
Ha muerto Bobby Fischer, en Islandia, a los 64 años. Cualquiera que alguna vez se haya puesto delante de un tablero de ajedrez le debe algo al bueno de Bobby. Y no se trata solo de los campeonatos del mundo, ni de la "partida del siglo" contra Spassky. Bobby Fischer llevo el ajedrez al terreno de la pasión. La gente más ortodoxa dijo que se había vuelto loco (como Syd Barret, por ejemplo), pero no es cierto, su retiro fue una decisión personal, tomada por una persona consecuente consigo misma. A tu salud.
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