y amigos. Andalucía, Euskadi, Cantabria, Asturias, Galicia, Cataluña, Madrid, Castilla y León... pocos son los paisajes que aún no han pisado las botas de estos trotamundos musicales. Intentar definir el sonido de Curioso Periplo puede convertirse en una tediosa tarea. Letras que hablan del amor a la libertad, de relaciones humanas, de luchas y búsquedas. La lírica es protagonista, ya sea en la letra de las canciones como en los versos recitados que salpican el disco. Ritmos que van desde la más cruda canción de autor -la de guitarra de palo, verso certero y voz sobrecogedora- como “Hueco” o “Dónde queda mi destino”, a oníricas ensoñaciones en la atmósfera que crea la fusión de la guitarra y el saxofón en “Sueños de mar” o “Niño de cristal”, o ritmos que te arrancan los pies del suelo desde el primer compás. Podemos hablar de un sonido personal, cuyos máximos exponentes pueden ser “La llama” o “Pasos libres”, cuando unimos todo lo anterior en una misma canción que evoluciona y viaja a lo largo de atmósferas y ritmos, quizás en principio lejanos, pero que acaban conjugándose para definir lo que es el sello musical de Curioso Periplo. Y aún queda más, la siguiente vuelta de tuerca la da Alfonso con sus raps tal y como se escucha en “Viajero” –uno de los buques insignia del repertorio de la banda- rompiendo el tema para descargar su lírica entre saxofón y coros. Y aún queda el estandarte, el himno a la lucha personal y colectiva que es “Retransmitiendo silencio”, con las consignas de Gaspar Francés, megáfono en mano, exhortándonos a marchar mientras el coro nos recuerda que “aún queda mucho por luchar, aún queda mucho por andar”.

Después de un par de grabaciones caseras e innumerables conciertos llegó el momento de su primer LP, grabado gracias a una exitosa campaña de crowdfounding que desde el primer momento reflejó las ganas de sus seguidores de tener un larga duración con los temas que la mayoría conoce de memoria. Así nació Primer viaje: Laniakea, Grabado en Moonlight Audiovisual (Madrid) a finales de 2014 por Pablo Estrella y con numerosas e interesantes colaboraciones. El cantautor Pedro Pastor, con su disco La vida plena recién salido a la calle y con más de 1.000 copias vendidas, deja la huella de su alegría en una de los cortes más sobresalientes del disco, “La llama”. Otra colaboración de auténtico lujo es el saxo tenor de Lorenzo Solano, del grupo Mazedonia'n Blue, nos envuelve en la atmósfera onírica de “Campos de cartón” creando un clima de ensoñación y fantasía, además de aportar lucidez y locura en “Pasos libres”. También desde Mazedonia'n Blue, además de ser batería en la banda y grabaciones de algunos de los más destacados cantautores de la actual generación, Miquel Ferrer se encargó de la percusión de tres de los temas de este Primer viaje: Laniakea.

Esto es Curioso Periplo, un grupo de dimensión difícilmente mensurable, como los cielos de Laniakea.


Contacto:

 

 
 
cylcultural *********grabaciones